MIAMI.- REDACCIÓN
El exalcalde Raúl Martínez cree que el incidente es fruto de la negligencia y el ocultamiento de la verdad por parte del alcalde Carlos Hernández
MIAMI.- REDACCIÓN
Casi una semana después del aviso que exhortaba a los residentes de un amplio sector de Hialeah a hervir el agua, todavía no hay claridad acerca de la causa del problema de contaminación del preciado líquido con heces fecales ni cuándo estará resuelto.
La situación hizo que el alcalde condal Carlos Giménez entrará a terciar en la búsqueda de una pronta solución al problema y, de acuerdo con el jefe de comunicaciones del condado, Mike Hernández, durante una reunión con funcionarios del sistema de acueducto, el mandatario ordenó realizar otras muestras al agua con el fin de determinar si persiste la contaminación.
Entre tanto, DIARIO LAS AMÉRICAS trató de contactar al encargado del departamento de Aguas de Hialeah, Armando Vidal, pero su asistente se limitó a remitir la solicitud a la oficina de comunicaciones del ayuntamiento, donde tampoco ofrecen una explicación sobre el asunto.
Según lo informado por el vocero del Condado, los resultados de las muestras realizadas al agua que se consume en Hialeah deben conocerse en poco tiempo en aras de levantar el aviso de restricción al consumo del líquido.
Por su parte, el exalcalde de Hialeah, Raúl Martínez, dijo que el hecho es "resultado de la negligencia y ocultamiento de la verdad por parte del alcalde en ejercicio Carlos Hernández".
Según Martínez, el problema fue ocasionado por la filtración de aguas servidas a tuberías del acueducto como consecuencia de las inundaciones causadas por las lluvias que cayeron en días recientes sobre esa zona del condado.
Explicó que “con el desbordamiento de las plantas de aguas negras, producto de los intensos aguaceros de los primeros días de diciembre, esto causó que hubiera heces fecales flotando por las calles de la ciudad y a través de los tragantes pudieron haberse filtrado (las heces fecales) a las líneas de distribución del agua potable”.
De acuerdo con lo expresado por Martínez “se mintió a la comunidad diciendo que la culpa había sido del Condado y, además, la ciudad nunca puso en servicio un sistema de emergencia telefónica que se tiene para avisarle inmediatamente a todos los residentes que tienen teléfonos sobre este problema”.
Martínez agregó que no descarta la posibilidad de que en algunos hogares y restaurantes situados en el área del problema, se esté consumiendo agua contaminada y que la situación desencadene un brote de enfermedades gastrointestinales.
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