MIAMI.- Kamala Harris no hace prisioneros, cuando elige un objetivo concentra el grueso de toda su artillería y dispara a placer. Así la vimos en los debates de las primarias demócratas, donde repartió a diestra y siniestra con discursos fieros y apasionados que casi siempre provocaron aplauso entre los presentes. Harris ha recorrido un largo trayecto, rompiendo techos de cristal a cada paso y ahora aspira nuevamente a hacer historia, si lograra convertirse el próximo 3 de noviembre, en la primera vicepresidenta mujer de los Estados Unidos de América.

¿Quién es?

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Kamala Devi Harris nació el 20 de octubre de 1964 en Oakland, California. Su padre, Donald Harris, es jamaicano, emigró a California tras ser admitido en la Universidad de Berkeley para estudiar Economía. Una vez graduado, fue un notable profesor en la Universidad de Stanford.

Su madre, Shyrmala Gopalan, hija de un diplomático indio, hizo un doctorado en Nutrición y Endocrinología en Berkeley, antes de dedicarse a investigar el cáncer de mama.

Los padres de Harris coincidieron en la universidad y ambos participaban en grupos del movimiento por los derechos civiles. Tuvieron dos hijos Kamala (flor de loto, en sánscrito) y su hermana Maya.

En 1986, Harris se licenció en Ciencias Políticas y Economía en Howard University, Washington DC. Tres años después, de vuelta a California, obtuvo su doctorado en Derecho en la Universidad de Hastings.

Durante ocho años Harris trabajó como fiscal adjunta de distrito en Oakland. Allí se ganó una reputación como estricta, mientras procesaba casos de violencia de pandillas, tráfico de drogas y abuso sexual. Harris ascendió de rango y se convirtió en fiscal de distrito en 2004.

Fiscal general de su etnia en California

En 2010 fue electa por un estrecho margen a fiscal general de California. Sobre este nombramiento se ha publicado y se reitera que Kamala Harris fue la primera mujer afroamericana en alcanzar esa posición, sin embargo, la información registrada acerca de sus orígenes étnicos y lo que la misma Harris define en su página oficial describe que es un mujer negra e india. Su madre era de la India y su padre era de Jamaica, nacionalizado estadounidense, con ancestros jamaiquinos, según él mismo lo dejó aclarado en una publicación, mientras su hija aspiraba a la nominación demócrata para aspirar a la presidencia.

Harris desempeñó el puesto de fiscal por ocho años. En su trabajo demostró bastante independencia política. En su momento, rechazó las presiones desde la administración del presidente Barack Obama para que desistiera de sus demandas legales contra prestamistas hipotecarios por prácticas desleales. Lejos de cejar en el empeño, la fiscal presionó y finalmente ganó una sentencia cinco veces mayor a la que originalmente ofrecían.

También se opuso a la Propuesta 8 de California, la iniciativa estatal que prohibía el matrimonio entre personas de un mismo sexo, y ayudó a que se anulara en 2013.

Escribió un libro en coautoría con OC Hamilton titulado Smart on Crime, una especie de manual para abordar la reincidencia delictiva.

Cuándo se da a conocer

Aunque como fiscal había tenido una carrera notable, no fue hasta su discurso en la Convención Demócrata en 2012 que Harris se hizo visible a nivel nacional. Dos años después, se casó con el abogado Douglas Emhoff.

Considerada dentro de su partido como una estrella, la letrada fue reclutada para postularse para el Senado de los EEUU para el asiento que dejaba vacante Barbara Boxer, quien se jubilaba después 20 años de servicio.

A principio de 2015, Harris anunció su candidatura al Senado. Durante su campaña abogó por reformas en materia de inmigración y justicia penal, aumento del salario mínimo y protección a los llamados derechos reproductivos de las mujeres. Ganó fácilmente las elecciones de 2016.

En los primeros meses como senadora tuvo duras intervenciones contra las políticas de la Casa Blanca en materia de inmigración.

Trabajó por el derecho al aborto. Votó en contra de un proyecto de ley que hubiera limitado la interrupción del embarazo hasta las primeras 20 semanas.

También fue copatrocinadora del Women´s Health Protection Act [Ley de protección de salud de la mujer] que prioriza proteger a la mujer en la decisión de abortar , al mismo tiempo que busca que los servicios de abortos sigan disponibles sin restricciones.

