Sin embargo, la analista admite que Pelosi, a través de esos cargos contra el Presidente "están tratando de prevenir esto", es decir, la intención de Trump de postularse nuevamente.
"Se entiende que a una persona que se le lleva a un juicio de destitución y se le considera culpable no sería una persona capacitada para ser presidente", apuntó Velázquez y admitió "este es el propósito. Lo preocupante es que va en contra de los planes que tiene Joe Biden de unir al país porque lo que va a crear es una división. Años atrás lo vimos: un impeachment es bastante divisivo y al mismo tiempo Biden tiene planes que quiere completar rápidamente en el medio de esta pandemia, incluyendo otro estímulo y nos vemos ahora en este proceso que no es ágil y eso atará las manos de Biden en cuestión de cuan rápido él se mueve en tratar de gobernar al país correctamente. Ha estado pidiendo dividir los días en caso de que tengan que seguir con este proceso de destitución".
La letrada dejó en claro su opinión y aseguró, "En sí queremos movernos adelante. Yo tengo un conflicto de emociones: Entiendo el propósito pero me parece mejor que sigamos adelante y que sea la gente la que se de cuenta de que Trump nunca fue una persona apta para ser nuestro presidente”.
Entretanto el ex presidente de Costa Rica Luis Guillermo Solís, a la pregunta de cómo valoraba la actual situación, dada su experiencia en procesos de transición dijo: “ A mi me parece que, debido a los tiempos tan cortos que hay entre el momento actual y la toma de posesión del nuevo presidente, el proceso es fundamentalmente simbólico. Es muy importante porque marca responsabilidades políticas con respecto a los sucedido en el Capitolio, pero va a tener un efecto que probablemente no llegue a su culminación porque primero, hay mayoría republicana en el Senado y en segundo lugar, porque el calendario no permite que el proceso se desarrolle en toda su extensión. Es un gesto político importante que tiene consecuencias, entonces en ese sentido creo que la decisión del Partido Demócrata de empujar el proceso tiene una racionalidad enfocada más en el orden político que en el orden jurídico”.
Los hechos
A menos de 10 días de que deba tomar posesión del cargo el nuevo presidente electo de EEUU, Joe Biden, la Cámara de Representantes anunció que se propone iniciar un nuevo proceso de juicio político contra el presidente Donald Trump, que tendría como propósito destituirlo, pero dados los pocos días que le quedan en el cargo, el proceso buscaría la opción de inhabilitarlo para futuras elecciones.
El mencionado proceso se iniciaría, según han planteado, en caso de que el vicepresidente, Mike Pence, no acceda invocar la Vigésimo Quinta enmienda que establece la posibilidad de destituir al primer mandatario en caso de considerarlo incapacitado para cumplir sus funciones.
En una misiva enviada a los legisladores demócratas, la presidenta de la Cámara de representantes, Nancy Pelosi. escribió que "al proteger nuestra Constitución y nuestra democracia", actuarían con urgencia, y calificó al Presidente como "una amenaza inminente".
Pelosi sostiene que el país vive "un estado de horror" por lo que califica de "asalto a la democracia estadounidense" y de ellos responsabiliza explícitamente al Presidente, basado en los cual está llamando a "una acción inmediata".
La Cámara Baja intentó aprobar una resolución este lunes, en la que están dándole un plazo de apenas 24 horas al vicepresidente Biden para que invoque la mencionada enmienda. De no ser así, sería la propia Cámara de Representantes quien de inicio a un proceso de juicio político contra Trump.
Pelosi ha explicado que el líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, "exige la aprobación unánime" de la resolución presentada por el diputado Jamie Raskin que "insta a convocar y movilizar" al Gobierno para que invoque la 25ª enmienda y declare al presidente incapaz de cumplir con sus funciones.
Entretanto, representantes republicanos objetaron la moción que fue presentada por el líder de la mayoría demócrata, Hoyer, que buscada la aprobación unánime de la Cámara Baja, mientras la presidenta del cuerpo legislativo, Pelosi, abogaba por el término de 24 horas otorgado al vicepresidente de la nación, Pence para presentar la propuesta el martes.
