Por décadas, el fútbol americano, el béisbol, el baloncesto y el hockey sobre hielo han sido reconocidas como las cuatro grandes disciplinas deportivas en los Estados Unidos. Las más populares y que reciben mayor exposición mediática jornada tras jornada.
Sin embargo, si bien esas cuatro disciplinas también están entre las más practicadas en la nación norteamericana, el soccer, impulsado por la llegada de Lionel Messi a la MLS, el tenis y el pádel han ganado un terreno considerable en la conversación.
Andrés Contreras, campeón olímpico de pádel, es uno de los grandes responsables de que esta última disciplina deportiva continúe ganando seguidores y practicantes en la tierra de Babe Ruth, Tom Brady y Michael Jordan.
"Creo que el pádel reúne muchas características que hoy buscan las personas", expresó el chileno en una conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS sobre el surgimiento de su disciplina. "Es un deporte muy social, dinámico y accesible. Alguien puede comenzar a jugar sin experiencia previa y disfrutarlo desde el primer día, pero al mismo tiempo tiene una enorme profundidad técnica y táctica para quienes quieren competir", añadió.
El director actual de Pulse Kids Pádel School, ubicada en North Miami, ha jugado un papel esencial en el desarrollo de varios jugadores que hoy representan a Estados Unidos en los torneos más importantes.
"Ha sido una experiencia muy gratificante", dijo sobre la escuela situada en el Club Pulse Pádel Hub. "Uno de los aspectos que más disfruto de mi trabajo es acompañar el crecimiento de los niños desde sus primeras clases hasta ver cómo comienzan a competir".
Entre los deportistas más destacados que llevan el sello de Contreras están Brittany Dubins, Juan Manuel "Guga" Vázquez, Clementina Ríobueno y Pedro Alonso Martínez.
"Siempre intento que entiendan que el talento, por sí solo, no es suficiente. Lo que realmente marca la diferencia es la disciplina, la capacidad de aprender constantemente y la disposición de adaptarse", explicó Contreras sobre la mayor enseñanza que trata de dejar en sus alumnos.
Su excelso trabajo en los Estados Unidos también ha llevado a que otros países, como la República Dominicana, tomen nota y soliciten su ayuda para no quedarse por detrás en esta revolución mundial del pádel.
"He visto cómo el pádel ha crecido en distintos países. Ya estuve en Santo Domingo a finales del año pasado para impartir una clínica de metodologías de entrenamiento de alto rendimiento", contó. "Creo que los jugadores de República Dominicana tienen un enorme potencial para seguir desarrollándose", agregó.
Con su aporte y el surgimiento de más y más figuras en la disciplina año tras año, el pádel no solo parece haber llegado para quedarse, sino que podría convertirse en una seria amenaza de popularidad para disciplinas con una tradición mucho más grande.
"He visto cómo el pádel ha pasado de ser un deporte conocido por muy pocas personas a convertirse en una disciplina que hoy llena estadios, atrae inversión, organiza circuitos profesionales internacionales y llega a cadenas como ESPN. Eso me hace pensar que su crecimiento todavía está lejos de alcanzar su techo", sentenció.