"Estamos Conectados" retrata la vida y obra de Luis Manuel Otero Alcántara, el artista y activista cubano cuya labor en el Movimiento San Isidro ha desafiado al régimen de La Habana
CORAL GABLES. – Miami será el escenario mundial del estreno del documental “Estamos Conectados”, que narra la vida de Luis Manuel Otero Alcántara. Durante su visita a los estudios de DIARIO LAS AMÉRICAS, su director, Ernesto Fundora, compartió la historia detrás de la obra, el proceso creativo y los desafíos de documentar a un artista que ha sido constantemente perseguido por el régimen cubano y que, desde hace cinco años, permanece en prisión por su labor contestataria.
“Yo fui a Cuba contratado para cubrir la visita de Obama, en 2016. Pero cuando vi toda la vorágine, toda la locura que se estaba dando, dije: ‘Tengo que documentar esto’. Y así empezó mi serie de documentales ‘Cuba Suena’, y dentro de ese trabajo, apareció Luis Manuel”, comenzó contando Fundora.
El realizador cubano radicado en Mexico recordó sus primeros encuentros con Otero Alcántara, antes de que surgiera el Movimiento San Isidro.
“Él todavía hacía performances más religiosas, pero ya empezaba a volverse político. Documenté sus eventos desde 2016 hasta la primavera de 2019. Cada año iba unas tres veces. Luis Manuel me recordaba la generación de rebeldía y contestación de la mía”, explicó.
El documental, según el cineasta, busca equilibrar la dimensión humana, artística y política del protagonista. Desde sus primeras performances, sus acciones en barrios populares hasta los episodios más conocidos de confrontación con el poder, la obra ofrece un retrato completo de su trayectoria y de cómo su arte se ha convertido en una herramienta de resistencia social.
“Luis Manuel es el opositor, pero también es un artista. Utiliza el arte como herramienta para transformar la realidad social, y logra con una obra más que muchos movimientos y partidos de oposición anteriores. El juicio que enfrentó es ilegítimo; manipularon los eventos porque no sabían cómo tratar con su creatividad”, señaló.
Entre las escenas más impactantes que recoge el documental están las peregrinaciones y performances de Luis Manuel, donde se combina religiosidad, crítica social y participación comunitaria.
“Construye una estatua de papel maché de la Virgen de la Caridad y la arrastra desde La Habana hasta El Cobre. La gente le deja peticiones, oraciones y dinero. Eso el gobierno no lo entendió”, recuerda.
Además, el filme resalta cómo la obra del opositor se convierte en un símbolo político y cultural:
“El símbolo viene después de la trascendencia internacional, premios y becas, hasta ‘Patria y Vida’ y el estallido del 11 de julio. Su nombre se convirtió en una figura icónica y heroica ante el castrismo”, comentó Fundora.
Fundora subraya el papel del arte como resistencia:
“Luis Manuel hace arte con tres pesos, en barrios empobrecidos, pero con un valor social enorme. Su obra sale del museo, se inserta en la calle, convoca gente y genera procesos de conciencia social”, agregó.
Sobre los desafíos de filmar en Cuba, reconoció limitaciones y riesgos:
“No tuve experiencias negativas graves, pero sí restricciones. Por ejemplo, no me dejaron pasar de Ciego de Ávila hacia oriente sin credencial oficial. Debía moverme con cautela, pero siempre con la convicción de documentar la realidad”, relató.
"Estamos Conectados" está dirigido tanto a cubanos dentro de la isla como a la diáspora y a un público internacional, para comprender la relevancia de la figura de su protagonista.
“Todo el que mire este documental podrá entender quién es Luis Manuel, por qué fue preso, y el papel que ha tenido en la Cuba reciente y en la futura transición del país”, afirmó Fundora.
Finalmente, Ernesto Fundora reflexionó sobre la reacción de Luis Manuel Otero Alcántara al ver el documental:
“Luis Manuel vio los primeros 25 minutos en mi casa y se rompió a llorar. No tenía consciencia de su labor. Él pensaba que solo estaba jugando, pero se dio cuenta del impacto de su trabajo”, relató Fundora.
La realización audiovisual promete ser una obra integral que combina historia, arte y política, y deja abierta la posibilidad de una segunda parte en una Cuba libre y diferente, explorando la vida espiritual y la madurez de Luis Manuel tras su encarcelamiento, donde el artista podría desempeñar un papel destacado en el futuro del país.
“Quisiera hacerle una pieza sobre su mundo espiritual, cuando podamos hacerlo en un contexto de libertad y sosiego. Esta primera obra se hizo con mucha tensión y sigilo”, concluyó Fundora.
El estreno mundial del documental está pautado para el sábado 7 de febrero a las 6:00 p.m. en el Museo Cubano de la Diáspora en Miami, un espacio icónico para la comunidad cubana. Debido al limitado aforo del museo, se ha organizado una segunda función el domingo 8 de febrero a las 4:00 p.m. en Calle Dragones, en el nuevo espacio cultural de Roberto Ramos, donde la presentación estará a cargo de Alejandro Ríos, mientras que en el museo José Daniel Ferrer presentará la proyección. Posteriormente, el jueves 12 de febrero a las 7:00 p.m.,se exhibirá en el nuevo Teatro de Mijaí Mulcay, ubicado en la 7265 SW 74ST, Medley 33166. Además, la película estará disponible en plataformas digitales y cadenas televisivas: el 13 de febrero en Univista, el 15 en el Rancho Tower Road de Hunted, con presencia de artistas invitados, y el 16 en MegaTV, permitiendo que la obra llegue tanto a la diáspora como a un público más amplio.
