La fecha límite de cambios de la NBA está a la vuelta de la esquina y varios equipos confían en obtener las piezas necesarias antes del cierre del mercado, con miras a reforzar sus posibilidades de llevarse el título en la presente temporada. Los siempre favoritos Lakers de Los Ángeles de LeBron James y Luka Doncic están en ese grupo de divisas, aunque su mayor deseo actual podría estar destinado a no hacerse realidad.
Según un reporte reciente, los californianos estarían buscando convencer de forma desesperada al Heat de Miami para que les entregue a Andrew Wiggins; sin embargo, el alto mando de los residentes del sur de la Florida no tendría intención de cederles al jugador.
Wiggins ha figurado en múltiples rumores de cambio en la presente campaña y los mismos Lakers exploraron la posibilidad de adquirir sus servicios el pasado verano, pero rechazaron la solicitud de Miami, que requería recibir a dos jugadores de rotación y a una selección de primera ronda en el Draft.
En Los Ángeles estarían dispuestos a negociar a piezas como Rui Hachimura, Gabe Vincent y Maxi Kleber, junto con Dalton Knecht, pero todo parece indicar que las ofertas de los Lakers no han sido lo suficientemente intrigantes para el Heat hasta ahora.
"Los Lakers ahora están presionados por el tiempo para conseguir una mejoría en el puesto de ala antes de la fecha límite", señaló el reportero Brett Siegel de ClutchPoints. "Pese al continuo interés por Andrew Wiggins, el Heat no parece tener interés en nada de lo que los Lakers han ofrecido".
Tampoco ayuda el hecho de que Wiggins tenga pendiente un salario de 28.2 millones de dólares, lo que puede convertirlo en una pieza importante para Miami si buscan completar el rumorado mega cambio por el griego Giannis Antetokounmpo.
Más intentos frustrados
La directiva de los Lakers también se ha visto frustrada en sus intentos por adquirir a Jonathan Kuminga, pues los Warriors de Golden State habrían rechazado las propuestas realizadas por Los Ángeles hasta la fecha.
Sin embargo, algunos han destacado que la dificultad que han tenido los californianos para concretar un canje también refleja que el gerente general Rob Pelinka estaría apostando por la paciencia, en lugar de la agresividad descontrolada, a la hora de negociar con otros equipos.