ROMA — La conflagración bélica en el Medio Oriente y el cierre parcial del estrecho de Ormuz genera una escasez de fertilizantes, lo que repercutirá en el precio de los alimentos mundialmente.
La guerra en Oriente Medio genera escasez de fertilizantes e incrementa los riesgos en energía y la agroalimentación
ROMA — La conflagración bélica en el Medio Oriente y el cierre parcial del estrecho de Ormuz genera una escasez de fertilizantes, lo que repercutirá en el precio de los alimentos mundialmente.
En su último informe de la agencia, actualizado el pasado 19 de marzo, para la agricultura y la alimentación lanzó la alerta.
Señala que la guerra en el Golfo Pérsico origina un impacto en los mercados de energía y fertilizantes de una “magnitud similar, o incluso superior” a la registrada en el inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022.
Apunta que las interrupciones de tránsito por el estrecho de Ormuz, zona clave para el petróleo, el gas y los fertilizantes, elevan los costos de la energía y de los insumos agrícolas en el mundo.
“La escasez de fertilizantes y el aumento de los precios de la energía amenazan el rendimiento de los cultivos, mientras que la pérdida de remesas y el posible cambio hacia la producción de biocombustibles podrían intensificar la volatilidad de los precios de los alimentos, especialmente en África, Asia y otras regiones dependientes de las importaciones”, afirma la FAO.
En su diagnóstico la agencia de la ONU indica que la situación es difícil, pero “puede empeorar”, y es un punto negativo para los consumidores.
“Se proyecta que el bienestar real de los hogares caiga globalmente entre 0,5% y 1,6%, mientras que el consumo de alimentos se contraerá hasta 1,3%. Pero el golpe es asimétrico: en los países del Golfo, la caída de los ingresos reales podría ser "catastrófica", situándose entre el 14,4% y el 18,3%”.
Aproximadamente, 30% del comercio mundial de fertilizantes nitrogenados pasa por el estrecho de Ormuz, por los ataques y la paralización del tráfico marítimo se han bloqueado entre 3 y 4 millones de toneladas de fertilizantes al mes.
A diferencia del petróleo, el sector de los fertilizantes "no cuenta con reservas estratégicas coordinadas internacionalmente".
En relación con el mercado de hidrocarburos, se destaca en el informe que, unos 20 millones de barriles diarios de crudo --una cuarta parte del comercio marítimo mundial-- cruzaban el estrecho de Ormuz, y desde el inicio de la crisis, el 28 de febrero, el tráfico cayó 90%, lo que ha disparado el precio del crudo hasta los $120.
La situación no solo afecta a los países del Oriente Medio que son vulnerables, sino que también se siente en el otro lado del mundo.
Por ejemplo, en EEUU el riesgo se cierne sobre las cosechas de maíz y la soja golpeadas por la alta demanda de etanol y biodiesel en un contexto de incertidumbre energética. Además, se teme un desplome en el flujo de dinero enviado por millones de trabajadores extranjeros en el Golfo y que podrían perder su trabajo.
Hasta Venezuela llegará el impacto. Así lo advirtió, Saúl Elías López, presidente del gremio agronómico.
“Venezuela es altamente vulnerable a estos choques externos de la cadena de suministro”, dijo
La FAO recomienda desarrollar rutas comerciales alternativas, fortalecimiento de la supervisión del mercado, apoyo financiero a los agricultores y ayuda específica a los países vulnerables para estabilizar las cadenas de suministro.
Y a largo plazo, centrarse en las agriculturas nacionales, la producción sostenible de fertilizantes, las energías renovables y los ajustes estructurales, mientras que “los esfuerzos diplomáticos para reabrir el estrecho de Ormuz siguen siendo esenciales para salvaguardar la seguridad energética y alimentaria mundial”.
FUENTE: Con información de la FAO
