Alexei Ramírez disputó nueve temporadas en las Grandes Ligas con los Medias Blancas de Chicago, Padres de San Diego y los Rays de Tampa Bay. En ese lapso, consiguió una invitación al Juego de Estrellas y ganó dos veces el Bate de Plata. Una carrera que difícilmente pudo pronosticar alguna vez el cubano, al que quizás se le hizo más complejo pensar que casi dos décadas después estaría de vuelta en la Serie Nacional.
El infielder hizo su regreso al principal torneo de béisbol cubano este pasado fin de semana con Pinar del Río, alineando como tercero en el orden y primera base. Se fue de 3-3 en el cajón de bateo en ese primer compromiso, incluyendo un cuadrangular.
"Fue una decisión tomada con la familia", le dijo Ramírez a Pelota Cubana USA sobre lo que lo motivó a regresar al béisbol de su país. "Tengo un familiar muy allegado a mí que le dio un derrame cerebral y llevaba tiempo pidiéndomelo. Estamos aquí complaciéndolo", agregó.
Luego de completar sus primeros dos cotejos en el circuito, el exgrandeliga exhibía un promedio de .714, con cinco imparables en siete turnos legales.
"Bueno, han pasado 16 años, nunca es tarde, estamos aquí ahora para vivir el presente. Quiero disfrutar el momento”, indicó Ramírez sobre si llegó a pensar en algún momento que volvería a jugar con Pinar del Río. "Fue muy rápida (la preparación), fueron prácticamente dos semanas y media, aunque yo jugaba, pero no era lo mismo. Jugaba solamente los domingos, me mantenía haciendo algo, pero ahora su fueron dos semanas a full. Dios sabrá lo que tiene en mi camino”.
El antillano, de 42 años de edad, jugó por última vez en las mayores en 2016, cuando dividió su tiempo de juego entre Padres y Rays.
Hazaña a la vista para Ramírez:
Con 10 jonrones más, Ramírez alcanzara los 100 en la Serie Nacional y se convertiría apenas en el tercer jugador con dicha cantidad de bambinazos en Cuba y en MLB.
"Mi meta primero es estar saludable, salir a disfrutar el juego. El jonrón sale, no se busca, pero no es prioridad. Mi prioridad es ayudar al equipo", sentenció.