MIAMI.- El comisionado de Miami-Dade René García defendió su oposición al acuerdo de mercadeo con Rockstar Games para promocionar Vice City en propiedades públicas del condado, al considerar que el pago de $975,000 por un letrero en el Kaseya Center es insuficiente, además de vincular a Miami con la violencia y los delitos representados en el videojuego Grand Theft Auto GTA VI.
En una entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, García sostuvo que su inconformidad no se limita al dinero, sino a la imagen que el gobierno local proyecta al asociarse con la franquicia.
“Es un insulto”, afirmó García sobre el video juego Vice City, escenario ficticio de la saga Grand Theft Auto, inspirado en Miami y el sur de Florida. Según el comisionado, el juego incluye violencia, robos, drogas, prostitución y ataques contra policías. “No tengo nada contra quiene les guste el juego; me importa que quieran venir aquí y hacer mercadeo en nuestras áreas públicas”, dijo.
La polémica
El acuerdo que originó la polémica contempla un letrero luminoso con la frase “Welcome to Vice City” colocado en el techo del Kaseya Center, propiedad del condado y sede del Miami Heat. Según lo discutido en la Comisión, el condado recibirá $975,000 por el mencionado letrero. La cifra se encuentra por debajo del millón de dólares, el umbral hasta el cual la alcaldesa Daniella Levine Cava puede negociar acuerdos de mercadeo sin autorización previa de la Comisión.
García expresó sospechas de que el monto se mantuvo por debajo de ese límite para evitar que el acuerdo tuviera que someterse a votación. “¿A qué costo?”, preguntó, al cuestionar que se utilicen instalaciones del condado para promover un producto cuyo mercadeo, según dijo, podría alcanzar entre $150 millones y $300 millones.
García compara los acuerdos de Miami y Miami Beach
El comisionado, que se opone al contrato con la compañía de juego, también contrastó el acuerdo de Miami-Dade con los obtenidos por otras jurisdicciones. La Ciudad de Miami habría pactado $1.2 millones por pancartas temporales relacionada con el juego, mientras Miami Beach habría alcanzado $4 millones. García argumentó que la administración condal al no pasar por la Comision negoció una cantidad menor pese a que, a su juicio, la compañía creadora del juego obtendrá un importante beneficio promocional.
En el videojuego, considerado uno de los mejores de todos los tiempos, el protagonista, después de pagar su condena de cárcel, trata de construir su imperio mafioso en una ciudad ficticia llamada Vice City -Miami-Dade-.
La administración del Condado, por su parte, explicó en la reunión que mantenía conversaciones para posibles acuerdos adicionales en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), el puerto y propiedades del Departamento de Transporte y Obras Públicas. Entre las posibilidades mencionadas figuraban letreros, iluminación, envolturas en autobuses y otros elementos promocionales. La lista y los términos definitivos no se presentaron públicamente durante el debate.
García dijo que preguntó al director del puerto si negociaba directamente con Rockstar y que este respondió que no. El comisionado señaló al jefe de gabinete de la alcaldesa, Christopher Hudtwalcker, como el funcionario que, según sus declaraciones, encabezó las conversaciones. En la sesión de la Comision, Hudtwalcker defendió la asociación y describió el célebre juego como una “carta de amor” a Miami, inspirada en la diversidad, el litoral y la energía de la región.
La alcaldesa Daniella Levine Cava y el comisionado René García conversan en el pleno.
CESAR MENENDEZ DLA
Qué se discutió en la reunión del 6 de octubre
Durante la reunión de la Comisión del 6 de octubre, varios integrantes cuestionaron que el acuerdo del Kaseya Center se hubiera negociado sin una discusión previa del pleno. García afirmó que el Condado no había respaldado antes la franquicia y que usar sus propiedades podía interpretarse como un respaldo institucional al producto.
El comisionado Juan Carlos Bermúdez dijo que tampoco apoyaba promocionar Vice City, pero propuso destinar los ingresos futuros a seguridad pública y evitar colocar anuncios cerca de escuelas y lugares de culto. “Si vamos a hacerlo, usemos el dinero para el propósito correcto”, planteó. Por su parte, el comisionado Keon Hardemon sugirió dirigir el dinero recaudado para el programa Peace and Prosperity, que apoya a jóvenes y comunidades afectadas por la violencia.
Otros integrantes expresaron objeciones por el contenido del juego y por el proceso de negociación. La comisionada Micky Steinberg preguntó por qué la discusión no se había planteado como una decisión de política pública antes de avanzar con el acuerdo. La comisionada Vicki López dijo que, tras hablar con su hijo, quien ha jugado la franquicia, no creía que funcionarios públicos debieran promoverla. El comisionado Roberto González también cuestionó que la Comisión no hubiera participado en las conversaciones desde el inicio.
El presidente de la comisión, Anthony Rodríguez, propuso facultar a la Administración para negociar un acuerdo de mayor valor y llevar a la Comisión los términos que superaran la autoridad delegada a la alcaldesa. Durante el debate, los comisionados llegaron a discutir cómo delimitar esa autorización y qué ingresos podrían destinarse a seguridad o a otros programas. La sesión también abrió preguntas sobre las restricciones de publicidad establecidas en la Orden de Implementación 8-9 -que regula cómo el Condado negocia los acuerdos comerciales-.
Render preliminar propuesto por la administración, similar a los que se negocian.
Qué pasa ahora
En la reunión de la Comisión del pasado 20 de octubre, la alcaldesa Levine Cava confirmó que había instruido a su jefe de gabinete, Hudtwalcker, para negociar con Rockstar Games. La administración informó haber reducido la lista de espacios promocionales incluidos y negociado una mayor retribución. También dijo seguía el curso acordado en la sesión anterior para devolver el acuerdo a la Comisión para su ratificación. Así mismo confirmó que el puerto de Miami formaba parte del paquete negociado, aunque no divulgó el monto ni el inventario final de espacios.
García mantuvo su posición e intentó con una moción que cualquier acuerdo con Rockstar, Vice City o Grand Theft Auto, incluso uno inferior al millón de dólares, tuviera que regresar al pleno. Esa propuesta no se aprobó en esos términos. El presidente de la Comisión objetó que se modificara la moción sobre la autoridad delegada a la alcaldesa mediante una ordenanza. García entonces la redujo la propuesta al pedir cláusulas de terminación u otras protecciones para limitar la responsabilidad económica del Condado si la Comisión rechazaba el acuerdo. Esa versión sí fue aprobada por voto a viva voz.
Por tanto, las negociaciones siguen abiertas. La administración deberá presentar el acuerdo que alcance para su ratificación, con protecciones para limitar los costos si la Comisión lo rechaza. En estos encuentros, no trascendió la cifra final del acuerdo ni se aprobó una prohibición general de usar propiedades públicas para promocionar el juego.
[email protected]