MIAMI.- El encargado de negocios de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, sostuvo una nueva reunión con el general Francis L. “Frank” Donovan, comandante del Comando Sur, en un momento en que la administración de Donald Trump insiste en promover cambios políticos en la isla.
La Embajada estadounidense en La Habana informó del encuentro este lunes 26 de octubre mediante una publicación en sus redes sociales, acompañada de una fotografía de ambos funcionarios. “Mucho de qué hablar sobre Cuba”, señaló la representación diplomática.
El anuncio no precisó la fecha ni el lugar de la cita, tampoco detalló los temas examinados o posibles acuerdos. La comunicación difundida no incluyó nuevas medidas ni el anuncio de operaciones militares contra el país caribeño.
Hammer dirige la misión diplomática en la isla, mientras Donovan encabeza el mando responsable de planificar operaciones y coordinar la cooperación militar en Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. Con sede en Doral, Florida, el Comando Sur participa también en la respuesta a crisis y el trabajo con fuerzas de seguridad de la región.
El general, perteneciente al Cuerpo de Infantería de Marina, asumió esa responsabilidad el 5 de febrero de 2026, durante una ceremonia en el Pentágono.
En marzo, los dos funcionarios conversaron en Miami sobre la situación cubana, según información oficial divulgada por ambas instituciones.
En mayo, Hammer participó en la conferencia de jefes de misión del hemisferio occidental, celebrada en las instalaciones del Comando Sur. A esa cita acudieron el secretario de Estado, Marco Rubio, Donovan y otros representantes del Gobierno para abordar las prioridades de la Casa Blanca en la región.
La actividad del diplomático se ha extendido al Capitolio. El 9 de septiembre, la sede diplomática comunicó que había visitado el Congreso junto a funcionarios del Departamento de Estado (DOS) para informar sobre Cuba y los esfuerzos de la administración republicana para apoyar a su población.
Entre los asuntos expuestos figuró el programa de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria anunciado por Washington, cuya distribución se encomendó a organizaciones consideradas confiables, entre ellas entidades de la Iglesia católica.
Antes de esa visita, Hammer se había reunido con el secretario de Estado para actualizarlo sobre la realidad del país y las gestiones relacionadas con la ayuda. En agosto también recorrió comunidades como Bejucal y Alquízar, donde conversó con beneficiarios y verificó la entrega de suministros a familias vulnerables.
La noticia del encuentro con Donovan se conoció dos días después de que el jefe militar exhortara a los cubanos a actuar para decidir el futuro de su nación.
“El futuro de Cuba pertenece a quienes actúan. Aprovechen el momento y construyan el cambio que quieren ver”, expresó en una declaración publicada el sábado 24 de octubre en la cuenta oficial del Comando Sur en X.
El general cuestionó las promesas incumplidas, la corrupción y los privilegios de una élite que, según sostuvo, vive en el lujo mientras ignora a los ciudadanos. Cerró su pronunciamiento con una exhortación: “Ahora es el momento”.
La víspera, Rubio había dirigido una convocatoria a quienes desean impulsar una transformación política, invitándolos a establecer “una asociación discreta con la CIA”.
La Agencia Central de Inteligencia también difundió un video y una guía en español para personas interesadas en proporcionarle información. El material explica las vías de contacto e incluye recomendaciones de seguridad para los posibles colaboradores.
Durante un mitin republicano celebrado el viernes 23 de octubre en Fort Myers, Florida, Trump volvió a referirse a Cuba al plantear la posibilidad de acercar buques militares a sus costas después de las operaciones relacionadas con Irán.
“Nos ocuparemos de Cuba a la vuelta de Irán. Haremos una pequeña escala”, afirmó el presidente en el acto, previo a las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
El mandatario describió un escenario en el que una embarcación estadounidense se detendría cerca de la isla y Rubio intervendría para cerrar un eventual acuerdo.
Ese mismo viernes, el canciller del régimen, Bruno Rodríguez, respondió a las declaraciones presidenciales y al llamado del secretario de Estado. Rechazó lo que calificó de amenazas y acusó a la actual administración republicana de tener pretensiones de dominación.
Los pronunciamientos recientes se inscriben en una política cuyas exigencias abarcan tanto la economía como el sistema político cubano.
El memorando presidencial del 30 de junio de 2025 dispuso reforzar las restricciones a transacciones que beneficien a entidades controladas por los servicios militares, de inteligencia y de seguridad. Entre ellas figura el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA).
Aquel documento reafirmó el respaldo al embargo y fijó como objetivos el apoyo a un sector privado independiente del control gubernamental, la defensa de los derechos humanos y la ampliación del acceso a información y comunicaciones.
El 1 de mayo de 2026, Trump emitió otra orden que habilitó el bloqueo de bienes bajo jurisdicción estadounidense de personas designadas, entre otros motivos, por su participación en abusos graves de derechos humanos o corrupción relacionada con Cuba.
Junto a esas medidas han existido contactos diplomáticos. A comienzos de octubre, el DOS confirmó a Martí Noticias que continuaban las conversaciones con La Habana, aunque sostuvo que el régimen no había aceptado propuestas que beneficiarían a la población y pondrían en riesgo su control político.
Por su parte, Lianys Torres Rivera, encargada de negocios de Cuba en Washington, reconoció en una entrevista con Reuters la existencia de canales de comunicación, pero negó que constituyeran negociaciones formales. La funcionaria reiteró que el sistema político no sería objeto de discusión con Estados Unidos.