sábado 28  de  febrero 2026
ESCÁNDALO/EEUU

Abogado: "Muchos contra Trump olvidaron las reglas y los límites"

"Es obvio que el FBI, la CIA, funcionarios de la campaña de Clinton y otras personas cruzaron la línea de la legalidad", dijo el abogado Robert B. Macaulay
Por Leonardo Morales

“Hillary [Clinton] tiene historia acerca de su credibilidad; una persona muy ambiciosa que siempre busca poder y la verdad no es un obstáculo para ella. Es muy capaz, inteligente y si cree necesario mentir, miente. Si considera que tiene que encubrir, también lo hace”, así lo considera el abogado Robert B. Macaulay, al evaluar a la exsecretaria de estado en su posible vínculo en el nuevo escándalo de espionaje contra el entonces presidente Donald Trump, que también salpica a altos cargos de inteligencia en Estados Unidos.

Y añade: “los Clinton siempre han sido personas astutas y habilidosas; y saben cómo tapar sus huellas. No realizan nada directamente, sino mediante terceros. Lo que ha pasado con ‘Rusia Gate’ es clásico de los Clinton. Es obvio que decidieron manchar a Trump y vincularlo con Rusia para dañar su reputación. Y aunque era falso, lo importante para ellos era exponerlo frente al público.

Lo que salió en los medios de prensa fue que Trump estaba bajo investigación por sus nexos con Rusia. Todo fabricado y sin ninguna evidencia, sólo para sembrar dudas y motivar una investigación real en caso de que apareciera por casualidad alguna evidencia”.

Para llevar a cabo este espionaje interno, tuvo que existir un acuerdo y coordinación entre altas esferas de poder en Washington.

“Primeramente, los Clinton estaban muy contentos porque pensaron que sería fácil ganarle a Trump y como era obvio que Hillary llegaría a la Presidencia resultaba muy conveniente que los funcionarios del servicio de Inteligencia -con ambiciones de poder, mejores puestos y fines políticos- apostaron por el lado de Hillary”.

“Los Clinton movilizaron todas sus influencias en Washington para su campaña. Y muchos sabían que era importante complacerlos antes de su llegada a la Casa Blanca. Ellos utilizaron a Washington al máximo y el resultado ya lo hemos visto: actúan siempre con impunidad, porque hasta ahora nunca han tenido que responder bajo un caso judicial”.

¿Si se demuestra que el actual Presidente Joe Biden tuvo alguna participación, habría un “impeachment”?

Es obvio que el FBI, la CIA, funcionarios de la campaña de Clinton y otras personas cruzaron la línea de la legalidad y cometieron graves acciones, también antiéticas; pero probarlas más allá de la duda razonable es difícil. Y Hillary dirá siempre que ella desconocía lo que estaba ocurriendo.

Joe Biden ha hecho muchas cosas malas como Presidente. Los altos funcionarios del Departamento de Justicia saben que tienen que proteger a los Clinton y a Joe Biden y van a usar el sistema para favorecerlos.

Lo más importante ahora es hacer lo que tú estás haciendo como periodista: decir la verdad al público, al tribunal de la opinión pública… Indudablemente se han cruzado muchas líneas éticas, legales, políticas y abuso de las libertades de prensa en este país. Todo por oponerse a Donald Trump.

Personas que antes respetaron las reglas institucionales como periodistas, académicos, políticos, empresarios; de los servicios de inteligencia, las violaron contra Trump y se olvidaron de los límites.

¿Cuál sería el impacto de este escándalo en las elecciones de medio término en noviembre?

Eso va por encima de todo. Si tuviéramos una buena economía, una situación internacional estable, el crimen bajo control y una situación muy favorable, pues el impacto tal vez no sería visto por los votantes como algo imperdonable.

Bill Clinton pudo escapar del escándalo de Mónica Lewinsky porque el país andaba bien y el público estaba contento. Si sumas los problemas económicos que existen ahora, la violencia y el crimen en muchos estados, los ataques contra nuestra cultura y tradición conservadora, el caos en la frontera, etc.; y además te llegan señales claras de corrupción de quienes están en el poder, con mentiras al pueblo junto a la prensa izquierdista de su lado, es un caldo muy peligroso para los demócratas. La gente quiere un país que funcione bien, tener una vida tranquila y con integridad.

Sabemos que nada es perfecto, pero esto es demasiado.

Si han mentido tanto contra Trump y en contra de las leyes de este país, la mayoría no creerá en sus promesas ni en sus políticas. Ahora mismo siguen mintiendo sobre el enorme caos en la frontera y en muchas otras cosas.

¿Podría haber mayores evidencias en este caso de espionaje interno contra Trump?

Habrá que esperar todo lo que pueda averiguar el fiscal especial John Durham. Estas revelaciones salen de una moción de gobierno basadas en conflicto de intereses, donde existen muchas personas involucradas; y ver si habrá más acusaciones. Ellos saben que la verdad va a salir y tienen que cubrirse.

El señor Durham es un hombre muy serio. Las violaciones de las leyes por parte de abogados en la campaña de Clinton; James Comey al frente del FBI, Jhon Brennan en la CIA y gente de alto nivel de los servicios de inteligencia, indican que es obvio un trabajo coordinado de manera antiética e ilegal.

Los fiscales no acusan sin creer que pueden probar más allá de una duda razonable sobre un crimen. Todo el mundo espera que haya encausamientos de gente poderosa. Eso es posible, pero lo más importante es que el público sepa la verdad, quién hizo qué y todo lo que realmente ocurrió; y demostrar esta espeluznante conspiración contra un Presidente de EEUU.

A mí no me gusta la personalidad de Trump, pero ahora sabemos - de acuerdo con el curso de la investigación- que es inocente de las acusaciones respecto a Rusia.

¿Puede haber algún castigo legal contra los medios liberales que se sumaron a este complot?

Primeramente, yo les llamo izquierdistas y no liberales, porque liberal significa que defiende la libre expresión, la tolerancia respecto a puntos de vista diferentes. Ahora, la mayoría de la prensa en EEUU, es izquierdista y antiliberal.

En los últimos años han cruzado muchas líneas y siempre han tratado de encubrir la corrupción de la izquierda. El ejemplo es cuando se descubrió la laptop de Hunter Biden (hijo de Joe Biden) y todas sus implicaciones. Los medios dijeron que esto no era una noticia importante..., dos semanas antes de una elección presidencial. Un hecho donde se reflejaba no sólo corrupción de su hijo, sino los vínculos obvios y directos de Joe Biden también. La prensa se negó a investigar.

Entonces salió una declaración falsa de 55 exfuncionarios de las agencias de inteligencia de EEUU y de Seguridad Nacional diciendo que el “Caso Hunter” formaba parte de una campaña de desinformación de Rusia. Esto fue una vergüenza y estas personas deben ser castigadas por su reputación.

Ahora la prensa trata de encubrir también este escándalo, después de que difamaron sobre Trump y ganaron hasta premios Pulitzers por mentir sobre la trama de Rusia.

El público no confía en ellos como antes, pero todavía hay personas que hasta con la realidad enfrente no quieren saber la verdad ni conocer las falsedades. La prensa, de forma muy vergonzosa ha encubierto cosas no convenientes para sus agendas políticas. Este es sólo un caso de tantos en los que ellos se niegan a decir la verdad, inconcebible en una sociedad democrática donde un pueblo informado debe elegir correctamente a sus líderes.

En vez de servir al pueblo, la mayor parte de la prensa en EEUU quiere dirigir el pueblo, seducirlo con una agenda repleta de intereses partidistas. Pero, desafortunadamente es una cuestión ética, no legal.

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