Landing Gear Technologies fue fundada con tres empleados por el matrimonio de Raúl e Ibis Cruz-Álvarez y su hijo Rolando Estrada, tras graduarse de high school. La firma trabaja con todas las aerolíneas, pero su mercado principal son los aviones de cargo de FedEx y las aeronaves fabricadas por el gigante estadounidense Boeing.
La empresa está certificada por la Agencia de Regulación del Transporte Aéreo de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés), por La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, siglas en inglés) y su trabajo es catalogado de Nivel 1.
La aspiración inmediata de LGT es superar los 300 trabajadores para laborar en tres turnos las 24 horas y los 7 días de la semana.
El gran orgullo
“Algo que yo digo con mucho orgullo es que nuestro primer cliente en el 2010 aún sigue con nosotros en el 2021. Hemos crecido, entre otras cosas, porque ofrecemos una excelente calidad y servicio a quienes nos escogen. A través de nuestro trabajo y de las buenas referencias hemos logrado el respeto y la confianza en la industria aeronáutica”, afirma Raúl Cruz-Álvarez, quien llegó a Estados Unidos con apenas un año.
“Soy técnico de mantenimiento y trabajo en la aviación desde los 17 años. Comencé a reparar trenes de aterrizaje en 1985 y siempre digo que antes de ser CEO (presidente ejecutivo) de la compañía soy técnico, porque lo primordial es el producto que sale de nuestra empresa”.
“Hemos tenido muchas ofertas de llevarnos la compañía hacia Texas, North Carolina, Arizona y todas las rechazamos. Nunca hemos querido salir de Hialeah, de la comunidad de Hialeah ni del sur de la Florida, que consideramos como la meca de la aviación.
¿Por qué Hialeah?
“Nos quedamos en Hialeah por dos razones: Vine muy pequeño a EEUU y mi esposa y mis hijos nacieron aquí. Miami y Hialeah nos han dado todas las oportunidades de la vida y ahora queremos compensar lo que hemos recibido. Hialeah nos ha dado la posibilidad de crecer aún más y llegar a lo que tenemos hoy”.
Después de comenzar en un edificio de 8.000 pies cuadrados y llegar a los 20 empleados necesitaron mudarse a otro mayor, cerca del Aeropuerto de Opa Locka y de ahí a este local donde se encuentran actualmente.
La familia Cruz-Álvarez trabaja en la terminación de una línea de limpieza, baño y tratamiento de cromo, níquel y otros metales. Los equipos funcionan las 24 horas en los diferentes procesos de limpieza, una de las razones por la cual necesitan aumentar el personal.
Ibis, la esposa de Raúl y también dueña de la empresa ha sido una carta esencial en el desarrollo de Landing Gear Technologies. La seguridad con que se expresa confirma su rol en la dirección, cohesión y las decisiones que han tomado durante años para el crecimiento del negocio familiar, donde laboran también amigos de más de 30 años.
EMPLEADO JULIO SOLER LGT SUREIDY RODRIGUEZ/DLA 2021
Julio Soler, empleado de LGT, con 14 años de experiencia en la industria aeronáutica.
SUREIDY RODRIGUEZ/DLA
La nueva sede de Landing Gear Technologies
“Nos mudamos en plena pandemia y fue muy difícil, pero poco a poco superamos cada obstáculo e hicimos reajustes para no perder a ningún empleado. Gracias a Dios, nosotros nunca cerramos. Fue bien complicado, tuvimos que asumir muchas medidas y ser bien creativos porque esta no es una industria donde puedes enviar a los empleados a que trabajen desde sus casas. Aquí tienen que hacerlo en el taller”, explica la voz femenina guía de la empresa.
“Reajustamos los turnos de trabajo para separar a los empleados, rotamos los diferentes departamentos, redujimos horas para que no coincidieran muchos en un mismo turno. Aplicamos diferentes ideas de protección sanitaria con el fin de no tener que prescindir de ningún empleado por la pandemia ni por los cambios de local”.
Agradecimiento y la creación de empleos
“Lo que puedo decirte es que tuvimos siempre el apoyo de nuestros empleados y el respaldo de la ciudad de Hialeah, algo que agradecemos infinitamente”.
