miércoles 11  de  marzo 2026
RESUMEN

En el béisbol se vivió un año de cambios

El 2015 tuvo nuevos protagonistas en los terrenos, con equipos que vencieron las sequías de años sin ganar y con peloteros que buscan consolidar sus carreras de cara al futuro

MIAMI.- IVÁN GONZÁLEZ ROMERO

@ivanGonRom

La premisa según la cual la variedad proporciona el gusto funcionó a cabalidad en la campaña del 2015 en las Grandes Ligas, toda vez que los equipos que hacía tiempo no figuraban entre los ganadores, terminaron atrapando banderines y protagonizaron los mejores momentos de este certamen.

Fue un año donde terminó la sequía de títulos de los Royals de Kansas City, que se llevaron la Serie Mundial frente a los Mets de Nueva York. Ni los nuevos monarcas, ni otros de los equipos que se llevaron por delante a los favoritos, figuraban en los pronósticos de los analistas al comienzo de la contienda, aunque los campeones habían dado señales de que las cosas podrían funcionar luego de asistir a la instancia final un año atrás, donde perdieron contra los Gigantes de San Francisco.

Los Royals lograron su primer título luego de 30 años de espera, en buena medida gracias a un sistema de sucursales fructífero, que le permitió reclutar lo mejor de los últimos sorteos universitarios. También consiguieron nutrirse del talento proveniente de República Dominicana y Venezuela, lo que habla muy bien del trabajo de su sistema de scouteo en latinoamérica.

Los vientos de cambio también se movieron por otros territorios. Equipos como los Astros de Houston y los Cachorros de Chicago dieron virajes luego de muchos años en plan perdedor. Ambos lograron sus boletos a la postemporada, al sacarle provecho a sus planes de restructuración y a la búsqueda de peloteros que llenaron los lados más frágiles. Hoy los Cachorros se han convertido en serios aspirantes, al armar su equipo con talento de sus sucursales y la firma de agentes libres en un equipo joven y los Astros han armado un equipo profundidad.

Estrellas renovadas

En el plano individual hubo muchos elementos brillantes. Miguel Cabrera, quien había confrontado problemas físicos en el 2014, volvió para ganar el título de bateo, su cuarto en cinco campañas. El inicialista de los Tigres de Detroit no estuvo absolutamente sano, pero durante el tiempo que jugó destacó, como ha sido su costumbre.

Bryce Harper tuvo la temporada que todos esperan de él, al encabezar las mayores con OPS de 1.109, slugging de .649 y OBP de .460. Disparó 42 jonrones, anotó 118, remolcó 124 y dejó promedio de .330, para convertirse en el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Mike Trout fue segundo en la votación al MVP de la Liga Americana, con 41 jonrones, 90 empujadas, .590 de slugging y promedio de bateo de .299, en otro año de Juego de Estrellas y de Bate de Plata.

En el pitcheo, fue un año sobresaliente para cuatro escopeteros de la Liga Nacional, con Jake Arrieta, Zack Greinke, Clayton Kershaw y Gerrit Cole, con el primero alzándose con el Cy Young luego de terminar con 22-6, 1.77 de efectividad y cuatro juegos completos. Greinke dejó efectividad de 1.66, la mejor de todo el béisbol, y ganó 19 partidos, la misma cantidad de Cole. Kershaw ponchó a 301 bateadores, para sobrepasar las tres centenas de abanicados por primera vez desde 2.002, cuando Randy Johnson y Curt Schilling pasaron la cifra. En la Americana Dallas Keuchel consiguió el otro Cy al encabezar su circuito con 20 triunfos y 232 innings lanzados, además de quedarse con el Guante de Oro en su posición.

Los que se fueron

No faltó la polémica, particularmente con los casos de dopaje y violencia doméstica, que empañaron lo bueno que se vio dentro de los terrenos. Por primera vez MLB estableció una política para detener los casos de maltrato, de la misma manera que funciona en la NFL. José Reyes y Yasiel Puig fueron los dos primeros casos bajo investigación por episodios de esos.

