MIAMI.- El martes 9 de diciembre no fue simplemente la premier de una serie. Fue una noche donde el arte, la memoria y la identidad se entrelazaron frente a un público que aplaudió de pie. Maldita raíz, la nueva serie de Pronyrtv dirigida por Mauricio Casin, llegó a la pantalla y con ella emergió una energía colectiva que confirmó la vigencia y la fuerza del talento cubano en el exilio.
Pronyrtv es una plataforma audiovisual independiente cuyo nombre nace de la palabra Professional y de las iniciales de sus fundadores: la “R” de Robert Mengana, la “O” de Orlando Fundichely, la “N” de Nidia Rojas, la “Y” de Yasmany del Toro y la “R” final de Reynier Lezcano. El proyecto es fruto del esfuerzo conjunto de las compañías Palenque Pizzería, Cute Digital Media y Fundichely Productions, y surge con el propósito de crear un espacio profesional donde actores, realizadores y técnicos cubanos en el exilio puedan volver a trabajar, contar sus historias y desarrollarse dentro de la industria audiovisual desde la libertad creativa.
Para Robert Mengana, uno de sus fundadores, la plataforma responde a una necesidad más profunda que la producción de contenidos.
“Cuando pensé en Pronyrtv, más allá de ser un negocio, lo sentí como una misión. Existía un vacío cultural muy grande entre los cubanos fuera de Cuba. Nuestra cultura artística había quedado dispersa por el mundo. Me parecía injusto que perdiéramos nuestra cultura por el capricho de un sistema que nos separó. Pronyrtv nace para que esa cultura no desaparezca y para que los cubanos podamos seguir haciendo arte fuera de Cuba”, expresó Mengana.
La noche del estreno fue también una celebración al oficio y a la trayectoria. Durante el evento se entregaron reconocimientos a destacados actores del teatro y la televisión cubanos como María Teresa Pina, Felito Lahera, Armando Tomey y Erdwin Fernández, premiados por su excelencia actoral y su contribución al arte cubano fuera de la isla. Uno de los momentos más conmovedores se vivió cuando en la pantalla se proyectó una escena de Lejos del mismo sol, dedicada al trágico suceso del Remolcador 13 de Marzo, con María Teresa Pina como protagonista. Tras la proyección, la actriz dedicó sentidas palabras a todas las madres cubanas, evocando el dolor, la pérdida y la memoria que aún marcan a muchas familias.
Pero aquella noche no se limitó a una premier. Fue también un espacio de reencuentro entre generaciones de actores cubanos del exilio, un abrazo colectivo entre quienes han sostenido su vocación artística pese a los años de silencios, pausas y desplazamientos forzados. Entre aplausos, emociones y recuerdos compartidos, se habló de unidad, de resistencia cultural y del anhelo común de una Cuba libre.
Gracias a iniciativas como Pronyrtv, muchos actores que alguna vez pensaron que no volverían a actuar hoy se reencuentran con los sets de grabación, los guiones y el público. Maldita Raíz se inscribe así en un momento de renacer creativo, donde el audiovisual se convierte no solo en entretenimiento, sino también en testimonio, identidad y esperanza.