MADRID.- La capacidad de los bebés para diferenciar las expresiones emocionales parece desarrollarse durante sus primeros seis meses. Pero, ¿realmente reconocen la emoción o solo distinguen las características físicas de los rostros y las voces?

Investigadores de la Universidad de Ginebra (UNIGE), en Suiza, acaban de proporcionar una respuesta inicial a esta pregunta, midiendo la capacidad de los bebés de seis meses para establecer una conexión entre una voz (que expresa felicidad o enojo) y la expresión emocional de una cara (otra vez, de felicidad o enojo).

Los hallazgos, que se detallan en un artículo publicado en la revista 'PLoS ONE', muestran que los bebés observan una cara enojada, especialmente la boca, durante más tiempo si han escuchado una voz feliz. Esta reacción a algo nuevo demuestra por primera vez que los bebés tienen una capacidad temprana para transferir información emocional del modo auditivo a lo visual.

Las emociones forman parte de nuestras vidas desde una edad temprana. Expresar emociones es la primera herramienta disponible para que los bebés se comuniquen con quienes les rodean. Los bebés expresan sus emociones a través de su postura, voz y expresiones faciales desde el nacimiento. Estas actitudes ayudan a sus cuidadores a adaptar su comportamiento al estado emocional del bebé.

Las lágrimas de un bebé, por ejemplo, pueden ser una expresión de su angustia y sus necesidades primarias (ser alimentado o cambiado o acostarse). Pero, ¿también sucede lo contrario?, se preguntaron los investigadores de UNIGE, dirigidos por el profesor Edouard Gentaz, presidente de la Sección de Psicología de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de UNIGE y miembro de CISA. ¿Los bebés son capaces de identificar las emociones expresadas por los adultos? ¿Adaptan su comportamiento a las emociones a las que están expuestos?

Habilidades tempranas para discriminar emociones

La capacidad de los bebés para diferenciar las expresiones emocionales parece desarrollarse en los primeros seis meses de vida. Durante este periodo, los recién nacidos y los bebés prefieren las caras sonrientes y las voces felices. Antes de los seis meses, pueden distinguir la felicidad de otras expresiones como el miedo, la tristeza o la ira. A partir de los siete meses, desarrollan la capacidad de discriminar entre varias otras expresiones faciales. Parece, por lo tanto, que los bebés poseen habilidades tempranas para diferenciar entre emociones ... ¿pero realmente las reconocen o solo distinguen las características físicas de los rostros o las voces?

En un intento por encontrar una respuesta, 24 bebés de seis meses participaron en un estudio en Geneva BabyLab. Estaban expuestos a voces y rostros que expresaban emociones de felicidad y enojo. Durante una primera fase dedicada a la familiarización auditiva, los bebés se enfrentaron a una pantalla negra y escucharon una voz neutral, feliz o enojada durante 20 segundos. En la segunda etapa, basada en la discriminación visual que duró 10 segundos, los bebés fueron colocados frente a dos caras emocionales, una que expresaba felicidad y la otra ira.

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El equipo de investigación utilizó la tecnología de seguimiento ocular para medir los movimientos del ojo del bebé con gran precisión. Luego, pudo determinar si el tiempo dedicado a mirar una u otra de las caras emocionales, o áreas específicas de la cara (la boca o los ojos), variaba de acuerdo con la voz que escuchaban. Si los bebés miraran por igual a ambas caras, no sería posible concluir que había una diferencia. "Por otro lado, si observan claramente una de ellas durante mucho más tiempo, podríamos afirmar que son capaces de detectar una diferencia entre las dos caras", explica Amaya Palama, investigadora del Laboratorio de Sensorimotor, Afectivo y de Desarrollo Social en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de UNIGE.

Los bebés prefieren lo nuevo y sorprendente

Los resultados del estudio revelaron que los niños de seis meses no tenían preferencia por ninguna de las caras emocionales si ya habían escuchado una voz neutral o una voz que expresaba enojo. Por otro lado, pasaron más tiempo mirando la cara expresando enojo, especialmente su boca, después de escuchar una voz que expresaba felicidad. Esta preferencia visual por la novedad por parte de los niños de seis meses manifiesta su capacidad temprana para transferir información emocional sobre la felicidad desde el modo auditivo al visual.

Con base en este estudio, podemos concluir que los bebés de seis meses son capaces de reconocer la emoción de la felicidad independientemente de estas características físicas auditivas o visuales. Esta investigación forma parte de un proyecto diseñado para examinar el desarrollo de habilidades de discriminación emocional en la infancia financiadas por la Fundación Nacional de Ciencia de Suiza (SNSF, por sus siglas en inglés).

FUENTE: dpa

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