WASHINGTON — El FBI allanó el domicilio de una periodista del Washington Post en el marco de una investigación sobre filtraciones de información clasificada relacionada con la seguridad nacional, según informó el miércoles la fiscal general estadounidense, Pam Bondi.
"El Departamento de Justicia y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) llevaron a cabo un registro en el domicilio de una periodista del Washington Post que recibía y publicaba información clasificada y divulgada ilegalmente por un subcontratista del Pentágono", afirmó Bondi en X.
"Quien filtró las informaciones se encuentra actualmente en prisión", subrayó Bondi, en referencia a un hombre detenido hace unos días, acusado de retención ilegal de documentos relacionados con la seguridad nacional. Me enorgullece colaborar con el secretario de Defensa (Pete) Hegseth en esta iniciativa", afirmó la fiscal general.
El Washington Post había anunciado previamente el allanamiento de la residencia de su periodista Hannah Natanson, durante el cual las autoridades "se habían incautado de su teléfono, sus dos ordenadores portátiles y un reloj".
A pedido del Pentágono, el FBI allanó el domicilio de Natanson en el marco de la investigación sobre filtraciones de información relacionadas con la seguridad nacional, una medida que el periódico describió como "altamente inusual y agresiva".
Durante el actual gobierno del presidente Donald Trump, el Pentágono ha impuesto nuevas políticas restrictivas para los medios de comunicación en un intento de proteger información de seguridad nacional.
Información militar clasificada y sensible
El director del FBI, Kash Patel, concretó que el registro se llevó a cabo "siguiendo la orden emitida por las autoridades pertinentes", subrayó en un comunicado.
"El objetivo es una persona que estaba presuntamente obteniendo y divulgando información militar clasificada y sensible por parte de un contratista, poniendo en peligro a nuestros combatientes y comprometiendo la seguridad del país", apuntó, al tiempo que manifestó que la investigación "se encuentra en curso".
Además, hizo hincapié en que la Administración Trump "no tolerará filtraciones ilegales de información clasificada que, al ser divulgadas, representen un grave riesgo para la seguridad nacional de la nación y para los valientes hombres y mujeres que sirven a nuestro país".
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló a su vez que "filtrar información clasificada supone un riesgo para la seguridad nacional y las vidas de los héroes militares, que han sido puestas en peligro". "Trump ha mostrado una tolerancia cero hacia estos asuntos y seguirá haciéndolo frente de forma agresiva a actos ilegales de este tipo", sostuvo.
Los agentes le dijeron a Natanson que ella no era el objetivo de su investigación, que apunta a Aurelio Pérez-Lugones, un administrador de sistemas en una empresa de Maryland acusado de haber consultado y llevado a su casa informes de inteligencia clasificados, subrayó el diario.
Natanson cubre a los funcionarios del gobierno federal, particularmente sacudido durante el primer año del nuevo mandato de Trump, y contó en diciembre en las columnas del periódico cómo había publicado su número seguro en un foro en línea, con lo cual recopiló testimonios de más de mil fuentes, según el Post.
Acusado violó reglamentos de máximo nivel
Aurelio Perez-Lugones, que sirvió en la Marina estadounidense de 1982 a 2002 antes de trabajar como contratista del Pentágono desde ese año, fue detenido la semana pasada en Maryland, según documentos judiciales, que no mencionan intercambios con periodistas.
Una audiencia sobre su mantenimiento en detención está prevista para el jueves en Baltimore.
Perez-Lugones, quien tenía una autorización de seguridad de máximo nivel, está acusado de haber consultado sin autorización desde octubre de 2025 información clasificada y de haberla sacado de su lugar de trabajo.
Durante un registro el 8 de enero, los investigadores encontraron dentro de su vehículo uno de esos documentos en una caja en la que transportaba su almuerzo, así como en el sótano de su casa.
En septiembre, el Departamento de Defensa estadounidense impuso a los periodistas acreditados la prohibición de solicitar o publicar ciertas informaciones sin su autorización explícita, a riesgo de pena de perder su acreditación.
FUENTE: Con información de AFP.