“El ayuntamiento de Hialeah ha sido crucial para nosotros respecto al procesamiento de los permisos. No tenemos ni una sola queja”.
Tras respaldar lo que cuenta su esposa, Raúl puntualiza que “en varias ocasiones a las 7:30 de la noche empleados de la llamada Ciudad que Progresa -desde diferentes departamentos- nos contestaban correos para agilizar la aprobación de los permisos y licencias. Se han portado de manera excepcional y nos han dado un apoyo increíble”.
“Ahora mismo tenemos muchas posiciones de trabajo abiertas y con esto queremos devolver parte de la enorme gratitud y el compromiso que tenemos con nuestra comunidad. Y la mejor forma es creando empleos bien remunerados a personas que deseen superarse e, incluso, aprender en la industria de la aviación. En la mayoría de los casos, los entrenamientos los damos nosotros mismos”, manifiesta Ibis.
“Un conocimiento básico de mecánica, disciplina, seriedad y mucha responsabilidad son elementos suficientes para comenzar a trabajar con nosotros en este maravilloso y fascinante mundo de la aviación”.
“Mucha gente cree que la aviación es solo ser piloto o trabajar en aeropuertos, y no es así. La industria de aviación ofrece muchas alternativas de empleo: desde un ingeniero hasta vendedor, inspector de partes, técnicos. Ahora trabajamos en programas con las escuelas para que los jóvenes no sólo conozcan la cantidad de ofertas, sino los tipos de trabajos que existen en esta industria”.
Landing Gear Technologies se especializa en el tren de aterrizaje, sin embargo, Rolando -el más joven del equipo directivo- informa que también “procesan otros productos y accesorios que se relacionan con la amortiguación. Cada 10 años, esta parte vital de los aviones requiere un mantenimiento total, un proceso que demora entre 40 y 90 días en dependencia del tipo de aeronave y la reparación que lleve.
Sobre si piensan convertirse en fabricantes en el futuro, el joven y su padre descartaron por ahora esa posibilidad, pero aclararon que la reparación es más compleja que la fabricación, porque nunca se reciben dos trenes –aunque sean de la misma línea aérea- que requieran igual arreglo.
LGT EMPLEADO Y TREN Sureidy Rodríguez/DLA 2021
Dos empleados trabajan en la terminación de un tren de aterrizaje
Sureidy Rodríguez/DLA
Legado de éxito en la industria aeronáutica
Landing Gear Technologies en apenas 12 años ha logrado la cohesión de su personal para su acelerado crecimiento en una industria muy exigente, competitiva y de alta tecnología, pero lo que más llama la atención es que su espíritu se centra en la capacidad y el talento humano y no en la robótica, hacia donde se dirige hoy la industria aeronáutica en un mundo dominado por el avance de la tecnología.
Julio Soler, uno de los empleados, era tornero en Cuba en un central azucarero. Al llegar a EEUU se introdujo en el mundo de la aviación. Ahora tiene una experiencia de 14 años, gran parte con LGT. “Para mí esta compañía es la mejor. Ahora entreno a un primo mío. Raúl y su familia nos han dado esta gran oportunidad y hemos podido salir adelante. Me siento muy bien trabajando aquí”.
Orgullosa y agradecida de Hialeah, la familia Cruz-Álvarez es protagonista de la historia y se encamina hacia un legado de éxito familiar y de renombre en la aeronáutica estadounidense.
“Es muy alentador -reflexiona Raúl- ver la historia de cómo llegamos aquí y ahora realizar las operaciones de Landing Gear Technologies en 130.000 pies cuadrados, con más de 100 empleados y nuestros clientes felices, pero los sacrificios que hemos hecho es lo más sobresaliente porque no solo ha sido de nosotros tres, sino de toda familia; las noches sin dormir, los días dedicados por completo al negocio; saber que tenemos que pagar la nómina sin haber recibido el dinero de los clientes y para nosotros el pago a nuestros empleados es sagrado. Llegar hasta aquí ha significado una alta cuota de responsabilidad y entrega” … ¿El futuro? Crecer aún más.
LGT EN HIALEAH Sureidy Rodríguez?DLA 2021
Un empleado de LGT hace mediciones del espesor del metal de una pieza del tren de aterrizaje.
Sureidy Rodríguez/DLA 2021
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