Pura vida, puro fútbol, pura alegría. Costa Rica logró lo impensable, abrirse paso en el grupo de los campeones y convertirse en el primero, desbrozando a la élite, en avanzar a los octavos de final, y de paso, dejar en el camino a Inglaterra.
Ayer, tal como lo hizo el pasado fin de semana pasado con Uruguay, los ticos le bajaron los humos a Italia, cuatro veces monarca del orbe. n
Duelo de David vs. Goliat, Bryan Ruiz, un suplente del PSV Eindhoven, dio la pedrada que tumbó a la Azzurri, un gol de cabeza a los 44 minutos que no pudo alcanzar el ya mítico Gianluigi Buffon, invitado a su histórico quinto Mundial. n
u201cEstamos en el grupo de la muerte, ahora los muertos son otros u201d, dijo Ruiz. u201cHicimos algo increíble siendo un país tan pequeño u201d. n
Si la selección de Italia es una tienda de lujo, la de Costa Rica es un mercado callejero, cuya nómina de 29 millones de euros u2013la más baja de la Copa- contrasta con la plantilla de 431 millones del once europeo. n
Pero para estos ticos no juegan las cifras, ni las marcas de ropa y así salieron a la cancha, con el deseo de devorarse nuevamente a un gigante. Y de entrada lo tutearon, se lanzaron al ataque hasta irrespetarlo.
nRealeza en el fútbol, Italia no pareció comprender cómo semejante plebeyo lo retara, pero aceptó el desafío y estuvo a punto de abrir el marcador de la mano de su jugador más impactante, el bólido al que llaman Mario Balotelli, que frente a frente con Kaylor Navas, el muy eficiente portero costarricense, no pudo concretar.
Pero los grandes reciben más oportunidades y dos minutos después, en el 32, otra vez estuvo el portento de ébano solo frente al cancerbero enemigo pero apenas pudo estrellarle el balón. n
Este fracaso pesó en Italia e incitó a Costa Rica, que lanzó sus huestes a la vanguardia y estuvo cerca a los 35, a través de Christian Bolaños de anotar, sólo para que apareciera la mano de Buffon en el último momento.
Seis minutos después Joel Campbell se escapó y fue derribado en el área italiana, pero el juez nunca encontró el pito. nJusticia divina o no, a los 44 surgió Ruiz con el cabezazo que torció la lógica y permitió a Costa Rica avanzar por segunda vez en su historia a los octavos de final, repitiendo lo de 1990 en Italia. n
u201cSu triunfo es merecido. Ellos fueron más agresivos que nosotros u201d, señaló Cesare Prandelli, estratega italiano, que negó de plano que sus pupilos hayan subestimado a los ticos. n
Costa Rica ahora le tocará ver, desde la comodidad de la clasificación a la ronda de los 16, como sus dos impensables víctimas, Uruguay e Italia, irán el martes a un choque que dejará, tal como lo dijo Ruiz, un u201cnuevo muerto u201d en el grupo de los campeones.