Tarik Skubal volvió a marcar un antes y un después en las Grandes Ligas. El zurdo derrotó a los Detroit Tigers en su audiencia de arbitraje salarial y ganará 32 millones de dólares en la temporada 2026, la cifra más alta jamás otorgada a un jugador elegible para arbitraje en la historia de la MLB.
Detroit había presentado una oferta de 19 millones, mientras que Skubal solicitó los 32 millones. La diferencia de 13 millones es la más grande desde la creación del sistema de arbitraje en 1974, y el panel falló íntegramente a favor del lanzador, sin punto medio. Según reportes, los Tigers no intentaron negociar una cifra intermedia cercana a los 25.5 millones antes de la audiencia.
Un récord sin precedentes en el arbitraje MLB
El contrato de Skubal supera el récord previo de Juan Soto, quien había ganado 31 millones en arbitraje con los Yankees en 2024, y pulveriza el antiguo techo salarial para este tipo de casos, que estaba en 19.9 millones.
Nunca antes un jugador —y mucho menos un lanzador— había ganado un caso de arbitraje con una cifra tan elevada, lo que convierte a Skubal en un precedente histórico dentro del sistema salarial de las Grandes Ligas.
Dominio total en el montículo
El fallo llega respaldado por un rendimiento excepcional. Skubal ganó dos premios Cy Young consecutivos de la Liga Americana, incluyendo la temporada pasada, en la que registró 2.21 de efectividad, 241 ponches y 195 1/3 innings lanzados. A sus 29 años, se ha consolidado como uno de los brazos más dominantes del béisbol.
El zurdo quedará elegible para la agencia libre al finalizar la temporada 2026 y, de acuerdo con múltiples reportes, no se espera que firme una extensión a largo plazo con Detroit antes de llegar al mercado abierto.
Una rotación de lujo… con futuro incierto
Pese al revés en el arbitraje, los Tigers encaran la campaña 2026 con una rotación de alto nivel encabezada por Skubal y Framber Valdez, quien recientemente acordó un contrato de tres años y 115 millones de dólares con la franquicia.
El triunfo de Skubal no solo impacta a Detroit: redefine el techo del arbitraje en MLB y fortalece la posición de las superestrellas que llegan a esta instancia antes de la agencia libre. Un fallo histórico que ya cambió las reglas del juego.