El receptor venezolano Salvador Pérez volvió a demostrar que el título del Clásico Mundial de Béisbol 2026 no es solo una hazaña deportiva, sino un momento eterno en su vida.
Salvador Pérez se tatuó el trofeo del Clásico Mundial 2026 tras el título de Venezuela. El capitán inmortaliza en su piel un logro histórico
El receptor venezolano Salvador Pérez volvió a demostrar que el título del Clásico Mundial de Béisbol 2026 no es solo una hazaña deportiva, sino un momento eterno en su vida.
El capitán de la selección de Venezuela decidió inmortalizar la conquista con un tatuaje del trofeo y la medalla de campeón, acompañado de una frase que resume el sentimiento de todo un país:
“Ser campeón del mundo es para siempre”.
El tatuaje fue realizado por el artista venezolano Luis Gil, quien compartió el proceso en redes sociales. Gil no es un desconocido en el entorno del capitán venezolano: ha sido el responsable de gran parte de los tatuajes de Pérez a lo largo de su carrera.
En su publicación, el tatuador escribió:
“Ser campeón del mundo es para siempre… Esto es historia en la piel”.
Luis Gil se ha consolidado como uno de los tatuadores favoritos de peloteros venezolanos. Además de trabajar con Salvador Pérez, también ha dejado su marca en figuras como:
Ronald Acuña Jr.
Gleyber Torres
Incluso, fue el encargado del tatuaje que Pérez se realizó tras su participación en el Juego de Estrellas de MLB 2024, reafirmando una relación de confianza que va más allá de lo artístico.
El nuevo tatuaje se suma a una colección que narra la carrera de uno de los grandes íconos del béisbol venezolano.
Entre los logros que Salvador Pérez ya lleva en su piel destacan:
Campeón de la Serie Mundial con los Kansas City Royals (2015)
MVP de la Serie Mundial 2015
9 selecciones al Juego de Estrellas de la MLB
5 Guantes de Oro
Múltiples Bates de Plata
Ahora, añade el mayor logro colectivo de su carrera: ser campeón del mundo con Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Más allá de lo deportivo, el tatuaje representa el impacto que tuvo este título para Venezuela. La selección logró unir a todo un país y consolidarse como potencia del béisbol internacional.
Como capitán, Salvador Pérez fue una de las figuras clave tanto dentro como fuera del terreno, liderando a un equipo que hizo historia.
