MIAMI. - Un profesor de música de una escuela secundaria en North Miami Beach fue arrestado luego de que varias estudiantes lo señalaran por presuntos comportamientos inapropiados, en un caso que ha generado preocupación entre padres y miembros de la comunidad.
El detenido fue identificado como José Francisco Montes-Guedez, de 40 años, quien trabajaba como instructor de banda en el centro docente Alonzo and Tracy Mourning Senior High, en el área de Biscayne Bay. De acuerdo con registros oficiales del condado, enfrenta varios cargos relacionados con conducta inapropiada hacia estudiantes, agresión y otros delitos vinculados a su posición como figura de autoridad dentro del plantel.
La investigación comenzó en noviembre de 2025 luego de un incidente entre alumnos dentro del salón de música. Durante la revisión de lo ocurrido, surgieron señalamientos que llevaron a los funcionarios públicos a profundizar en la conducta del docente dentro del campus académico.
Según documentos judiciales una de las adolescentes involucradas indicó que el profesor le permitía permanecer en el aula durante el horario escolar aun cuando no asistía a clases. Con el paso del tiempo, según su testimonio, se generó una relación de confianza en la que el profesor le ofrecía consejos sobre temas personales.
De acuerdo con el reporte policial también se incluyen denuncias sobre comportamientos que, según las testigos, cruzaban los límites profesionales establecidos entre educadores y alumnos, incluyendo interacciones personales fuera del ámbito estrictamente pedagógico.
Otras alumnas señalaron que el maestro mantenía conversaciones de carácter personal y que en algunos casos habría existido contacto físico que ellas consideraron inapropiado, lo cual forma parte del proceso investigativo.
Detectives también investigan querellas relacionadas con el manejo de dispositivos electrónicos confiscados a estudiantes, los cuales, según los testimonios, en algunos casos no habrían sido entregados inmediatamente a la administración escolar.
Durante entrevistas con investigadores, Montes-Guedez indicó que intentaba ofrecer un espacio donde las niñas se sintieran cómodas hablando de problemas íntimos. También reconoció que algunas de sus acciones pudieron haber sido contrarias a la norma dentro de su rol como educador.
Tras su arresto, un juez fijó una fianza de 16,000 dólares y ordenó arresto domiciliario mientras continúa el proceso en los tribunales. Además, se le prohibió cualquier contacto con las presuntas víctimas.
Las autoridades confirmaron que la investigación permanece abierta mientras continúan recopilando evidencias.
A partir de estas preocupaciones, se ha abierto un debate necesario sobre los protocolos de supervisión, los mecanismos de denuncia y la capacidad de respuesta de los directivos ante situaciones que comprometen la integridad de los estudiantes. Más allá del hecho puntual, el escenario expone la urgencia de reforzar controles internos, garantizar entornos seguros y fortalecer la comunicación entre escuelas, familias y comunidad. En contextos como este, la confianza institucional no solo se construye con discursos, sino con acciones concretas, transparencia en los procesos y acompañamiento real a quienes se ven directamente afectados. Porque cuando la seguridad de los alumnos se pone en duda, lo que está en juego no es solo la reputación de una institución, sino la tranquilidad de toda una comunidad.