ARLINGTON, TEXAS.- El “crac” que se escucha cuando Yordan Álvarez conecta la pelota suele ser una advertencia inequívoca: en cuestión de segundos la bola terminará del otro lado de la cerca mientras él recorre las bases. Esa onomatopeya rara vez engaña. El crac de Yordan Álvarez se escuchó dos veces la noche del martes, pero no fue suficiente para revertir el resultado de los Astros de Houston.
El peculiar sonido del contacto del poderoso zurdo cubano se escuchó dos veces la noche de este martes en Arlington, aunque ni su fuerza ni la de Cam Smith y Jeremy Peña bastaron para revertir el complicado inicio del abridor de los Astros, Jason Alexander, en la derrota 10-7 ante los Rangers de Texas.
Álvarez conectó su primer cuadrangular en el tercer inning, con dos corredores en circulación, y luego volvió a desaparecer la pelota en solitario. Ahora suma tres jonrones en sus últimos dos encuentros y 18 en la temporada. Además, este fue el juego número 23 de su carrera con al menos dos vuelacercas.
En sus últimos siete compromisos, el cubano batea de 24-5, pero ha negociado seis boletos, una muestra de la disciplina que mantiene en el plato pese a no atravesar su momento más explosivo ofensivamente. Ese aporte le permitió elevar su OPS a 1.045, el más alto de todas las Grandes Ligas en la actualidad.