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MIAMI.- Renier Díaz de la Portilla pasó a segunda vuelta frente a su contrincante en el distrito 5 de Miami-Dade, la actual comisionada, Eileen Higgins, a quien debe enfrentar en las elecciones del próximo 3 de noviembre.

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El candidato afirmó que ese distrito debe volver a ser representado por un hispano conforme al fallo de una corte en 1993, cuestionó a su oponente porque, asegura, podría estar recibiendo respaldo de la “extrema izquierda” y llamó a la comunidad a unirse para frenar lo que advierte como “avance del socialismo”.

Asimismo, Díaz de la Portilla opinó sobre la expansión del sector de Brickell hacia La Pequeña Habana y se refirió también a los problemas de vivienda asequible en el distrito que pretende representar y a la situación del transporte, entre otros temas.

¿Por qué quiere ser comisionado del distrito 5 de Miami-Dade?

Yo nací, me crie y me eduqué en el corazón del distrito en donde aspiro ahora, que incluye a las ciudades de Miami y Miami Beach, y dentro tenemos sectores como Brickell, La Pequeña Habana, parte de Allapattah y otras muy importantes. Esta es una comunidad que debe ser representada, en mi opinión, y no solamente en mi opinión, sino también en la opinión de las cortes, por un hispano porque es un distrito muy hispano o con una gran mayoría hispana, y por más de 20 años este distrito tenía un comisionado de origen hispano. En 1993 las cortes fallaron que no había suficiente representación hispana en el condado Miami-Dade porque teníamos un solo comisionado hispano en una población con casi el 60% de hispanos, y eso no era justo. Por eso fue creado este distrito. Entonces, más de 30 años después encuentro que tenemos una titular que no es de Miami, que ni siquiera se crio en Miami, que llegó hace unos cuantos años, y no conoce a la comunidad porque no es hispana, y creo que es un gran error porque eso se ve en la política que trae porque no podemos tener una política de Portland o de Nueva York porque esa política ha probado ser desastrosa en esas comunidades, en donde tienen movimientos para disolver a la Policía, tienen protestas constantes donde arrasan a los barrios, los negocios y rompen ventanas, tienen movimientos para cerrar las cárceles y abrirlas para quitarles penas criminales a las personas por sus delitos. Todo este tipo de cosas están pasando en esas otras ciudades donde suben los impuestos y tratan de hacer una política que no tiene nada que ver con las necesidades locales de nuestras comunidades y eso es lo que está haciendo esta señora [Eileen Higgins] y también ocurre en otras elecciones en el condado en donde yo apoyo para la alcaldía a Esteban Bovo, frente a su contrincante, la señora Daniella Levine Cava, que igual que la señora Higgins quiere cambiar la política y convertir a Miami-Dade para en una comunidad que no tendrá mayoría hispana si ganan estas dos personas. Vamos a perder lo que nos costó tanto ganar, lo que luchamos a través de décadas para tener representación hispana en estos distritos.

Las elecciones en el condado no son partidistas, pero hay quienes dicen que la señora Higgins es apoyada por el Partido Demócrata y usted por el Partido Republicano. ¿Qué tiene que decir al respecto?

El problema es que la extrema izquierda ahora controlada desafortunadamente el Partido Demócrata. Los demócratas no son los moderados que teníamos en el pasado, personas que con quienes yo trabajé muy bien cuando fui legislador y con quienes pude trabajar en la Junta Escolar. Ahora tenemos personas de extrema izquierda que quieren poner su política como lo han hecho en otras partes de los EEUU. Mi esposa es nicaragüense, el distrito 5 tiene venezolanos y muchos centroamericanos que son votantes, y también colombianos. Todos somos hermanos hispanos que hemos sufrido en mucho como en el caso de Nicaragua, Venezuela y Cuba por el trago amargo del socialismo y por eso estamos aquí. Vinimos aquí para trabajar, echar para adelante, crear negocios pequeños y aspirar a cargos públicos, no para pasar lo mismo que pasamos nuestros países y eso es lo que está pasando ahora desafortunadamente en esta elección. Los demócratas de extrema izquierda están tratando de hacer una campaña muy partidista, la están apoyando abiertamente, hacen eventos por ella, envían anuncios diciendo “Nosotros los demócratas tenemos que apoyar a Eileen Higgins y oponernos a Renier Díaz de la Portilla”, y yo hablo con todos los votantes, hablo con los demócratas, con los independientes que todos pueden votar y obviamente los republicanos. Nosotros los hispanos que hemos sufrido el socialismo tenemos que unirnos y no podemos dejar que nos dividan por partidos. Eso es lo que hace la extrema izquierda, dividen para conquistar, y eso no lo vamos a permitir en estas elecciones. Los demócratas en este distrito no creen es esa política, no quieren disolver a la Policía, no creen en abrir las cárceles, no creen en subir los impuestos. Los hispanos demócratas y los hispanos independientes, que hay muchos en este distrito, no están de acuerdo con esa política, y hay que tener cuidado porque si sale electa va a tener cuatro años para sacar las uñas, como decimos los hispanos, si no hacemos lo que tenemos que hacer porque si la alcaldesa es Levine Cava y esta señora sigue en el distrito tendremos una política de extrema izquierda sin freno.

Renier Diaz de la Portilla
El abogado Renier Díaz de la Portilla, de origen cubano, aspira a representar a los hispanos de Miami.

El abogado Renier Díaz de la Portilla, de origen cubano, aspira a representar a los hispanos de Miami.

Ese es un distrito de grandes contrastes socioeconómicos. Tenemos a Brickell, por ejemplo, pero también comunidades como Allapattah. ¿Cómo equilibrar los servicios para que todos los residentes se sientan atendidos por el Condado?

