LONDRES.- La primera ministra británica, Theresa May, endureció este lunes su discurso tras el nuevo atentado de Londres, que dejó siete muertos y provocó once detenciones, y pidió que se revise la estrategia antiterrorista.
LONDRES.- La primera ministra británica, Theresa May, endureció este lunes su discurso tras el nuevo atentado de Londres, que dejó siete muertos y provocó once detenciones, y pidió que se revise la estrategia antiterrorista.
Hay "demasiada tolerancia hacia el extremismo en nuestro país", denunció May en una comparecencia ante la prensa desde la sede del Gobierno en Downing Street, tras un encuentro de su máximo órgano de seguridad nacional, el comité Cobra.
"Es el momento de decir basta, es suficiente", sentenció. "Cuando se trata de combatir el extremismo, las cosas tienen que cambiar".
En el ataque en el Puente de Londres y el mercado de Borough en la noche del sábado murieron siete personas -entre ellos un canadiense- y hay unos 50 heridos, 21 de los cuales se encuentran en estado crítico. Tres atacantes fueron abatidos por la policía.
El atentado fue reivindicado por la milicia terrorista Estado Islámico (EI) a través de la agencia Amak, órgano propagandístico del grupo yihadista, que afirmó que combatientes del grupo cometieron el ataque.
Más temprano, el grupo SITE, especializado en propaganda yihadista, había señalado que seguidores de EI estaban celebrando el atentado en sus foros y chats y que esos islamistas suponían que había sido obra de ese grupo terrorista.
Terroristas trató de reclutar niños
Uno de los tres agresores del atentado del sábado en Londres intentó reclutar niños para el grupo terrorista Estado Islámico (EI) y las fuerzas del orden recibieron denuncias por sus ideas radicales, revela el diario "The Times".
Según el rotativo británico, uno de los agresores es un joven de unos veinte años nacido en Pakistán y criado en el Reino Unido, y al parecer las fuerzas del orden recibieron en su día denuncias de que había sido víctima de una radicalización.
"The Times" señala que no divulga la identidad del joven a petición de la Policía, que conoce los nombres de los tres pero no puede hacerlos públicos por razones operativas.
Según la información del diario, una persona denunció al joven a la Policía tras enterarse de que tenía acceso por internet a sermones de un clérigo estadounidense, mientras que una mujer del este de Londres comunicó a los agentes el año pasado de sus temores de que estaba tratando de reclutar a escolares del barrio.
Además, un adolescente que iba al mismo gimnasio que el terrorista contó que éste le propuso unirse al EI.
La comisaria de la Policía Metropolitana de Londres (Met), Cressida Dick, informó de que las fuerzas del orden han frustrado 18 complots terroristas desde 2013 en el Reino Unido y han detenido un promedio de una persona por día.
Además, Dick resaltó a los medios locales que las personas implicadas en estos atentados parecen ser "muy volátiles" pues se trata de individuos "que están dispuestos a utilizar métodos de poca tecnología" para atentar, en referencia al uso de cuchillos.
"Esto supone un gran desafío" para las fuerzas del orden, insistió la comisaria.
Según la Policía, como parte de la investigación sobre el ataque de Londres, un total de 13 personas fueron detenidas ayer en Barking, pero una de ellas, un hombre de 55 años cuya identidad no ha sido facilitada, ha sido puesto en libertad sin cargos.
Lo que se sabe del ataque
El ataque ocurrió sobre las 21:00 GMT en una concurrida zona del centro de Londres. Los atacantes embistieron con una camioneta a un grupo de peatones en el Puente de Londres. Después, tres hombres salieron del vehículo y atacaron con cuchillos a personas ya heridas. A continuación, fueron hasta bares y restaurantes en el cercano mercado de Borough, gritando: "Esto es por Alá".
Los atacantes llevaban puesto chalecos que, según las autoridades, parecían explosivos, aunque posteriormente se descubrió que eran falsos. Hoy se supo que la camioneta que utilizaron en el ataque había sido alquilada por uno de ellos poco antes.
Según explicó la policía, los agentes que abatieron a los atacantes dispararon hasta en 50 ocasiones. "La situación a la que se enfrentaron esos oficiales fue crítica, cuestión de vida o muerte: tres hombres armados, vistiendo lo que parecían ser cinturones suicidas, ya habían atacado y matado y tenían que ser frenados inmediatamente", explicó el jefe de la unidad antiterrorista, Mark Rowley.
May informó que muchos de los heridos están graves y agradeció a la Policía y a los equipos de rescate por su rápida intervención. Los agentes llegaron ocho minutos después de la primera llamada de alerta y abatieron a los atacantes, explicó.
Uno de los fallecidos es canadiense, según confirmó el primer ministro del país, Justin Trudeau. "Estos actos de odio no nos desalentarán, sino que fortalecerán nuestra determinación", afirmó Trudeau.
Según las autoridades sanitarias, 21 de los cerca de 50 heridos se encuentran en situación crítica. Según la agencia PA, May realizó una visita privada al Hospital King's College para ver a los heridos y hablar con el personal.
Entre los heridos hay varios policías, dos de ellos de gravedad. Uno de los agentes heridos fue apuñalado en la cara, informaron las autoridades policiales. Según Sky News, se trataría del primer policía que llegó al lugar del ataque y se habría interpuesto en el camino de los tres atacantes.
También hay varios extranjeros entre los heridos. Según el ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière, dos alemanes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad. También hay español herido leve, según confirmó el Ministerio de Exteriores de ese país.
Se trata del tercer atentado mortal ocurrido en el Reino Unido desde marzo, cuando un hombre atropelló con un coche a varios peatones en el Puente de Westminster y apuñaló a un policía cerca del Parlamento, matando a seis personas. El 22 de mayo, un atentado suicida dejó 22 muertos en Mánchester al final de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande.
Autoridades piden huellas del español desaparecido
Las autoridades británicas han reclamado las huellas dactilares de Ignacio Echeverría, el español desaparecido en el atentado de Londres del pasado sábado, para verificar si se encuentra entre los heridos de los hospitales, según dijo el padre de éste.
En declaraciones a Efe, Joaquín Echeverría aseguró que anoche las autoridades británicas pidieron las huellas de su hijo, de 39 años, para verificarlas en los centros sanitarios.
Explicó además que la atención del consulado español en la capital británica está siendo "exquisita" pero que no dispone de más información del paradero de su hijo, quien, en el momento de los ataques, no llevaba documentación.
Su hija Isabel, que también reside en Londres, alertó de la situación después de acudir a la casa de su hermano y no encontrarle.
FUENTE: EFE
