lunes 16  de  enero 2023
NARCOTRÁFICO

Los sobrinos Flores: El día de la sentencia definitiva

Unos minutos antes de las tres de la tarde los sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela ingresaron a la sala 14C de la Corte del Distrito Sur de Nueva York

Por JESSICA CARRILLO MAZZALI

@Jessycarrillo

NUEVA YORK.- “Todos de pie”, dijo el secretario del Juez Paul Crotty. Los asistentes dejaron sus sillas y atendieron el llamado del hombre que asiste a quien una hora más tarde impondría a Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores De Freitas una sentencia de 18 años de prisión, equivalentes al tiempo que lleva la Revolución Bolivariana siendo poder en Venezuela, sin la posibilidad de obtener libertad condicional más una sanción monetaria de 50 mil dólares.

Unos minutos antes de las tres de la tarde los sobrinos de la pareja presidencial de Venezuela ingresaron a la sala 14C de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, la misma a la que han asistido desde su detención hace poco más de dos años. Una sonrisa pícara, un guiño con el ojo y un beso desde la distancia dedicados a su esposa, Jessair Rodriguez, fue lo primero que hizo Campo Flores al entrar a la sala.

Con los pies esposados, el uniforme azul oscuro de la prisión, el cabello perfectamente acomodado, sin barba y sin pérdida de peso notoria los primos Flores movieron su silla y tomaron asiento uno al lado del otro, en la larga mesa de madera de la defensa, justo detrás de los Fiscales Emil Bové, Brendan Quigley y el agente especial de la DEA, Sandalio González. Con el equipo de defensores flanqueándolos, Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores De Freitas recibieron los dispositivos de traducción simultánea, al igual que Rodriguez y una mujer sin identificar que estaba a su lado.

“Pueden sentarse”, dijo el Juez.

Quienes llenaban la sala, principalmente periodistas, ocuparon sus asientos y escucharon con atención los argumentos iniciales de la Fiscalía.

—Su Señoría —dijo Bové— consideramos que hay siete agravantes en esta ofensa que son suficientes para pedir 30 años.

El Fiscal explicó al magistrado que los 800 kilos de cocaína, el papel de liderazgo en la comisión del delito, los escoltas de seguridad armados, considerarse en guerra con los Estados Unidos, su conexión con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), valerse de la posición de poder de sus familiares y usar el hangar presidencial para transportar la droga y la intención de financiar la campaña de Cilia Flores, cuando buscaba ocupar un asiento en la Asamblea Nacional, eran razones suficientes para que se les impusiera una condena severa.

El turno de la defensa

El abogado de Efraín Campo Flores, Randall Jackson, intervino de forma breve para pedir “humildemente que la Corte mire cuidadosamente este caso tan complejo”. Aclaró que su colega John T. Zack sería el encargado de exponer la posición de su defendido y así lo hizo. El defensor que hasta hace algunos años ocupó el cargo de Fiscal dentro de la misma Corte, aseguraba que su cliente no reflejaba el típico estereotipo de los traficantes de droga, sino que se trataba de un hombre humilde, de un padre joven con dos hijos pequeños. Un hombre que tiene una pequeña empresa de taxis en Panamá. “En este caso no existen Ferraris o mansiones”, alegó.

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El abogado Randall Jackson llega a la corte del distrito Sur de Nueva York.
El abogado Randall Jackson llega a la corte del distrito Sur de Nueva York.

Aseguró que en el tiempo que lleva conociendo a su cliente pudo darse cuenta de que se trata de un buen hombre que no es violento. Y que en las grabaciones resultantes de las reuniones con los informantes ellos solo trataban de lucir como hombres experimentados e importantes.

“Pedimos la pena mínima (10 años)”, dijo antes de cederle el turno al abogado de Flores De Freitas, David Rody.

Rody se dirigió al Juez Crotty asegurando que el hecho de que el proveedor de drogas se la comprara a las FARC no establecía un vínculo directo entre los defendidos y la organización criminal. Y reiteró que no hubo confiscación de drogas por parte de la DEA.

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El abogado David Rody, quien se ocupó de la defensa del venezolano Franqui Francisco Flores de Freitas, sale de la corte del Distrito Sur de Nueva York.
El abogado David Rody, quien se ocupó de la defensa del venezolano Franqui Francisco Flores de Freitas, sale de la corte del Distrito Sur de Nueva York.

Luego se dedicó a narrar la infancia de Flores. Contó al Juez que cuando su defendido perdió a su madre a los 8 años de edad, debido a un cáncer de seno, empezó una vida muy dura e inestable para él. Su padre alcohólico, hermano de Cilia Flores, lo maltrataba física y verbalmente hasta que alcanzó los 17 años de edad. Durante algunos períodos de su infancia y adolescencia vivió con su abuela materna, quien solo podía ofrecerle sus cuidados, pero no un plato de comida debido a su precaria situación económica.

