domingo 30  de  junio 2024
OPINIÓN

¿Debate? No, debacle

“La soberbia llega antes de la destrucción y el espíritu altanero antes de la caída.” Probervios 16:18

Por NINOSKA PÉREZ CASTELLÓN

¿Sorprendida? Para nada. Llevo semanas diciendo que, aunque a Joe Biden, como hicieron con Hillary Clinton, le hubiesen dado las preguntas del debate con anticipación, no podría memorizar las preguntas, mucho menos elaborar las respuestas.

La condición mental del presidente Joe Biden ha sido tema por meses. Su actuación física y cognitiva la hemos visto deteriorarse por día. Lo mismo se pierde en el espacio que deambula en público o busca sentarse en una silla inexistente. Se ha quedado paralizado sin respuestas, ha balbuceado demostrando que es irracional que lo utilicen como candidato a las elecciones del 2024, porque si esto es lo que estamos viendo ahora, ¿Qué será en unos meses?

El júbilo y la arrogancia le duraron poco a los demócratas y a la prensa liberal. Los paneles de análisis antes del debate no fueron más que férreos ataques contra Donald Trump y la consigna de sacar a relucir en todo momento que Joe Biden debatiría con un criminal convicto. Un minuto después del debate, se había acabado la fiesta y presenciamos el fin de la presidencia de Biden. Los titulares lo confirmaban.

Funcionarios del Partido Demócrata: “El papel de Biden no fue nada bueno.” Otro: “Es difícil argumentar que Biden deba ser nuestro nominado”. O según fuentes demócratas: “tenemos un problema”. Analistas de CNN como Van Jones al borde de las lágrimas decía que amaba a Biden pero que había sido doloroso en extremo ver su actuación. A partir de ahí el tsunami fue incontenible. Otros como Scott Jennings la emprendió con aquellos con cercanía al presidente acusándolos que les habían estado mintiendo, al hacer creer que el mandatario estaba en condiciones óptimas.

El New York Times dijo que la actuación de Biden desató una ola de pánico dentro de su partido. El Washington Post coincidió con el pánico y preguntó: ¿Puede ser Biden reemplazado como el candidato a la nominación? ¿Podrá Biden recuperarse de su actuación? La analista de MSNBC, Joy Reid dejó a Rachel Maddow sin palabras al decir que había estado en el teléfono con Obama, operativos políticos y de la campaña y “la reacción universal era de pánico” calificando al presidente de débil y endeble. USA Today publico la opinión de un votante en uno de los estados de batalla, comparando la comparecencia de Biden en el debate como abuso a un anciano.

Ahora Jake Tapper que ha negado desde la computadora hasta la corrupción de la familia Biden anda reconociendo que el enriquecimiento de Hunter Biden con China es real, que “quizás” Joe Biden no lo sabía, pero que “tal vez” Donald Trump tenía razón. No sé qué es peor si el “damage control” o la impunidad con la que han mentido. Lo cierto es que en este debate el único perdedor no fue Joe Biden.

Roto el dique y desatado el pánico fue doloroso ver a una prensa liberal que ha servido de vocera del partido y de la campaña de Biden buscar refugio tras cualquier excusa. Chris Wallace, comparó el debate a un accidente automovilístico en cámara lenta y llegó a acusar a Biden de hundir su propia campaña. En fin, el caos.

Las encuestas se encargaron de ratificar las opiniones y la audiencia de cadenas liberales daban a Trump de ganador 2 a 1. Las caras eran el reflejo del apuro de verse expuestos. La desesperación de quedar al descubierto por encubrir y mentir. Antes del debate no solo negaban el deterioro de Biden, pero llegaron a decir que el cuestionar o señalar cualquiera de los incidentes indicativos de su condición era desinformación.

La patética imagen de Jill Biden hablándole como a un niño de cinco años al confundido presidente, felicitándolo por haber contestado todas las preguntas no ayudó para nada. Esto no debería de alegrarnos, aunque de cierto modo se hizo justicia. Para los que nos preocupamos por el futuro de esta gran nación, fue penoso y preocupante.

La debilidad del líder del mundo libre no pasó desapercibida por los enemigos de este país poniéndonos en una peligrosa situación.

La pregunta es: ¿fue esto planeado? ¿Es esto una maquiavélica maniobra? ¿Estamos ante otra manipulación por los demócratas para hacer obvio lo que ya sabíamos y deshacerse de Biden o verdaderamente están tan enajenados que creyeron que saldrían ilesos de este combate?

Este debate pasará a la historia, no solo como uno de los más vergonzosos e irracionales de la presidencia americana, pero como el comienzo del destape. Por fin quedaron al descubierto todos los que de una forma u otra han estado mintiendo al público sobre la condición de Biden. La gran prensa liberal y su arrogancia se desmoronaron ante la audiencia mucho más que Biden. Se jugaron su prestigio y credibilidad y perdieron. Ya era hora. Bastante daño han hecho.

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