MIAMI.- La amistad entre Sarah Ferguson y el criminal sexual Jeffrey Epstein vuelve a estar bajo el escrutinio internacional tras la divulgación de nuevos correos electrónicos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Los documentos indican que la exduquesa de York visitó al magnate en Florida durante el año 2009.
La documentación, revelada inicialmente por el diario británico The Telegraph, sitúa dichos encuentros en un período en el que Epstein ya cumplía una condena penal tras haberse declarado culpable de los cargos de solicitud de una menor para la prostitución.
De acuerdo con las pruebas presentadas, Ferguson asistió a las oficinas privadas que el financiero utilizaba como parte de un controvertido programa de semilibertad o "liberación para el trabajo" (work release).
Dicho esquema legal permitía al recluso abandonar el recinto penitenciario durante un número determinado de horas bajo el argumento de realizar actividades laborales. Sin embargo, investigaciones posteriores han señalado que estas instalaciones funcionaban en realidad como un centro operativo desde el cual continuaba coordinando reuniones con diversos colaboradores y visitantes de alto perfil.
"Amigo especial"
Los intercambios de mensajería electrónica desclasificados exponen un tono de notable familiaridad entre ambas figuras. En las comunicaciones, la exduquesa de York se refiere a Epstein bajo los términos de un "amigo espectacular y especial", al tiempo que gestiona agendas de trabajo y expresaba gratitud por el respaldo recibido en gestiones de carácter tanto personal como profesional.
Uno de los correos electrónicos específicos detalla la planificación de una visita con el propósito de entregar documentación vinculada a su fundación benéfica, Mother's Army, mientras que otros textos evidencian la coordinación logística para que el personal de transporte privado de Epstein la asistiera a su llegada al estado de Florida.
Esta serie de revelaciones ministeriales se incorpora a un expediente documental que, durante los últimos meses, ha permitido a las autoridades y a la opinión pública reconstruir los nexos financieros entre Ferguson y el hoy fallecido delincuente sexual. Registros previos ya habían documentado que la exesposa del príncipe Andrés de Inglaterra solicitó asistencia económica directa a Epstein para sufragar deudas y gastos personales. A
simismo, constan peticiones orientadas a la obtención de mejoras en servicios de transporte aéreo e, incluso, misivas de carácter informal en las que la aristócrata ironizaba con propuestas de matrimonio hacia el magnate, consolidando un escenario de alta controversia para el entorno institucional de la familia real británica.