La senadora sirvió, además, en el Comité de Inteligencia y en Comité Legal. Su estilo incisivo al interrogar a los testigos durante las audiencias le hicieron ganar notoriedad, pero también provocó críticas e interrupciones ocasionales de los senadores republicanos.

Precisamente en junio de 2017, la senadora atrajo la atención de muchos por su particular forma de interrogar al entonces fiscal general de EEUU, Jeff Sessions, cuando testificaba ante el Comité de Inteligencia sobre la presunta interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Antes le había pedido que dimitiera.

En 2019 publicó sus memorias The Trusths We Holds, American Journey, o las verdades que sostenemos: el derrotero americano.

Poco después, Harris anunció que buscaba la nominación a la presidencia del país por el Partido Demócrata en las elecciones de 2020.

Seguir luchando

Desde el principio fue vista como una de las principales contendientes y se enfocó en discursos que hacían llamar especialmente la atención en temas relacionados con la disparidad racial. Acorraló a Biden en el primer debate con aquella frase de “yo era la niña que iba en el bus”, cuando reprochó a Biden por supuestamente jactarse de trabajar con senadores que no pensaban como él, incluidos algunos que habían apoyado la segregación racial y se habían opuesto a las políticas federales de lograr la integración racial en las escuelas, llevando a niños negros en autobús a escuelas de distritos blancos.

“Había una niña pequeña en California que era parte de la segunda clase integrada en su escuela pública”, le dijo en aquel debate que constituiría su momento cumbre de las primarias. “Iba en autobús cada día. Y aquella niña pequeña era yo. Así que voy a decirte que, en este tema, no puede haber un debate intelectual entre los demócratas. Tenemos que tomárnoslo en serio. Tenemos que actuar rápidamente”.

Sin embargo, la candidata demócrata se mostró dubitativa en temas importantes como la reforma sanitaria.

Uno de los frentes a los que muestra mayor fiereza es con todo lo que guarde relación con el presidente Donald Trump.

“Luchar-ha dicho Harris-, significa enfrentarse a Bill Barr, [William Barr, fiscal general EEUU] Jeff Session y Kavanaugh [Brett Kavanaough, miembro de la Corte Suprema de EEUU]. Creo tengo la posibilidad y la habilidad para hacerlo”, sostuvo Harris en uno de los debates entre los aspirantes demócratas a la presidencia en noviembre pasado.

No obstante, al final de diciembre de 2019, abandonó su postulación a la presidencia por problemas de financiación. No es menos cierto, que solo contaba con el 3.4% de apoyo dentro del partido. Las encuestas la situaban por detrás d ela mayoría entonces: Biden (27%), senador Bernie Sanders (16%), senadora Elizabeth Warren (14%) y el alcalde Pete Buttigieg (11%).

En su despedida de la campaña Harris afirmó: “Tengo la experiencia de haber sido líder en el Gobierno local, estatal, y federal. Nuestra campaña ha consistido en luchar por la gente cuyas voces no se han oído o se han ignorado. Mantendremos es lucha”.

En mayo pasado, tras la muerte en Minneapolis de un hombre afroamericano, fallecido tras haber sido sometido por un policía de esa ciudad, la senadora se erigió como gran defensora de una reforma judicial.

Estos esfuerzos silenciaron las críticas de aquellos que sostenían que ella, en su etapa de fiscal, no había impuesto cargos a policías vinculados a casos de violencia con arma de fuego. Otros piensan que su acercamiento a la reforma de la justicia se trata de una maniobra para aumentar su popularidad.

En política hay que saber interpretar el momento histórico. Biden estaba presionado en buscar a una vicepresidenta mujer y de ascendencia negra. Algo que su campaña consideraba fundamental para sus pretensiones de alcanzar la Casa Blanca. Tras la muerte de George Floyd en Minneapolis y todo el movimiento de lucha antidiscriminación racial que se desató en el país, el ala más radical del Partido Demócrata ha colocado el tema racial como prioridad de sus posturas públicas. Quizás esa sea la razón fundamental por la que el pasado 11 de agosto el exvicepresidente anunció a Harris como su compañera de fórmula, a la cual escogió de una lista de finalistas entre cuyos nombres figuraba el de la congresista afroamericana Keren Bass.

Si el próximo 3 de noviembre Biden es elegido presidente, la fiscal de mano dura, con marcadas ambiciones políticas, romperá otro techo de cristal y se convertirá en la primera vicepresidenta mujer en la historia de los EEUU.

@mendendezpryce

 

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