dcastrope@diariolasamericas.com
@danielcastrope

MIAMI.- Estudiantes de una escuela de idiomas registrada como Inlingua estarían en riesgo de perder su estatus legal en Estados Unidos y, peor aún, a las puertas de una posible deportación si no hay una solución al problema, a raíz del cierre de ese instituto privado del que derivan sus visados para mantenerse en el país.

Inlingua, que operaba sucursales en Boca Raton, Weston, Aventura, Doral, Coral Gables, Miami, Orlando y Tampa, cerró de manera permanente el pasado 2 de noviembre, y sus directivos enviaron correos electrónicos a los estudiantes para que iniciaran las transferencias a otras escuelas de lenguas del centro y sur de la Florida.

Por tanto, estudiantes como Annabella Arria, quien estaba matriculada en la escuela de Inlingua, en Doral, denunciaron en una comunicación a DIARIO LAS AMÉRICAS que “el día lunes 5 de noviembre nos dirigimos con total normalidad para recibir clases y nos encontramos con la sorpresa que el instituto estaba cerrado”.

Agregó: “Al día de hoy nos encontramos a la deriva y sin saber con quién hablar para resolver nuestra situación de abandono”.

Embed

Según los términos de la visa F-1, que ampara la presencia de una persona que realice estudios en EEUU, los estudiantes afectados con el cierre de la institución tienen “15 días” para inscribirse en una nueva escuela y presentar certificados de elegibilidad que les permitan permanecer en los Estados Unidos.

De acuerdo con estadísticas del Departamento de Estado de EEUU, el número de visas educativas F-1 disminuyó de 644.233 en 2015 a 393.573 en 2017. Otro tipo de visa común para realizar estudios es la M-1 o través del registro SEVIS.

Este diario ha intentado comunicarse con Leonidas Ortega Amador quien, de acuerdo con estudiantes de la institución, se presentó el pasado 23 de octubre como “gerente general de Inlingua”, pero nuestras llamadas telefónicas no han sido respondidas.

En un video entregado por estudiantes puede escucharse a "Ortega Amador" cuando afirma que la "compañía no va a cerrar; iba a cerrar, y lo interesante o chistoso de esto es que casi que cerraba el fin de semana, y eso es verdad".

Tras ser consultado sobre el caso, el abogado especializado en Inmigración Wilfredo “Willy” Allen señaló que “debe ser muy preocupante la situación para estas personas porque Homeland Security ya debe tener un listado de todos ellos, y no se pueden descartar detenciones, o incluso deportaciones, así como están las cosas en este país”.

Por otro lado, Nidia Sherbowsky, quien también asistía a la sucursal de Inlingua, en Doral, afirmó que “la escuela envió correos electrónicos a los estudiantes y a los profesores el lunes para notificarles de los cierres, pero no proporcionó ninguna explicación”.

De origen holandés, Sherbowsky aseguró que pagaba 550 dólares mensualmente. “Cerraron la puerta y no nos dieron ninguna información”.

En el video enviado DIARIO LAS AMÉRICAS, el supuesto “gerente general de Inlingua” asegura que “aquí nadie tendrá problemas, ni los estudiantes, profesores y los empleados”.

Los correos electrónicos de Inlingua alertando a sus estudiantes y al personal sobre el paso que se proponían realizar identifican a dos compañías como propietarias del establecimiento: I.F. Soluciones Interactivas Multiculturales y TLG The Learning Group.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el reconteo de votos en Florida despejará las dudas sobre el ganador en el senado y la gobernación?

Las Más Leídas