MIAMI.- Tras tres intensas horas en la sala de Inmigración del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), el sistema computarizado de Aduana y Control de Fronteras volvió a funcionar con normalidad.

Pasajeros que arribaron del exterior a MIA reportaron la noche del lunes serias demoras en los controles de Inmigración, luego de que el sistema automatizado aparentemente colapsara.

“Hay una congestión monumental. Se cayó el sistema computarizado de Inmigración. La espera sobrepasa la hora y media, y hay largas filas para ser procesados por un oficial de inmigración que revisa los pasaportes”, señaló entonces un viajero procedente de Bogotá.

Por otra parte, empleados de MIA informaron que se trataba de un fallo técnico “inusual” que, sumado a la cantidad de vuelos procedentes del exterior, ha creado la “indeseada” congestión de pasajeros.

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No obstante, todo parece indicar que el personal de Inmigración logra sobreponerse a la situación en MIA, uno de los 20 aeropuertos más transitados del mundo, que obtuvo la marca histórica de 44,3 millones de pasajeros durante el año 2015.

“Lo único positivo de todo esto es que las múltiples colas se están moviendo ahora relativamente rápido, luego de una hora y media de espera. Y la gente ha estado tranquila dentro de lo posible”, señaló el pasajero procedente de Bogotá.

Sin embargo, continuaron llegando más vuelos y aumentando la aglomeración de pasajeros en el inmenso salón de Inmigración, que algunos indicaron superaba la cifra de 2.000 personas, quienes más tarde acudieron a la sala de equipajes a retirar las valijas.

Por otra parte, el cansancio cobr{o su precio. Al menos una persona desmayó y la Policía condal del aeropuerto supervisaba el flujo de pasajeros en la zona de recogida de equipaje, mientras el personal de aerolíneas trata de ayudar a pasajeros que han perdido sus vuelos de conexión.

“Me dicen que perdí el vuelo y tratarán de ayudarme, aunque no hay más vuelos a mi destino final hasta el amanecer”, comentó entonces un viajero que debía conectar a Ciudad México.

Luego resaltó: “Tendré que irme a un hotel o dormir aquí en el aeropuerto. Me dicen que la aerolínea no pagará mi estancia en el hotel pero voy a luchar por ello”.

De hecho, las aerolíneas suelen pagar los gastos de hospedaje y alimentación cuando se trata de un vuelo cancelado o una conexión que no pudo ser cumplida, pero si la causa es ajena a la empresa aérea, como es el mal tiempo o el fallo de un servicio del aeropuerto, el pago corre a cargo del usuario.

Reportes oficiales confirmaron que hubo un fallo en el sistema nacional de Aduana y Control de Fronteras que afecta a varios aeropuertos, entre ellos el de Miami.

FUENTE: REDACCIÓN
 

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