MIAMI.- Puerto Rico rindió un tributo histórico a Daddy Yankee, quien fue proclamado oficialmente como Hijo Distinguido de San Juan tras una trayectoria que transformó la música urbana en un fenómeno global. El evento se llevó a cabo en el Senado de Puerto Rico y contó con una mezcla única de figuras políticas y grandes estrellas de la industria musical.
La ceremonia tuvo un carácter profundamente íntimo gracias a la presencia de su madre, Rosa Rodríguez Cintrón, y su hermano Nomar Axel Ayala.
Durante su intervención el alcalde Miguel Romero Lugo destacó que el legado de Ramón Luis Ayala Rodríguez trasciende las listas de éxitos para convertirse en un símbolo de superación y orgullo nacional.
"Su legado no es solo de música, es un legado cultural, social y de inspiración para nuestro pueblo. Hoy, el género urbano es uno de los principales referentes de lo que es Puerto Rico a nivel global y jamás hubiéramos imaginado que ese movimiento se convertiría en lo que es hoy”, expresó el alcalde de San Juan, Miguel Romero Lugo.
El mundo del entretenimiento también se hizo presente con figuras de la talla de Tito El Bambino y Baby Rasta, además del reconocido productor argentino Bizarrap y la ex Miss Universo Zuleyka Rivera.
Uno de los momentos más impactantes de la jornada ocurrió cuando la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico interpretó una versión magistral de la sesión 66 junto a su éxito más reciente titulado Sonríele.
Palabras de su madre
El artista se mostró visiblemente conmovido ante el arreglo sinfónico de sus temas mientras compartía que recibía este honor en nombre de todo el movimiento urbano que ayudó a construir desde sus cimientos.
“Cuando me hablaron de este homenaje, dije que no podía recibir esto sin que estuvieran aquí. Recibo con entusiasmo la distinción que me confieren no solo como título personal, sino de parte del movimiento urbano”, destacó el artista, haciendo referencia a sus colegas de la música y su familia.
El lado más humano del reguetonero quedó al descubierto durante el discurso de su madre, quien recordó anécdotas de su infancia y una profecía que recibió cuando él apenas tenía siete años.
“Raymond creció entendiendo que representar a Puerto Rico es una responsabilidad, que representar a Puerto Rico en el mundo no es solo un privilegio, sino un compromiso, y así lo ha hecho con su música, con su conducta y con su manera de conectar con millones de personas que, sin conocerlo, aprendieron a querer a Puerto Rico a través de él”, expresó su progenitora.
Por su parte, el presidente del Senado Thomas Rivera Schatz enfatizó la importancia del cantante por encima de cualquier otro logro internacional destacando su capacidad para conectar con el corazón del pueblo puertorriqueño.
Este homenaje quedará inmortalizado en la infraestructura de la ciudad, ya que la Cámara de Representantes aprobó que la carretera estatal PR 36 en San Juan lleve desde ahora el nombre de Daddy Yankee como un recordatorio permanente de su impacto generacional.