MIAMI.-SERGIO OTÁLORA/JESÚS HERNÁNDEZ
El alcalde Carlos Giménez propone un proyecto de 40 millones de dólares que podría parar la continua erosión y mejorar el aspecto del balneario
MIAMI.-SERGIO OTÁLORA/JESÚS HERNÁNDEZ
Tras varios intentos por evitar la erosión de las playas que distinguen la geografía de Miami-Dade, el alcalde Carlos Giménez podría apuntarse una victoria si logra reunir los 40 millones de dólares que se necesitan para llevar a cabo el complicado plan de limpieza y mejoramiento.
“A principios de este año, el alcalde propuso traer arena de otra parte del estado, o quizás de otro sitio, con 18.5 millones de dólares, pero la propuesta fue rechazada con una comisión especial”, manifestó a DIARIO LAS AMÉRICAS el director de comunicaciones del condado Mike Hernández.
No obstante, Giménez propone aún más: reunir 40 millones de dólares para limpiar y mejorar definitivamente la arena de las playas más afectadas por la erosión.
Los 10 primeros millones provendrían del presupuesto fiscal 2015-16 que la Comisión del condado debe discutir próximamente.
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“El alcalde pide 10 millones de dólares de los 3.000 millones del General Obligation Fund para infraestructuras, que los votantes aprobaron en 2004. Esos 10 millones ya fueron aprobados por la comisión que supervisa ese fondo, así que ahora sólo falta la aprobación de los comisionados”, explicó.
Con esos 10 millones, Giménez acudiría al programa de equivalencias del Gobierno estatal que otorga 10 si tienes 10 en la mano.
“Entonces tendríamos 20 millones y podríamos acudir al Gobierno federal para obtener otros 20 en un programa de equivalencias similar al de la Florida”, explicó.
Y de esta manera, ¡bingo!, Giménez lograría acumular los 40 millones necesarios para su plan.
A corto y largo plazo
El plan de limpieza y mejoramiento de las playas no parece estar encaminado únicamente a combatir la erosión, sino, también, a renovar la oferta turística del Gran Miami como destino preferido.
“El alcalde quiere mejorar las playas porque no se sabe el impacto que tendrá el deshielo con el Gobierno de Cuba”, señaló el director de comunicaciones del condado.
En otras palabras, la esperada apertura de Cuba podría sustraer turistas no sólo de las islas vecinas del mar Caribe, sino, también, de Miami.
“El alcalde quiere seguir atrayendo turismo. El año pasado tuvimos 14.6 millones de visitantes que se quedaron al menos una noche en nuestro condado. Debemos tener las playas de primera calidad y eso cuesta dinero”, resaltó.
Por otra parte, Hernández explicó que Giménez quiere establecer un fondo permanente para proteger la arena. Contar con una suma de dinero destinada únicamente al mantenimiento “todos los años”.
Luego explicó que la arena que importen tiene que ser cuando menos similar a la existente en esta zona. “Debe tener el mismo grano y mantener la misma temperatura”, subrayó.
Por otra parte destacó que si Miami-Dade compra arena con dinero procedente de un fondo federal “tiene que ser doméstica”, o sea arena del país.
“No podemos comprar arena de Bahamas con ese dinero”, aclaró.
Más tarde comentó sobre la alianza de los municipios costeros, acordada el 9 de julio pasado, cuando cinco alcaldes se alinearon para formar un frente común para proteger las playas de la creciente erosión.
“Ellos nunca solicitaron una reunión con el alcalde. Si la hubieran solicitado les habríamos explicado que estábamos tratando de dedicar recursos para las playas, para la arena que necesitamos comprar”, indicó.
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