martes 24  de  febrero 2026
GUERRA EN ISRAEL

Esposa de soldado: "Solo respiro cuando recibo un mensaje de mi esposo”

Leticia Machado radica desde hace 14 años en Israel; es difícil explicarles a sus hijas que viven su primera guerra. El padre, soldado, está en el combate

Por Sofía Nederr

PARDES HANNA, ISRAEL. - El nivel de peligro y tensión en Israel se vive minuto a minuto y de esto está muy consciente Leticia Machado, quien vive desde hace 14 años en el país hebreo, está casada con un israelí, soldado de la reserva. Tiene dos hijas de 9 y 6 años.

Machado, brasileña, llegó a Israel a estudiar y en la universidad conoció a su esposo, Dor Shomer.

“Estoy un poco lejos de la frontera con Gaza, pero ha sonado la alarma unas cuantas veces en los últimos días. Como mi esposo fue llevado por el ejército, estoy sola en la casa, tengo dos hijas y me ha tocado mantener la calma y explicarles lo que estaba pasando. Es difícil explicar a mis hijas que viven su primera guerra. Es muy raro decir esto, pero es una realidad israelí”, señala vía telefónica en conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS, desde Pardes Hanna.

Pardes Hanna es una ciudad del distrito de Haifa que queda a media hora de Tel-Aviv.

Describe que la situación es compleja: no quiere asustar a sus niñas, pero tampoco puede esconderles lo que viven. “Deben estar preparadas para lo que pueda pasar. Preguntan por qué hay alarmas y hay que explicarles que es una situación que no es todos los días, pero es peligrosa. ‘Mamá está aquí, te voy a proteger’. Explicarles la realidad y prepáralas”.

Cuarta guerra

Para Leticia Machado, se trata de su cuarta guerra desde que llegó a Israel.

“Yo he hablado con mucha gente que vivió la Guerra de Yom Kipur (1973) que hasta hoy fue la peor, y también es oficial, que ahora es peor. El nivel del peligro y que las cosas se pongan peores por cuenta del Líbano y del Hezbolá es muy real y hay una tensión en el aire”, cuenta.

Añade que el ejército llamó a 300.000 soldados de la reserva y su esposo Dor es uno de ellos. “Siempre estoy con el pensamiento en mi esposo, si está bien. Solo vuelvo a respirar cuando recibo un mensaje de él de que está bien”, expresa.

Cuando el esposo de Leticia logra comunicarse, ella lo pone en contacto con sus hijas.

“El lunes 9 de octubre, recibimos el mensaje de una organización que está encargada de enviar mensajes a la población sobre qué decir, qué hacer y cómo manejar las cosas. Nos dijeron que debíamos asegurarnos de tener agua suficiente para tres días en la casa, comida y, para familias más grandes, mayor cantidad. Entonces fui a comprar las cosas”, señala Machado.

Resguardo familiar

Cuando compraba los insumos para tener de resguardo, Leticia recibió el mensaje de su suegra, que está en la frontera norte con el Líbano, quien le solicitó trasladarse hasta Pardes Hanna dado que aumentan los peligros en su región.

“Le dije que sí, por supuesto, y mi suegra me dijo que mi cuñada también necesitaba huir con sus niños. Me preguntó si había espacio para todos y le dije que, sí había, sino, lo hacía”, apunta Leticia Machado.

Dice que tiene una escuela en casa: a sus dos niñas, se suman los cinco hijos de su cuñada.

La situación constante es del ruido de muchos aviones que se dirigen hacia Gaza. Machado se mantiene en casa, solo sale a cosas esenciales. Esto lo hace como precaución de que las alarmas la sorprendan con sus hijas en la calle.

@snederr

FUENTE: Entrevista con Diario Las Américas

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