En entrevista exclusiva para DIARIO LAS AMÉRICAS el superintendente del distrito escolar de Miami-Dade, Alberto Carvalho, se refirió al proyecto de ley que podría autorizar a los maestros a portar armas en las escuelas.

-Este proyecto de ley tiene el apoyo del liderazgo en la Cámara y Senado y del gobernador DeSantis. ¿Cuál es su perspectiva sobre esta iniciativa legislativa?

Te puede interesar

Pongamos las cosas en una perspectiva histórica. Después de la masacre en la secundaria Marjory Stoneman Douglas, se aprobó una ley que creó el programa de guardianes dentro de las escuelas. Ahí se excluía a los profesores que se dedicaban exclusivamente a dar clase durante toda la jornada escolar. Eso fue un compromiso para que los legisladores pudieran llegar a un acuerdo. Este año, el proyecto de ley [en discusión] intenta eliminar esa excepción, hasta el punto de que serán entrenados para ese fin. Este proyecto permite, autoriza, pero no hace obligatorio, adoptar el programa de los guardianes. Aquí en Miami Dade hemos sido muy claros. Mi posición es la misma de la Junta Escolar, en relación con ese tema: los profesores tienen el entrenamiento profesional para inspirar y enseñar, creemos que la responsabilidad de proteger a las escuelas y los estudiantes le corresponde a entidades profesionales, en este caso los oficiales de la Policía y los guardianes. Somos uno de los poquísimos distritos escolares en el país que tiene oficiales de la Policía en cada uno de sus colegios.

-La preocupación de muchos es que apenas usted salga de su cargo y lo reemplace alguien que no siga sus políticas en el tema de las armas, las cosas podrían cambiar de manera dramática

Para ser muy franco, no soy sólo yo. Son los profesores, la Junta Escolar.

Pero esa junta está compuesta por miembros elegidos por el voto popular, todo puede cambiar

Cualquier cosa puede cambiar con el tiempo. Pero considerando el apoyo de nuestros profesores, de la Junta, de los padres, de la comunidad, creo que en Miami-Dade el mensaje es bastante claro: hay individuos en distintos niveles que rechazan de manera abrumadora el concepto de que debiéramos armar a los maestros. Y regreso a mi punto: tenemos oficiales de policía profesionales, que se envían a cada una de nuestras escuelas en el distrito. De hecho esta semana tomaron juramento 31 nuevos oficiales. Es el mayor número de juramentaciones que hemos hecho en la historia de nuestro sistema escolar. Desde Parkland hemos contratado 120 nuevos agentes. Y pensamos contratar otros 150 en el curso de los próximos 12 meses.

¿Por qué la raíz del problema, el control de armas, no parece esta vez estar sobre la mesa de discusión?

Yo apoyo la Segunda Enmienda [que permite la adquisición y el porte de armas, como una de las libertades fundamentales], porque defiendo la Constitución de Estados Unidos. Asimismo creo que estamos ignorando un elemento significativo en esta conversación. Hemos visto, apenas en las pasadas dos semanas, a jovencitos que murieron porque tuvieron acceso a las armas. Un niño de seis años que consiguió un arma, en su propia casa, de manera accidental se disparó en la cabeza y murió. Otro muchacho herido, que no murió, su hermano de 8 años le disparó por accidente, y nos dimos cuenta de lo que había pasado porque regresó al colegio con una herida en el pecho. Hay otros elementos que tenemos que enfrentar antes de armar a los maestros y es la manera tan fácil en que los jóvenes tienen la posibilidad de conseguir un arma, ya sea en su casa o en otra parte. Y no estoy hablando ni siquiera de que la puedan comprar.

¿Cree que este tipo de proyectos de ley, como el que se debate en este momento en Tallahassee, podría evitar que se den individuos como el que disparó en Parkland, es decir, que enfrente los problemas mentales que hubo detrás de esa tragedia?

Desde que se aprobó el financiamiento del servicio de salud mental hace un año, sí creo que el estado de la Florida ha desarrollado las medidas adecuadas. Nosotros fuimos muy agresivos al crear el primer departamento de salud mental en Miami, con más de 30 profesionales especializados en esa área. Estamos mejor que nunca en el condado Miami Dade, pero creo que se debe hacer más. La proporción de psicólogos consejeros y estudiantes es uno por cada 500 alumnos y eso es muy bajo. Entiendo que en este momento los legisladores estatales están planeando destinar más dinero para salud mental, y creo que ese es un movimiento en la dirección correcta. La mejor inversión que se pueda hacer en términos de prevención es que haya autoridades y recursos apropiados que identifiquen conductas desviadas o problemáticas que puedan llevar a una catástrofe. Espero que este año Tallahassee incremente los fondos para salud mental en todo el estado.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con la posibilidad de que los maestros de Florida estén armados en las aulas para prevenir ataques?

Las Más Leídas