MIAMI.- REDACCIÓN
La cantante estadounidense Taylor Swift logró llevarse a casa uno de los Grammys más codiciados, el de Álbum del año por su producción discográfica 1989, en una velada en la que también ganó en las categorías de Mejor álbum pop y Mejor video musical por Bad Blood.
La ceremonia de entrega de estos prestigiosos galardones, en la que Swift estuvo nominada en siete categorías, tuvo lugar en el Staples Center en la ciudad de Los Angeles.
Aunque la joven intérprete fue una de las artistas con más nominaciones, no pudo contra sus rivales Mark Ronson y Bruno Mars, que se llevaron el galardón por la Grabación del año con su tema Uptown Funk, ni con el británico Ed Sheeran que con Thinking Out Loud se llevó el Grammy en la categoría de Canción del año.
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