MIAMI- El gobierno de Joe Biden tuvo un rol protagónico y sigue teniéndolo en la lamentable guerra en Ucrania, con un gran impacto directo a nivel internacional y en Estados Unidos (EEUU).
MIAMI- El gobierno de Joe Biden tuvo un rol protagónico y sigue teniéndolo en la lamentable guerra en Ucrania, con un gran impacto directo a nivel internacional y en Estados Unidos (EEUU).
Junto a las elecciones legislativas de medio término en noviembre, el incremento de la violencia, Inmigración, el fallo de la Corte Suprema en Washington sobre el aborto y la guerra entre Rusia y Ucrania resumen los cinco principales sucesos políticos en EEUU en el 2022.
Sin entrar en detalles acerca de la economía, la galopante inflación se convirtió en el punto álgido de la política estadounidense y en especial el derrotero para que la Casa Blanca y los demócratas perdieran el control de la Cámara de Representantes. Por otra parte, hay demandas pendientes en Arizona por graves errores denunciados en el sistema electoral en ese estado.
El 24 de junio, la Corte Suprema de EEUU, en apego a la Constitución y a la Ley, puso fin a una sentencia que durante casi medio siglo de forma inconstitucional dio luz verde al aborto en todo el país.
El Máximo Tribunal le transfirió los poderes de decisión sobre el aborto a los residentes en cada estado del país y a los gobiernos estatales.
La decisión no convirtió en ilegales las interrupciones del embarazo, sino que hizo cumplir la ley en Estados Unidos por encima de cualquier intención política y partidista.
"La Constitución no hace ninguna referencia al aborto y ninguno de sus artículos protege implícitamente este derecho", escribió el juez Samuel Alito, en nombre de la mayoría. Roe v. Wade "debe ser anulado".
"Es hora de devolver el tema del aborto a los representantes elegidos por el pueblo", a los parlamentos locales, escribió.
Este dictamen hizo historia en el 2022 al revocar una sentencia con casi 50 años de permanencia, que dio pie a diversas protestas en varios estados del país y a una campaña política de los grandes medios de prensa de izquierda junto a la Casa Blanca.
Semanas antes de la sentencia, ocurrió otro hecho sin precedentes: se filtró el borrador que analizaba el tema del aborto en la máxima Autoridad Judicial y las recomendaciones para una decisión final. El escándalo se encuentra bajo investigación.
El 24 de mayo, Salvador Rolando Ramos, un joven de apenas 18 años, entró con un rifle de asalto AR-15 a la escuela primaria Robb en Uvalde (Texas) y disparó indiscriminadamente contra estudiantes y profesores. El saldo: 21 muertos y 17 heridos.
El terrible suceso abrió nuevamente el debate en el Congreso sobre las armas y el incremento de la violencia en el país; un tema muy controversial y de innumerables aristas.
La Casa Blanca impulsó a partir de este momento, como lo hizo el gobierno del expresidente Barack Obama, otra intensa campaña contra la venta de armas y el derecho constitucional a portarlas, respaldado por la Segunda Enmienda.
Varios estados demócratas intentaron pasar leyes de severas mayores restricciones, pero en la mayoría de los casos fueron desestimadas. Sin embargo, el Congreso en Washington DC -de forma bipartidista- aprobó una ley llamada Acta Bipartidista de Comunidades Seguras con nuevas medidas para la venta de armas.
La legislación recomienda a las 50 entidades federales de Estados Unidos someter a rigurosos escrutinios psicológicos a compradores menores de 21 años y revisar exhaustivamente si tienen antecedentes penales antes de que puedan adquirir un arma.
En paralelo permite a las autoridades estatales y tiendas de armas acceder a una base de datos en la que podrán revisar el estado psicológico del comprador, si es menor de 21 años y verificar si tiene o no antecedentes penales.
Personas menores de 21 años con problemas psicológicos y mentales quedaron impedidos para adquirir armas de fuego, lo mismo ocurre para aquellas que cuenten con antecedentes penales o que hayan cometido delitos siendo adolescentes. Estas dos últimas existen desde hace años en la mayoría de los estados de la nación.
El caos en la frontera sur de EEUU parece estar lejos de terminar y entre el 2021 y 2022, más de cinco millones de inmigrantes ilegales llegaron a territorio estadounidense en la peor crisis migratoria en la historia del país, generada por la política de “Puertas Abiertas” de la administración Biden.
La estrategia demócrata ha incrementado las ganancias y los crímenes de las bandas de narcotráfico y del tráfico de personas, que agudizó además el contrabando de la droga sintética fentanilo.
La epidemia del consumo de fentanilo, un opioide sintético 50 veces más fuerte que la heroína, se ha sumado a la mortal crisis de los opioides en EEUU.
Entre 2021 y hasta agosto de 2022, más de 112.000 personas, entre ellas decenas de miles de jóvenes, murieron por sobredosis de algún tipo de opioides y fentanilo.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, entre 1999 y 2020 más de 500.000 personas fallecieron a causa de una sobredosis de opioides, ilegal o recetada por médicos.