No podemos olvidar tampoco a nuestros hermanos dominicanos. Este distrito también tiene la parte sur de La Playa, donde viven muchos hispanos y esas personas siempre tenían una representación hispana. Este distrito tenía una oficina en La Pequeña Habana y la cerraron. Entonces, las personas de la tercera edad que viven en esa área y en Allapattah hoy no tienen servicios de su comisionada. Esto es un ejemplo de cómo esta titular no tiene ningún respeto a las comunidades que movió la oficina para Coral Way a donde solo pueden llegar las personas adineradas, las que tienen carro. La oficina de La Playa, donde hay muchos hispanos, solo está abierta dos veces a la semana. Este distrito tiene muchas necesidades, también tiene gente muy rica, pero el enfoque mío son las personas necesitadas. Mi contrincante vive en el downtown. Cuando ella vino a Miami se pudo ir a La Pequeña Habana o incluso a Shenandoah, que es un barrio muy bueno. Muchos barrios buenos que hay en el distrito, pero ella decidió vivir en un apartamento muy lujoso, le gusta estar en esa comunidad y va de vez en cuando a La Playa porque tiene alguna gente que la apoya en esa comunidad. Pero fuera de eso, el 85% del distrito está completamente ignorado y las partes más necesitadas han sido completamente ignoradas por la señora Eileen Higgins.

Algunas personas cuestionan la expansión del sector de Brickell hacia lo que hoy es La Pequeña Habana. Incluso, hay quienes llaman ya West Brickell a una parte de La Pequeña Habana. ¿Usted es partidario de frenar ese proceso de gentrificación, como también algunos lo califican?

Creo que tenemos que frenarlo, pero hay que tener un balance. Vamos a hacer francos, el desarrollo de Miami va a seguir, nadie va a poder parar esto. En 10 años esta comunidad va a lucir bastante diferente a lo que luce hoy en día, pero tenemos que asegurar que todo el mundo aproveche esa prosperidad y todos tengan una vivienda asequible de cualquier modo. Para mí, La Pequeña Habana tiene una historia muy bonita, que es nuestra herencia. Primero fue la comunidad cubana, pero ahora es una comunidad muy diferente en donde hay venezolanos, muchos centroamericanos que viven ahí y es una herencia hispana muy bonita. La ciudad de Miami empezó ahí básicamente. Esta es una ciudad como ninguna otra en los Estados Unidos o el mundo, con la diversidad que tenemos de diferentes comunidades, trabajando juntos; esa es nuestra herencia y yo voy a luchar para preservar esa herencia, para que la Calle Ocho siempre se llame la Calle Ocho, y no West Brickell. No vamos a dejar que haya condominios por todas partes y quiten los centros históricos que tenemos ahí, que le cambien los nombres de los patriotas que lucharon como la Brigada 2506, que le quiten la antorcha a la Brigada, que le quiten los nombres de los hispanos que han luchado duro para hacer esta comunidad lo que es hoy en día. No vamos a permitir que eso pase. Vamos también crear más viviendas asequibles. No todos pueden pagar 3.000 dólares al mes de alquiler, tenemos personas que trabajan como los policías, los bomberos, los maestros que no pueden vivir ahí, aunque tengan buenos sueldos. Las viviendas deben ser balanceadas para que nuestros abuelitos no se tengan que mudar para el oeste o a otro lugar muy lejos alejado de sus familias. No podemos dejar que tome lugar esa gentrificación para mandar a otros lugares a toda esa gente. No queremos que esta sea una zona de condominios, con gente que ni siquiera vive aquí parte del año, que no se interesan por la calidad de nuestras escuelas porque sus hijos no van a estas escuelas, que no se interesan por la política de nuestra comunidad ni por las elecciones porque no forman parte de la vida cívica de la comunidad. Hay que tener una comunidad para los que estamos aquí, los que luchamos aquí, que estamos criando a nuestras familias y no podemos permitir que Brickell se siga expandiendo y que todo se cambie drásticamente como lo quieren hacer algunas personas y como lo quiere hacer mi contrincante.

En el distrito 5, como en otros del condado, hay serios problemas de congestión vehicular. ¿Qué piensa hacer en ese aspecto?

Lo que pasó fue que eliminaron rutas con la excusa de la pandemia, pero en realidad fue para dar un contrato a una compañía privada. Entonces, cuando se le da el transporte público a una compañía privada, ésta va tratar de ser más eficiente porque quiere ganar más dinero y va a eliminar rutas, y eso fue lo que pasó. Ahora estamos saliendo la pandemia, se han mejorado los números y han bajado las pruebas positivas y tenemos que regresar a esas rutas poner esas rutas de nuevo. Por eso, el sindicato de transporte me está apoyando, que son los que manejan los buses y los trenes. También hemos tenido problemas de seguridad en los trenes, hay que mejorar estos servicios, pero no cortando rutas. Tampoco estoy de acuerdo en gastar tanto dinero en trenes lujosos como el proyecto que se quiere hacer para Miami Beach, para darle el contrato a una compañía china, controlada por la China comunista. Ese es un proyecto de 1.8 billones de dólares, va a tardar varios años, no cuenta con una tecnología actual y no va a traer beneficio a la comunidad que lo necesidad. Este proyecto hay que hacerlo diferente. Yo estoy de acuerdo con una vía directa a Miami Beach, pero no con la China comunista, que sea un proyecto menos costoso y no durante esta pandemia. Se puede hacer algo como el sistema de Metromover, que fue desechada, pero todavía está ahí sobre la mesa.

dcastrope@diariolasamericas.com
@danielcastrope

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