MIAMI.- Con una cámara analógica de placas a cuestas, de esas que rara vez se ven estos días, y mucha paciencia para captar el misterio de la luz, Fernando Manso recorre medio mundo en busca de los detalles que tal vez escapan a los ojos de los humanos.

De La Alhambra, el majestuoso y único conjunto de palacios nazarí, que descansa en una de las colinas de la ciudad española de Granada, es la muestra que el fotógrafo español tuvo a bien presentar en Miami, en el marco de la semana de arte Miami Art Week.

Manso pasó casi un año trabajando en el complejo de edificios y jardines, en busca de rincones y la luz del día que mejor los destacaba para recoger una selección de imágenes que más tarde tituló La Alhambra, una visión inédita.

“Conocemos La Alhambra pero hay rincones que no son usualmente vistos por el público. Espacios que están cerrados para ser preservados y otros que hemos visto al pasar pero no hemos parado a observar a determinadas horas del día”, argumentó el fotógrafo español, que cuenta en su haber con importantes exhibiciones de fotografías y publicaciones en prestigiosas revistas.

Por ello, Manso apostó por el mejor encuadre posible, la luz más misteriosa o el detalle que sólo su cámara de placas podía percibir en la fotografía denominada Área central de la cámara de baños, en la que resaltan las líneas verticales y la ilusión de la profundidad, lograda gracias a la perspectiva y al claro-oscuro.

“Es la sala central de los baños, en la que hay bastante altura. Aquí destaca la bóveda y las celosías traslúcidas que permiten la entrada de los rayos del Sol a determinadas horas del día”, detalló el fotógrafo español.

Y para evitar que las líneas verticales laterales no se deformaran, Manso visualizó entre las columnas “cómo meter mi cámara de placas y buscar el nivel necesario para que estuvieran perfectamente alineadas”.

Luego enfatizó: “Eso es lo que produce la sensación que vemos, no solo de fuga sino perspectiva curiosa”.

Sobre la aparente textura que observamos en cada una de las fotografías, Manso clarificó: “Uso un papel mate, de algodón, bastante poroso, que produce esa textura que nos hace pensar que es una pintura”.

Más tarde abordó la evolución de la fotografía. “Me han preguntado qué ventaja tiene la placa, la película analógica sobre la fotografía digital, y realmente no creo que tenga muchas ventajas. Se trata del valor de sensaciones. Digamos, la manera que capta la luz, que es lo que produce ese deseo de querer tocar la fotografía”.

En efecto, la fotografía analógica es costosa. Cada placa fotográfica puede costar entre seis y ocho dólares, mientras una máquina de fotografía digital puede almacenar miles de imágenes, dependiendo de la capacidad de la memoria.

Incluso arreglar, tan solo limpiar, una cámara de placas puede costar entre 2.000 o 5.000 dólares, pero el placer de alcanzar la composición deseada, sin el uso de aplicaciones digitales, es precisamente lo que Manso llama “valor de sensaciones”.

“Es conseguir la composición deseada en un solo disparo”, subrayó.

Fernando Manso expuso la selección de fotografías La Alhambra, una visión inédita en el salón expositor Biscayne Art House durante un día, auspiciada por la Oficina de Turismo de España #visitspain, pero proyecta presentar otra exposición en Miami próximamente.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el chavismo es responsable del grave daño ecológico que se ha expandido desde el Arco Minero a gran parte de la región?

Las Más Leídas