MIAMI.- Tiene 16 años y no pierde el tiempo. En sus ratos libres, después de cumplir con sus responsabilidades escolares, agarra su cámara y traduce el mundo en imágenes en movimiento.
Con una sensibilidad especial para captar las esquinas más recónditas de lo humano, George Ebro trabaja en torno al humor, al suspenso y al diálogo ingenioso, con elementos que apuntan a un cine de autor y que por momentos nos recuerdan a Woody Allen. No en balde algunos de sus referentes cinematográficos son los maestros Andrei Tarkovsky y Luis Buñuel.
Resalta su reciente cortometraje “The Wall”, que se llevó una mención especial del exigente jurado del London-Worldwide Comedy Short Film Festival en la primavera de este año.
En este trabajo, el joven guionista y director asume también el reto de actuar, en una inteligente propuesta que pone sobre la mesa los efectos de la voluntad, representados en este caso por un sujeto que llega a una oficina estatal para solicitar que se le inscriba como lo que realmente es: una pared.
Como indicó el joven cineasta, su intención en “The Wall” era mostrar que los deseos, cuando nacen en personas fuertes y determinadas, se convierten en realidades. Aunque estos sean tan raros como querer ser una pared.
Mediante el uso del absurdo y de no pocos ardides graciosos, el diálogo entre el agente estatal y el ciudadano que dice ser una pared, es una suerte de juego intelectual donde se definen ciertos elementos esquematizados de nuestra realidad, esto es, la institución inamovible y el “loco” que cambia al mundo.
Con este arranque exitoso, el joven miamense nos invita a seguir de cerca su prometedora obra.
Sus trabajos se pueden ver en el canal de YouTube Truth in 24 frames.
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