MIAMI.- Si se niega a usar una mascarilla de protección por el COVID-19 en Miami Beach durante este fin de semana festivo, esa decisión podría traerle como consecuencia una multa de 50 dólares.
MIAMI.- Si se niega a usar una mascarilla de protección por el COVID-19 en Miami Beach durante este fin de semana festivo, esa decisión podría traerle como consecuencia una multa de 50 dólares.
Desde el miércoles pasado hasta el domingo próximo, la Ciudad de Miami Beach anunció que emitirá citaciones a las personas que se nieguen a usar los cubrimientos faciales, como una medida para frenar la propagación del virus.
El ayuntamiento de La Playa indicó que los infractores que se nieguen a ponerse una máscara, después de que se les ofrezca uno de esos artículos de protección, podrían enfrentar una multa de 50 dólares.
“Este es un momento muy precario y creemos que es importante recordarle a la gente con una citación, si es necesario, que deben usar sus máscaras”, dijo el alcalde de Miami Beach, Dan Gelber, según cita el canal 7News.
La medida se puso en marcha en las áreas comerciales de Miami Beach, en donde se percibe un incremento del tráfico peatonal por el puente festivo de Acción de Gracias.
El uso de la cobertura facial se detuvo en septiembre cuando el gobernador de Florida, Ron DeSantis, emitió una orden ejecutiva que prohibía a los municipios multar a las personas.
El miércoles pasado, DeSantis extendió la orden ejecutiva, pero Miami Beach anticipó que continuará pidiendo el uso de tapabocas en áreas comerciales.
Con el reciente aumento en los casos de COVID-19, algunos residentes y turistas expresaron que el mandato del uso de máscaras tiene sentido.
“Creo que eso es lo correcto porque, especialmente en estos momentos en que la tasa de coronavirus está aumentando, la gente debe cuidarse”, dijo Pedro Carvalho, un turista proveniente de Pensilvania.
Los casos de COVID-19 en todo el país continúan aumentando. Esta semana, el Departamento de Salud de Florida dio cuenta de más de 23.000 casos nuevos en todo el estado, y el número de muertos ascendió a los 18.000.
