sábado 25  de  julio 2026
PERIODISTA Y ESCRITOR SATÍRICO

Celebrando por la libertad

MADRID.-  @itxudiaz

Diario las Américas | ITXU DÍAZ
Por ITXU DÍAZ

MADRID.-  @itxudiaz

En el presente globalizado, la hipotética lejanía geográfica no logra acabar con las ganas de unirse a una buena fiesta. Por eso, en la noche del pasado miércoles, mientras en Miami mis amigos de DIARIO LAS AMÉRICAS festejaban el 61 cumpleaños de esta insigne cabecera, reuní a un buen grupo de golfos del periodismo internacional en Madrid, para sumarnos solidaria y abnegadamente a esta celebración, aún en la distancia.

Lo hicimos por todo lo alto, cenando en uno de los mejores restaurantes y brindando por la libertad con el más exquisito ron venezolano, como exige el protocolo. Rara vez tiene un columnista ocasión de celebrar los 61 años de un medio de papel. Que nadie vea en mi festejo del miércoles cierta inclinación a la juerga, sino un profundo sentido del deber del buen cronista, además de un sometimiento cristiano a uno de los más importantes mandamientos: santificarás las fiestas.

Las copas y los langostinos surcaron el cielo en brindis cientos de veces en la noche del miércoles. Unas veces por la supervivencia del papel –desde que todos trabajamos en digitales, nos hemos vuelto unos románticos-, otras por la urgencia de ver caer las tiranías que todos conocemos, y otras, por México, en homenaje a José Alfredo Jiménez, eterna compañía de periodistas elevados por espirituosos brebajes.

Teníamos razones de peso para festejarlo. De un tiempo a esta parte, DIARIO LAS AMÉRICAS se ha convertido en todas aquellas cosas por las que un columnista puede estar orgulloso de su periódico. En lo informativo, de este diario han brotado algunas de las exclusivas más importantes del año, especialmente en lo que se refiere a la corrupción y a la depravación política que oprime a venezolanos y cubanos.

Sin duda, los argumentos son importantes. Pero no hay arma más poderosa que la información para conseguir la libertad. Este diario está contribuyendo noble y valientemente a mostrarle al mundo –no podemos subestimar el alcance internacional de su edición digital- la verdadera cara del castrismo y el chavismo, e invitando a que ciudadanos de los más remotos lugares del orbe mediten antes de votar, si realmente quieren vender su alma a esta clase de desviaciones políticas en sus países, aupadas siempre en palabrería bonita y vacía.

Y si algo es motivo de celebración en este periódico es su apuesta decidida por el papel, sin descuidar el pasaporte digital. El papel sigue siendo el gran despertador de sentidos de un periódico, la vista y el olfato se estremecen ante el diario recién salido de la rotativa, aún caliente. En el papel no hay corrección posible, hay compromiso para toda la vida con lo que se cuenta, lo que se denuncia, lo que se firma. El papel invita a la lectura pausada de los buenos artículos, y este periódico cuenta con extraordinarios columnistas. Y en última instancia, el papel, bien enrollado, es la mejor arma para atizarle en toda la cresta a los enemigos de la libertad, cuando acosan como moscas a los periodistas que, de una u otra forma, estamos comprometidos con ella.

Supongo que nosotros hemos elegido el camino de la verdad y esto no tiene marcha atrás. Y ya puestos a morir desgastados en esta noble causa, mejor morir en papel, en donde las esquelas y obituarios siempre me han parecido más serias. Sostengo que quienes reciben un obituario en una web no están, en realidad, muertos del todo. Ni lo estarán hasta que alguien selle en papel que, en efecto, era un gran tipo –o un cabrón, da lo mismo- y que ya da igual, que está criando malvas en el camposanto.

Vencerá en su lucha el DIARIO LAS AMÉRICAS y no necesitará esperar otros 61 años para volver a tener motivos para hacer una buena fiesta. Estoy seguro. Y algunos habremos tenido el orgullo de estar aquí un tiempo. Y contaremos a nuestros nietos que una vez gozamos del privilegio de viajar en el buque que abrió definitivas vías de agua en el sanguinario petrolero de las trasnochadas dictaduras comunistas, contribuyendo a liberar a la legión de ciudadanos inocentes, hoy condenados a galeras a remar, como esclavos en pleno siglo XXI.

Lo celebramos el miércoles en Madrid, pero con el corazón en Miami –los Estados Unidos de España o la España de los Estados Unidos-. Lo celebramos, en fin, como lo celebraremos siempre. Gracias por 61 años de periodismo y libertad.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar