WASHINGTON- Las solicitudes de ayuda por desempleo volvieron a subir la semana pasada en Estados Unidos, situándose nuevamente por encima de la barrera del millón, según cifras publicadas el jueves por el Departamento de Trabajo.
WASHINGTON- Las solicitudes de ayuda por desempleo volvieron a subir la semana pasada en Estados Unidos, situándose nuevamente por encima de la barrera del millón, según cifras publicadas el jueves por el Departamento de Trabajo.
Del 9 al 15 de agosto, 1,1 millones de personas pidieron estas ayudas, un número superior al esperado por los expertos (990.000).
La semana anterior, el número de solicitudes se había situado por debajo de un millón por primera vez desde comienzos de marzo y 971.000 personas se inscribieron, según los datos revisados al alza.
Las cifras más recientes apuntan a que, cinco meses después del estallido de la pandemia, la economía estadounidense continúa sufriendo a pesar de la reapertura de algunos negocios y el repunte de algunos sectores, como vivienda y manufactura. Muchas de las personas que han perdido sus empleos opinan que ello es permanente.
Un total de 14,8 millones de personas cobraron indemnizaciones por desempleo durante la semana del 2 al 8 de agosto, según datos publicados una semana después.
Al acumular las ayudas pagadas por el estado federal, por cada uno de los 50 estados y por autoridades locales, el número de beneficiarios era a finales de julio de algo más de 28 millones de personas, según datos publicados dos semanas después.
Los desempleados enfrentan la perdida de una ayuda vital de 600 dólares a la semana desde principios de agosto, beneficio aprobado a fines de marzo por la administración de Donald Trump y el Congreso como parte de un paquete de estimulo económico masivo.
La Casa Blanca y los demócratas en el Congreso acordaron extender la ayuda por desempleo, pero siguen sin llegar a un acuerdo para determinar el monto que tendrá el nuevo subsidio.
El presidente Trump firmó una orden ejecutiva para una extensión temporaria de esta ayuda con un monto reducido de máximo 400 dólares -300 dólares pagados por el gobierno federal y 100 dólares pagados por cada estado. Cada gobierno estatal es libre de participar o no en este programa y, por ejemplo, Dakota del Sur declinó hacerlo.
Algunos estados son renuentes a reestructurar sus sistemas computarizados porque esperan que el Congreso aprobará un nuevo paquete de ayuda con un mayor monto para los desocupados.
En los estados que han aceptado los 300 dólares, el gobierno estima que en promedio tardará tres semanas hasta que el dinero llegue a los desempleados. Además, al menos inicialmente, ese beneficio estará vigente sólo por tres semanas. Incluso si se otorga más dinero, según analistas el monto bastará apenas para cubrir cinco o seis semanas.
FUENTE: AP y AFP
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