Los republicanos han solicitado la renuncia del secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, por las consecuencias del flujo migratorio descontrolado, el desorden en la frontera, el impacto en la seguridad nacional, además del altísimo costo para los contribuyentes estadounidenses.
Durante el 2022 continuó el acoso político y judicial contra el expresidente Donald Trump, lo que muchos republicanos y el propio Trump califican de “cacería política”.
Tras la creación en la Cámara de Representantes de un comité para investigar supuestamente los sucesos del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Washington, la guerra partidista emprendida por Nancy Pelosi (Cámara Baja), Chuck Schumer (Senado), Joe Biden y por el ala radical de los demócratas en el Congreso prosiguió en realidad para eliminar del escenario político estadounidense al exinquilino de la Casa Blanca.
El punto culminante fue el allanamiento a principios de agosto de la residencia privada de Trump y su familia en Mar-a-Lago (Florida) en busca de documentos presuntamente ultrasecretos y otros que deben estar en el Archivo Nacional en Washington.
El registro y la confiscación, que incluyó los pasaportes de la familia Trump y del propio exmandatario, fue catalogado de insólito por analistas políticos y abogados. Nada similar había ocurrido antes en la historia del país.
El caso se encuentra en Cortes federales, con las respectivas demandas del expresidente.
A pocas semanas de terminar la temporada ciclónica, el poderoso huracán Ian impactó la costa suroeste y centro de Florida causando 102 muertes directas, cuantiosos daños por la destrucción y convirtiéndose en un otro acontecimiento político, días antes de las elecciones legislativas de medio mandato.
La acción urgente del gobernador Ron DeSantis antes y después del fenómeno atmosférico, con un plan de emergencia muy bien estructurado, merecieron el reconocimiento de millones de residentes, expertos y políticos, que consolidó el protagonismo y el respaldo popular a DeSantis.
Sin dudas, las grandes expectativas se centraron desde el comienzo de 2022 en los comicios de medio término y en cómo quedarían repartidos los poderes en el Congreso de EEUU.
La actual situación del país provocada por la administración Biden motivó que más de 47 millones de estadounidenses emitieran su sufragio antes del día de las elecciones (8 de noviembre), una cifra que superó la participación del 2018.
La Cámara de Representantes pasó bajo control de los republicanos con una mayoría que les entrega el poder en decisiones importantes y en anunciadas investigaciones por comenzar, entre ellas a la familia Biden por los alarmantes vínculos de Hunter Biden con figuras empresariales de incidencia política en China, Ucrania y Rusia, además de ganancias obtenidas de empresas acusadas de corrupción.
Las acciones del hijo de Biden están siendo investigadas supuestamente desde hace varios años por la Justicia estadounidense, pero hasta el momento han quedado en anuncios e informaciones.
La mayoría de los republicanos en la Cámara Baja representa un importante freno para la agenda de extrema izquierda -a la que se ha adherido el presidente Biden-, y para el resto de sus dos años en la Casa Blanca.
Georgia votó nuevamente el 6 de diciembre en segunda vuelta debido a que los candidatos a un escaño en el Senado federal no alcanzaron el 50% de los sufragios.
El Partido Demócrata tiene ahora mayoría de 51-49 en el Senado en Washington DC, tras la victoria de Raphael Warnock en Georgia en segunda vuelta. Sin embargo, gracias a la presencia de moderados como Joe Manchin y Kyrsten Sinema, que se opusieron a proyectos de Biden, esta ligera mayoría podría desaparecer en votaciones cruciales.
Algunos senadores demócratas no comparten las políticas que han conducido al país a una recesión, incertidumbre y al sufrimiento para la mayoría de los estadounidenses, bajo la peor inflación en los últimos 50 años.
Las cosas se le complicaron bastante en el Senado a la Casa Blanca en varios Proyectos de Ley durante sus primeros 24 meses de gobierno.
Entre ellos, el destinado a grandes gastos sociales e infraestructura de 6 billones de dólares, que terminó aprobado después de más de un año de batalla política, incluso dentro del Partido Demócrata, por menos de la mitad de ese monto. Una se llamó Ley de Infraestructura y la otra -de forma controversial- fue titulada Ley de Reducción de la Inflación.
El plato fuerte electoral, entre los principales acontecimientos de 2022, fue Florida, que se coronó como estado republicano por excelencia, mientras que la mayor sorpresa estuvo en el condado Miami-Dade. Tras dos décadas de hegemonía demócrata, se pintó de rojo con una significativa victoria republicana y la peor derrota azul en los últimos 20 años en el llamado Estado del Sol.
Por último, los encuentros de Joe Biden con su homólogo de China, Xi Jinping, y la reciente visita a Washington del presidente francés, Emmanuel Macron -bajo tensiones comerciales- definieron asuntos relevantes en la política internacional a la que la actual administración ha dado máxima prioridad.