Las malas noticias han sido frecuentes para el pelotero venezolano José Altuve durante las últimas semanas. Luego de que Venezuela quedara eliminada en los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol, torneo en el que el segunda base de los Astros recibió un pelotazo que fracturó el dedo pulgar de una de sus manos, ahora ha sido víctima de vandalismo en su propia casa.
De acuerdo al portal FOX 26 Houston, delincuentes habrían ingresado a su hogar en la ciudad texana el pasado jueves, jornada en la que se levantó el telón de la temporada 2023 de las Grandes Ligas.
Actualmente hay una investigación en curso y la policía señaló que se encuentran tras la pista de dos sospechosos, pero no pueden proporcionar información adicional todavía.
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El maracayero vive con su esposa de muchos años en la ciudad de Houston, además de sus dos pequeñas hijas. Altuve ha jugado con los Astros desde su llegada a la gran carpa en 2011 y tiene una hoja de vida que lo posiciona como uno de los grandes peloteros en la historia de la franquicia.
Entre sus logros, el diminuto camarero tiene ocho invitaciones al Juego de Estrellas, un premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, dos títulos de Serie Mundial, seis Bates de Plata, tres campeonatos de bateo y un Guante de Oro.
Altuve se convirtió en uno de los peloteros más odiados por los aficionados fuera de la ciudad de Houston cuando se conoció que los Astros habían establecido un sistema para robar señas de los contrarios en la temporada 2017, en la que ganaron su primer título del "Clásico de Otoño" y en la que el venezolano se llevó su galardón de MVP.
Como una de las caras de esa organización, Altuve es constantemente abucheado en las giras de los siderales, en especial cuando se trata de visita a ciudades como Los Ángeles y Nueva York.