El megacohete Starship de Elon Musk alcanzó este lunes por primera vez la órbita terrestre tras un exitoso despegue desde Texas, un hito clave en el desarrollo de este gigante diseñado para futuras misiones a la Luna y Marte.
El cohete más grande y poderoso jamás construido alcanzó la órbita terrestre, un paso indispensable para la continuidad del proyecto
El megacohete Starship de Elon Musk alcanzó este lunes por primera vez la órbita terrestre tras un exitoso despegue desde Texas, un hito clave en el desarrollo de este gigante diseñado para futuras misiones a la Luna y Marte.
El mastodonte negro y plateado de SpaceX, de más de 120 metros de altura, se elevó en medio de una densa nube de humo en su 14º vuelo de prueba.
Luego de la etapa superior del cohete, el más grande y poderoso jamás construido, alcanzó la órbita terrestre, un paso arriesgado pero indispensable para la continuidad del proyecto, según la videotransmisión en directo de la empresa.
Poco después empezó a desplegar en órbita los 26 satélites Starlink de última generación, una de las misiones previstas en este vuelo de prueba.
Tras años de desarrollo y pruebas realizadas en Texas, la empresa de Musk comenzó en 2023 a volar el cohete en su configuración completa, con el seguimiento de trayectorias suborbitales, más seguras y menos complejas. Varias pruebas anteriores terminaron en espectaculares explosiones.
Tras éxitos y fracasos, el cohete pasó por numerosas modificaciones.
Sin embargo, aún quedan enormes desafíos técnicos antes de que Starship, que Musk aspira a que sea totalmente reutilizable, pueda considerarse lista para vuelos comerciales o para llegar a la Luna o Marte.
Con esta nueva prueba, SpaceX prevé inaugurar una "emocionante nueva fase" de desarrollo, que incluirá pruebas de reabastecimiento de combustible del cohete una vez en órbita.
Como medida de precaución, la nave espacial se lanzó primero en una trayectoria suborbital y luego realizó un segundo encendido para alcanzar la órbita, la parte más difícil de la maniobra.
Para alcanzar una órbita circular a unos 275 km sobre la superficie terrestre es necesaria una velocidad de aproximadamente 28.000 km/h.
El cohete debería terminar su viaje en el Océano Pacífico, tras orbitar la Tierra seis veces.
Su etapa inferior, llamada Super Heavy, que impulsó todo el sistema, debe caer de nuevo en las aguas del Golfo de México poco después del despegue. Esta vez SpaceX no ha previsto recuperarla con enormes brazos robóticos.
Un lanzamiento exitoso ya constituiría de por sí "un éxito", había dicho a la AFP Kathleen Curlee, analista espacial de la Universidad de Georgetown, antes del despegue.
Para los nuevos inversores de SpaceX las expectativas son altas
"Necesitan realizar pruebas de gran confianza", porque de lo contrario sería "percibido como un fracaso por el público en general", dijo Curlee.
Fundamentalmente, si se tiene en cuenta que el desarrollo de Starship, de la cual una versión modificada está destinada al programa lunar de la NASA, ha sufrido numerosos retrasos, y que una empresa china ha logrado avances recientes en el campo de los cohetes reutilizables.
No obstante, SpaceX continúa dominando el mercado mundial de lanzamientos espaciales gracias a sus cohetes Falcon parcialmente reutilizables, e hizo de la asunción de riesgos su lema.
A este decimocuarto vuelo de prueba le seguirán, la misma semana, otros tres lanzamientos de cohetes de SpaceX, uno de los cuales transportará una tripulación de astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI).
FUENTE: Con información de AFP.
