MIAMI.- El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos fue adoptado por Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1966. Dentro de los considerandos que rigen este pacto figuran que la Carta de las Naciones Unidas impone a los Estados la obligación de promover el respeto universal y efectivo de los derechos y libertades humanos.
El tratado entró en vigencia en 1976, tres meses luego de su ratificación por 35 Estados. El pacto contiene un preámbulo y 53 artículos. A la fecha ha sido ratificado por 173 países.
Amnistía Internacional señala que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, consagrado hace 57 años, es la traducción jurídica de los principios de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
"A raíz de la creación en 2006 del Consejo de Derechos Humanos y del mecanismo conocido como Examen Periódico Universal (EPU), el proceso de revisión del cumplimiento del pacto se hizo notablemente más transparente", expresa AI.
En este sentido, tras finalizar cada cuatro años la revisión de las medidas tomadas para garantizar el respeto de los derechos humanos en sus territorios y políticas, los Estados parte "deben hacer público qué recomendaciones se comprometen a implementar, cuáles rechaza y cuáles son, simplemente, anotadas".
Derechos clave
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos consagra el derecho a la vida, el derecho a no ser torturado ni sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes; el derecho a no ser sometido a esclavitud ni servidumbre; el derecho a la libre circulación; a la justicia, el derecho a la privacidad y el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
Asimismo, el tratado garantiza el derecho a la libertad de opinión y de expresión, el derecho de reunión pacífica; de asociación; el derecho a la familia y al matrimonio, a la participación política y a la igualdad ante la ley.
"Los derechos humanos deben situarse en el centro de la gobernanza, y no solamente usarse como parte de hermosos discursos pronunciados por funcionarios de alto nivel. Los derechos humanos deben formar parte de las políticas y las leyes, además de guiar la forma en que estas leyes y políticas son puestas en práctica. Deben ser el hilo común que nos una a todas las personas, y que afecte a todos los aspectos de la gobernanza, la economía y la sociedad", puntualizó Volker Türk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el 6 de diciembre pasado.
@snederr
FUENTE: Naciones Unidas / Amnistía Internacional / Portal Día Internacional