Madrid / dpa.- El Barcelona intentará suturar mañana la herida abierta en el Bernabéu con el partido que lo medirá al emergente Celta de Vigo, un equipo sin complejos y revelación de la mano del técnico argentino Eduardo Berizzo.
El encuentro, correspondiente a la décima jornada de la Liga española de fútbol, llega en un momento especialmente convulso para el Barcelona, tanto institucional como deportivo. Su derrota 3-1 ante el Real Madrid desató una oleada de críticas y su técnico, Luis Enrique, pasa por su peor momento desde que llegó al equipo.
Pero el entrenador azulgrana se mantiene frío. "En cualquier club grande, se pasa de récords a malos momentos. Nosotros buscamos una situación natural y tranquila. Ni cuando ganas muchos partidos eres increíble ni cuando pierdes dos partidos eres el peor del mundo. Mejor seguir con la idea de valorarlo todo con naturalidad", declaró hoy Luis Enrique en rueda de prensa.
La fría estadística dice que el Barcelona es todavía líder, acompañado por el Sevilla, ambos con un punto de ventaja sobre el Real Madrid y dos por encima de Valencia y Atlético de Madrid. La Liga española está al rojo.
El Celta de Vigo es un rival mucho más estimable de lo pensado. Clasificado en el sexto lugar, Berizzo lideró un proyecto atractivo con un equipo sin complejos. Y en la delantera tiene a un hombre tan interesante como Nolito, formado en la categorías inferiores del Barcelona y en un gran momento de forma.
Será una prueba exigente para el conjunto azulgrana, que tiene prisa por despejar algunas dudas. Principalmente, las relativas a su funcionamiento defensivo y un ataque demasiado previsible. Varios jugadores aparecen señalados: Gerard Piqué, Dani Alves, Sergio Busquets, Xavi Hernández y hasta el propio Lionel Messi, nada influyente en el pasado clásico.
Por otra parte, no se sabe si el Camp Nou será un aliado de los azulgranas o un enemigo. Añadió pimienta la irrupción en escena de Joan Laporta, presidente del club entre 2003 y 2010, quien ya maneja la posibilidad de presentarse a las elecciones de 2010. Una nueva preocupación para la actual junta directiva presidida por Josep María Bartomeu.





