NUEVA YORK -- Un total de 80 países exigieron este jueves en el marco de la Asamblea General de la ONU la reapertura urgente del estrecho de Ormuz, condenaron a los rebeldes hutíes de Yemen y a Irán por sus ataques en el Golfo, así como por causar perturbaciones en el comercio internacional y la seguridad energética.
“Las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz siguen amenazando la seguridad internacional y los derechos y libertades de navegación. Pedimos que se restablezcan sin demora y en su totalidad los derechos y principios de navegación”, señaló en una declaración conjunta leída por el ministro de Exteriores de Bahréin, Abdulatif bin Rashid al Zayani.
El funcionario de Bahréin estuvo acompañado de la Alta representante de la Unión Europea, Kaja Kallas; el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem Mohamed Albudaiwi, y el de la Liga Árabe, Nabil Fahmy.
Los 80 países condenaron “enérgicamente” los ataques de los hutíes, que reanudaron así los combates con las fuerzas leales al gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, así como los lanzados contra Arabia Saudí y sus “ataques temerarios” en el mar Rojo.
Los hutíes lanzaron el 3 de septiembre una ofensiva en zonas de las provincias de Taiz y Hodeida y, desde entonces, lograron importantes avances territoriales, incluida la toma de la ciudad de Moca y otros puntos en la costa del mar Rojo, en un duro revés para las autoridades reconocidas internacionalmente.
Estos avances incrementan las capacidades de los rebeldes de afectar el tráfico marítimo en Bab el Mandeb —algo que ya han prometido que no harán—, cuya importancia ha aumentado a raíz de las afectaciones al tránsito en el estrecho de Ormuz tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Acuerdo de paz
La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos con la mediación de Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves.
Precisamente, este jueves ha trascendido que negociadores estadounidenses e iraníes están explorando en Nueva York, en los márgenes de la apertura de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, una salida gradual de la guerra que implicaría que Teherán reabriera el estrecho de Ormuz y que Washington levantara su bloqueo económico a Irán.
El estrecho de Ormuz es una ruta marítima estratégica por la que transita hasta el 20% del comercio mundial total de petróleo crudo.
De acuerdo con los analistas, las tensiones relacionadas con el estrecho de Ormuz y la ruta entre el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb son los principales factores que impulsan el continuo aumento de los precios mundiales del petróleo crudo en los últimos tiempos.
FUENTE: Con información de Europa Press/ Vietnam.vn/El Español/ El Periódico de la Energía