El Salón de la Fama de Cooperstown recibió cuatro nuevos inquilinos, tres de ellos en su primer intento. Randy Johnson, uno de los pitchers más dominantes de su era; el dominicano Pedro Martínez, un gran competidor y el derecho John Smoltz, uno de los dos serpentineros de todos los tiempos que brillaron tanto en el rol de relevista como en el de abridor, acompañaron a Craig Biggio, un miembro del club de bateadores de 3.000 hits, quien defendió la receptoría, los jardineros y la segunda base en su carrera de 21 temporadas.

Entre tanto, algunos peloteros anunciaron su despedida del béisbol. Jugadores como Aramís Ramírez, Tim Hudson, Barry Zito, Torii Hunter, A.J. Burnett  y LaTroy Hawkins dejaron saber que la del 2015 sería la última campaña que se les vería en acción. 

Brillo del Caribe

Los peloteros latinos marcaron hitos. David Ortiz llegó a 500 jonrones para ocupar el puesto 27. Miguel Cabrera alcanzó los 400 dobletes. Albert Pujols disparó su jonrón 550 y llegó a 13 temporadas con 30 o más jonrones, algo hecho por apenas seis peloteros. José Abreu llegó a su segunda temporada con 30 jonrones y 100 empujadas en dos primeros años. Sólo Pujols lo había hecho antes. Félix Hernández alcanzó los 2.000 ponches. Francisco Rodríguez llegó a 350 salvados. Aroldis Chapman consiguió su ponchado 500 en 292 innings, el más rápido que llega a esa cifra. José Altuve consiguió su segunda temporada seguida de 200 hits y ahora tiene 425 en dos años. Carlos Correa, Francisco Lindor y Miguel Sanó terminaron entre los tres primeros en la votación al Novato del Año de la Liga Americana.

Récord y controversia

Si no estuviese empañado por los casos de dopaje, Alex Rodríguez hubiese dados pasos que le hubiesen facilitado su ruta a la inmortalidad. El pelotero de los Yankees de Nueva York regresó a la acción luego de un año de suspensión y consiguió un par de hitos importantes, luego de conseguir su hit 3000 y su carrera impulsada 2000 (cuarto con esa cifra). También llegó a las 2000 anotadas (octavo con esa cantidad) Pasó los 660 cuadrangulares y dejó atrás a Willie Mays. Pero para no perder la costumbre, se vio envuelto en un litigio con su equipo, que se negó a cancelar una bonificación por haber alcanzado la cifra de cuadrangulares. Al final todo se resolvió cuando las partes acordaron donar el dinero a causas benéficas.

Cuba abre las puertas

Yoenis Céspedes fue el cubano más sobresaliente del 2015, luego de terminar con 35 jonrones, 105 empujadas y .870 de OPS además del Guante de Oro. Kendry Morales empujó 106 y terminó como el Bate de Plata como bateador designado y José Abreu dio muestras de consistencia, en un año donde llegó más talento cubano. Más de 100 peloteros cubanos se encuentran a la espera de firmar contrato, mientras que las Grandes Ligas realizan acercamiento con las autoridades de la isla para establecer convenios y firmar jugadores, así como establecer academias.

Hora del pitcheo

El 2015 fue un año donde los bateadores sobresalieron, pero se produjeron siete juegos sin hits ni carreras, una cantidad nunca antes vista. Max Scherzer lanzó dos, en ambos sin conceder boletos, opara una hazaña nunca vista en la historia. Los otros cinco lanzadores que dejaron sin hits ni carreras a sus contrarios fueron el novato Chris Heston (Gigantes), Cole Hamels (Rangers), Hisashi Iwakuma (Marineros), Mike Fiers (Astros) y Jake Arrieta (Cachorros).

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