Emil Bové retomó la palabra para recordarle al Juez Crotty que él había podido ver el contenido de los chats y de las grabaciones y que fue el mismo Campo quien confirmó sus nexos con las FARC durante su reunión en Haití y luego en la confesión que dio en el avión de la DEA mientras volaba de Puerto Príncipe a la ciudad de Nueva York. Y reiteró que el dinero producto de la negociación iba a ser destinado para financiar la continuidad de su familia en cargos de poder en Venezuela.

Hablan los sobrinos

Como es típico en las audiencias de sentencia los acusados tienen la oportunidad de dirigirle unas palabras al Juez y la jornada de hoy no fue la excepción.

Campo Flores tomó una hoja de papel y comenzó a leer sus palabras, previamente escritas, agradeciendo al magistrado la oportunidad de hablar y el respeto que les ha brindado el Juez en estos dos años. Campo Flores mantuvo un tono de voz neutro, y sin sobresaltos. Mientras hablaba, un intérprete le transmitía el mensaje al Juez.

“Se que he cometido errores y que perdí de vista lo más importante para mí”, dijo.

Pidió perdón a su familia en repetidas oportunidades por el daño que les había causado y agradeció el apoyo y el amor de su esposa.

“Jessair, esposa mía, quiero pedirte perdón por no haber estado el día en que nuestro hijo nació. Eres, junto a nuestros hijos, la luz más brillante en la noche más oscura”, afirmó.

Le aseguró al Juez Crotty que en estos años se había dedicado a aprender sobre las leyes y el idioma de Estados Unidos. “Now, I can speak English with my lawyers and another peoples (sic)”, dijo en inglés.

Finalizó agradeciendo de nuevo al Juez y apelando a una sentencia justa.

Franqui Flores De Freitas leyó su mensaje, al igual que su primo. Comenzó dando las gracias al Juez y aclarando que no es un hombre de hablar porque es algo que le cuesta hacer.

“A pesar de no ser un buen orador, sabía que tenía que decir algo”, continuó. Le recordó a la máxima autoridad de la sala que a pesar de haber tenido una infancia difícil había logrado superarse gracias al trabajo.

“Incluso aquí en la cárcel ayudo a los demás y aconsejo a otros detenidos en peor situación psicológica que yo. Corto el pelo y reparo los radios dañados de los demás como una forma de hacer caridad. Estudio inglés, leo la Biblia y voy a misa”, relató.

Cuando habló de la relación con su hijo de nueve años a Flores De Freitas se le entrecortó la voz y rompió en llanto. “Cuando mi hijo nació yo tenía 23 años, he hecho todo lo que puedo para demostrarle lo importante que es para mi”, dijo. Una vez que recuperó la capacidad de hablar de forma fluida continuó diciendo que le afecta no poder estar con él: “Cada vez que conversamos lo hacemos por 15 minutos, yo le hablo del respeto a la familia y a los demás y le pido que se prepare para que sea un gran hombre”.

“Ellos (la familia) sufrieron por mis acciones y es mi responsabilidad reparar esos daños. Le pido que me deje ir a casa lo antes posible para reparar mis errores”, finalizó.

La sentencia

Pasadas las 4 de la tarde el Juez Paul Crotty tomó la palabra para impartir justicia. Concedió a la Fiscalía que los sobrinos de la pareja presidencial planeaban tomar ventaja de eso para llevar la droga, y se mostró extrañado de no haber recibido cartas de arrepentimiento y admisión de culpa de los acusados, como es usual en estos casos, sino solo de los familiares y amigos de los primos Flores.

Enfatizó que aunque el nivel de la ofensa era suficiente para que la pena fuese cadena perpetua, “las sentencias tienen que ser razonables”.

El Juez Crotty, quien también leía sus argumentos, fue tajante al decir que quienes violan la ley deben ser castigados y que toda la evidencia en este caso sale de la boca de los acusados.

Antes de imponer la pena, el magistrado habló de casos similares y de casos con crímenes más severos que resultaron en penas menos fuertes.

“La cadena perpetua es desproporcionada y sigo considerando que 30 años de prisión es una condena extraordinariamente severa para una persona de su edad. Por eso impondré una pena de 216 meses de reclusión, sin la posibilidad de libertad condicional y 50 mil dólares de multa”, dijo.

Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores De Freitas no se mostraron sorprendidos con la sentencia y mantuvieron una actitud neutral.

De los 18 años de la pena restan 16, pues de la misma se descuentan los dos años de reclusión que iniciaron en 2015.

Ni los abogados defensores, ni la Fiscalía pusieron objeciones a la condena. La defensa solicitó al Juez que en su recomendación al Departamento de Prisiones, que es quien tiene la decisión final sobre el lugar de reclusión, pida que sean enviados a una cárcel en el estado de Florida. La razón es que está más cerca de sus familiares y es más económico el viaje desde Venezuela.

Aunque los abogados de la defensa no emitieron comentarios al finalizar la audiencia, la posibilidad de ir a una Corte de Apelaciones no es descartable.

¿Cree que fue justa la sentenc...

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