CARACAS.- El béisbol venezolano ha presentado este año quizás sus números más bajos de asistencia en la última década. Cada escenario muestra sillas vacías y a medida que se acercan las altas horas de la noche, son pocos los valientes que se quedan para ver el desenlace de los encuentros que normalmente pasan las 4 horas de duración.
El estadio universitario de Caracas, sede de los equipos Leones y Tiburones, no escapa de esta realidad, sin embargo durante esta temporada ha contado con la visita frecuente de un grupo de niños que al parecer a pocos les ha llamado la atención.
En una crónica publicada este lunes en elabonado.com.ve, se ha denunciado la presencia de un numeroso grupo de niños de la calle que pasean en las instalaciones del recinto durante las horas de los juegos.
De alguna manera estos jóvenes cuentan con acceso a todas las áreas del estadio sin que la seguridad interna les diga algo. Van por allí pidiendo dinero o algo de comer a los fanáticos y persiguiendo las pelotas que caen de foul en el anillo externo o en las tribunas.
Una vez finalizada la jornada, este grupo de aproximadamente 15 infantes baja al terreno de juego y mientras el personal interno realiza las labores de limpieza con una sola torre de luz encendida, estos chicos comienzan a jugar con las pelotas y bates que han conseguido durante el día.
Ni la Policía Nacional, ni la seguridad interna dicen nada, para ellos la situación es normal.
"Son niños de la calle, unos huele pega, hay que estar pendiente de ellos porque andan por ahí, tu sabes..." explicó una empleado del estadio en la nota.
Los futuros grandeligas
La reacción de los fanáticos al conocer la historia ha sido de total solidaridad, lejos de juzgar, señalar o identificarlo como un problema, creen que el hecho de que estos niños busquen recrearse en el estadio por las noches, en lugar de hacer otras cosas, es positivo.
Hay quienes van más allá y piensan incluso que de allí podría salir un futuro pelotero venezolano que llegue a las Grandes Ligas.
Otros, a su vez, piden la ayuda de los equipos locales o de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional para que de alguna manera ayuden a estos jóvenes que noche tras noche se acercan a jugar con ilusión en el mismo terreno en donde se desenvuelven sus ídolos.
FUENTE: REDACCIÓN