En cualquier caso, la resolución de la Cámara Baja tendría que ser sometida al Senado, donde es necesario sea aprobada por al menos las tres cuartas partes del alto poder legislativo.
En ese caso, Pelosi propone esperar entregar al Senado la resolución adoptada algún día después del 20 de enero, cuando el máximo cuerpo legislativo de la nación estaría técnicamente en manos demócratas, con la suma de los dos escaños de Georgia, recientemente votados en el sureño estado, y la incorporación del voto de quien será la nueva presidenta del pleno, la vicepresidenta electa Kamala Harris, según dicta la Constitución.
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Trump declara estado de emergencia en Washington
AP/Archivo
Amenazas
En medio de este hervidero político el Buró Federal de Investigaciones alertó al resto de las autoridades y agencias federales de la posibilidad de "protestas armadas" en las diferentes capitales estatales durante los días previos a la inminente toma de posesión del presidente electo, Joe Biden, el 20 de enero en la escalinata del Capitolio en Washington.
El documento, que recopila información de varias agencias federales, como los departamentos de Defensa, el de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), o de Control de Drogas (DEA), se hace eco del llamamiento de un grupo de extrema derecha que en los últimos días está promoviendo un nuevo "asalto" en caso de que el presidente, Donald Trump, sea destituido antes de la posesión de Biden.
"Este grupo identificado también planea 'asaltar' las oficinas gubernamentales, incluso en el Distrito de Columbia y en todos los estados, independientemente de si los estados certificaron los votos electorales para Biden o Trump, el 20 de enero", señala el boletín.
El FBI también reveló que dispone de información relacionada con "varias amenazas" no sólo sobre Biden antes de su investidura presidencial, sino también sobre la vicepresidenta electa, Kamala Harris, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, pidió al Departamento de Seguridad Nacional reforzar la seguridad en torno al Capitolio de cara a la sesión de investidura, además de solicitar que el FBI presentase "un dossier sobre posibles amenazas e información de Inteligencia de forma diaria" hasta el próximo 24 de enero.
El propio Donald Trump, decretó el estado de emergencia en el distrito de Columbia, en cuya capital, Washington D.C., se celebrará en unos días la investidura del presidente electo, Joe Biden, y donde hace menos de una semana una turba asaltaba el emblemático edificio del Capitolio, sede del Poder Legislativo del país.
Entretanto, en un artículo publicado en Diario Las Américas la semana pasada el economista y analista republicano Frank Rodríguez había subrayado que varios elementos de la izquierda radical: “le van a hacer la vida imposible a los que hayan tenido algo que ver con Trump, va a ser una persecución política", alertó. La izquierda no tiene límites, ni cesa ni ceja, son fanáticos de su religión y se nos van a montar encima y hacer la vida un yogurt como decimos en buen Cubano”.
Y en las redes sociales muchos cibernautas aseguran que nos enfrentaremos a una especie de cacería de brujas. El expresidente de Costa Rica Luis Guillermo Solís recalca: “Yo no soy experto en derecho constitucional americano, no sé cuales son las posibilidades reales que, con una destitución que no llegue a su culminación con un juicio en el Senado, pueda evitarse que el presidente Trump vuelva a presentar su candidatura. En todo caso yo creo que sería muy deplorable que esta situación derive en una cacería de brujas, no debería de ser así en un estado de derecho y los EEUU es un país que lo tiene.
Las acusaciones no pueden hacerse sin fundamento y deben estar las personas implicadas con acusaciones debidamente formalizadas entonces lo que veo es que hay una serie de individuos detenidos a los que se les están presentado cargos y ese debería ser el resultado natural de estas investigaciones. Terminar en una cacería de brujas en medio de un proceso conducido, no por la vía judicial sino como una persecución política, sería a todas luces contrario al espíritu democrático”, consideró el exmandatario costarricense.
La tensa situación política que se vive en el país genera opiniones divididas mientras la mayoría de los actores hacen un llamado a la paz más allá de posiciones partidistas.
Por último se anunció hoy que dos agentes de la Policía del Capitolio han sido suspendidos y al menos otros diez están bajo investigación por su comportamiento durante el asalto a la sede del Poder Legislativo el pasado miércoles.
FUENTE: REDACCIÓN /EUROPAPRESS