Hay historias que trascienden los títulos y los rankings, y que se construyen a partir de una convicción capaz de cambiar el destino de otros. La del extenista y coach Bruno Stretti es una de ellas.
La visión del coach argentino transformó un club local en una plataforma que hoy impulsa a nuevas generaciones de tenistas hacia el éxito profesional
Hay historias que trascienden los títulos y los rankings, y que se construyen a partir de una convicción capaz de cambiar el destino de otros. La del extenista y coach Bruno Stretti es una de ellas.
Lo que comenzó como el sueño de un joven tenista en la Patagonia argentina terminó convirtiéndose en un proyecto que hoy impacta a toda una generación de deportistas. Jugador, entrenador y gestor deportivo, Stretti ha dedicado gran parte de su carrera a demostrar que el talento puede surgir en cualquier lugar cuando existen oportunidades reales para desarrollarlo.
Pero antes de convertirse en uno de los entrenadores argentinos con presencia en el circuito internacional, Stretti recorrió su propio camino como jugador. Durante más de seis años compitió en torneos juveniles y profesionales de la Asociación Argentina de Tenis, participó en certámenes de la Confederación Sudamericana de Tenis y en el circuito de la Federación Internacional de Tenis (ITF), además de representar al club Lausanne Sports de Suiza.
Aquella experiencia le permitió comprender las exigencias del alto rendimiento y descubrir una realidad que marcaría el rumbo de su carrera: para muchos jóvenes deportistas, el desafío no es únicamente tener talento, sino acceder a las oportunidades necesarias para desarrollarlo.
Desde 2019, Stretti estuvo al frente del área de Alto Rendimiento del Trelew Tennis Club, en la Patagonia argentina, el mismo club donde se formó. Pero su aporte ahí no se limitó a entrenar: gracias a su gestión, el club comenzó a recibir torneos internacionales, algo que hasta entonces era impensado para los jugadores de la región. La decisión tuvo un efecto inmediato y concreto. Por primera vez, los chicos de la zona pudieron competir contra jugadores del circuito profesional sin salir de su ciudad, entender de cerca cómo se juega a ese nivel y, sobre todo, empezar a creer que ese camino también era posible para ellos.
"Volver a Trelew Tennis Club como entrenador fue una forma de devolverle al tenis todo lo que me dio. Siempre sentí que si había logrado construir una carrera, también tenía la responsabilidad de crear oportunidades para los que venían detrás", dijo el entrenador principal de la jugadora profesional Paula Ormaechea, quien llegó a ubicarse hasta el puesto número 59 del ranking mundial de la Asociación de Tenis Femenino (WTA, por su sigla en inglés).
Y el impacto fue inmediato. Más que una competencia, aquellos torneos se convirtieron en una ventana hacia nuevas posibilidades.
Entre los jóvenes beneficiados por esta transformación destaca Estanislao Lassaga, una de las mayores promesas surgidas del club patagónico.
Stretti ha acompañado su crecimiento desde la infancia y continúa guiándolo en su desarrollo integral como deportista. Gracias a la llegada de los torneos internacionales a Trelew, Lassaga consiguió su primer punto profesional ATP en dobles sin salir de su ciudad natal.
Aquella experiencia se convirtió en un punto de inflexión.
Tras competir de cerca con jugadores profesionales, el joven decidió redoblar esfuerzos y volver a trabajar junto a Stretti con un objetivo específico: prepararse para el torneo ITF J30 de Buenos Aires. Y el resultado fue histórico. Lassaga conquistó su primer título ITF en singles, confirmando el potencial de un proyecto que comenzó muchos años antes.
"Acompañar el crecimiento de Estanislao desde pequeño y verlo ganar su primer título ITF es una de las mayores satisfacciones de mi carrera. Es la prueba de que el trabajo sostenido y las oportunidades adecuadas pueden transformar una trayectoria", aseguró Stretti.
El caso de Lassaga no es un hecho aislado, sino la consecuencia de un trabajo de expansión que el club viene sosteniendo desde hace años bajo la conducción de Stretti. Y es, también, una muestra de algo más amplio: que el desarrollo del tenis de alto rendimiento no depende únicamente del talento individual, sino de la gestión y la proyección que hay detrás.
Llevar torneos internacionales a un club de la Patagonia, lejos de los centros tradicionales del tenis argentino, fue una apuesta que abrió una puerta real al circuito profesional para una nueva generación de jugadores de la región.
Ese mismo criterio, formar, acompañar y abrir oportunidades concretas, es el que hoy lleva Stretti a las giras internacionales como entrenador de jugadores de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y WTA, en torneos como Roland Garros y el US Open. Pero su trabajo en Trelew demuestra que ese liderazgo no nació en los grandes escenarios: nació en la gestión diaria de un club, con la convicción de que no hay límites cuando hay visión y trabajo sostenido detrás.
Aunque actualmente trabaja con figuras que han alcanzado la élite del tenis mundial como Paula Ormaechea, y Tomás Etcheverry, que alcanzó el puesto 25 del ATP, Stretti considera que el verdadero impacto de su trabajo no se refleja únicamente en las estadísticas.
"Ser entrenador no es solo enseñar tenis. Es ayudar a construir personas, generar confianza y acompañar procesos que muchas veces van mucho más allá de los resultados deportivos", afirmó el entrenador, quien es uno de los líderes deportivos que demuestran en el mundo entero que el talento no tiene código postal.
Si quieres saber más de Bruno Stretti sigue la cuenta de Instagram @brunostretti_15.
Por: Camila Mendoza
IG: @camilamendozaa
