Según reflexiono sobre los retos y los logros de los últimos diez años, desde que fui nombrado superintendente en septiembre de 2008, estoy agradecido por la oportunidad de trabajar con una comunidad de educadores y colaboradores que están comprometidos en proporcionar un mundo de oportunidades para nuestros estudiantes.

Estoy orgulloso del trabajo realizado por nuestro distrito escolar, nuestros maestros y los líderes de los planteles que cada día inspiran a nuestros estudiantes en nuestra comunidad. Yo estoy siempre ansioso de compartir con otros las muchas historias de éxitos que han cambiado la trayectoria del logro estudiantil, cementado un enfoque exitoso en la enseñanza y en el aprendizaje, fortalecido las operaciones y la posición financiera del distrito.

Aunque hemos enfrentado retos en el camino, nuestra fuerza laboral ha permanecido sólida. Yo he tenido y sigo teniendo la confianza en la capacitación y el compromiso de nuestro equipo de educadores y empleados y en la dedicación y liderazgo de nuestra Junta Escolar. Desde el 2008, nuestra gran familia del distrito, junto a nuestros colaboradores comunitarios y empresariales, ha logrado logros extraordinarios e históricos.

Es difícil creer que solamente 10 años atrás las fundaciones fiscales, operacionales y académicas del distrito estaban consideradas frágiles en el mejor de los casos. La gran recesión del aquel entonces, casi nos llevó a la bancarrota. Muchos de nuestros planteles estaban en necesidad de mejoras y renovaciones, nuestra tasa de graduación era un 60.5 por ciento y nueve de nuestras escuelas estaban al ser cerradas por el estado. Aunque fueron tiempos difíciles para nuestro distrito, pudimos aun así transformar a nuestro sistema escolar.

Una sucesión consistente de éxitos ha seguido, incluyendo el Premio de Broad for Urban Education en el 2012, logrado acreditación del distrito, consistentemente somos los líderes en el rendimiento académico según pruebas y evaluaciones nacionales y estatales, logrando un 84.2 por ciento en la tasa de graduación – superando a otros distritos estatales y nacionales y aumentando las notas de Advanced Placemnent. Hemos aumentado el número de programas de “selección” (CHOICE) a casi 1,000 programas.

Este año, por primera vez en nuestra historia, hemos sido clasificados como un distrito “A” y por segundo año consecutivo no tenemos ninguna escuela con la clasificación de “F”. Este ha sido un logro extraordinario ya que solamente una década atrás, teníamos a ocho escuelas clasificadas como “F”.

No solamente ha sido en el aula que hemos excedido expectativas. En noviembre del 2012, le pedimos a los votantes de Miami-Dade que demostraran su deseo en invertir en el futuro de nuestros estudiantes y escuelas aprobando un Bono Operacional General, y así lo hicieron abrumadoramente. Desde que el bono fue aprobado por $1,200 millones, más de 400 proyectos han sido completados con docenas más bajo construcción. Durante la recesión económica, pudimos mejorar progresivamente las finanzas del distrito, fortaleciendo nuestra posición crediticia según los informes de Moody’s y Standard & Poor’s.

Cuando la tragedia de violencia ocurrió apenas 40 millas al norte nuestro (instituto Marjory Stoneman Douglas), convocamos a nuestra comunidad para proporcionar apoyo. Este año, nuestras escuelas han abierto sus puertas para el nuevo curso escolar con un oficial de ley profesional y a su vez hemos fortalecido las medidas de seguridad en nuestros planteles. Entendiendo que muchas veces los actos de violencia ocurridos pudieran haber sido prevenidos si hubiéramos reconocido la existencia de signos de posible violencia por adelantado, hemos invertido $6 millones en la creación de un nuevo Departamento de Salud Mental para que el mismo identificara y diera enfoque a las necesidades sociales y emocionales de nuestros estudiantes.

Todo lo que hemos logrado juntos, ha sido posible por el trabajo extraordinario de nuestros maestros que impactan las vidas de nuestros hijos diariamente. Aunque contamos con el mejor equipo de educadores del mundo, no hemos podido compensarlos en la manera que ellos se merecen. En este noviembre próximo, nuestra comunidad tendrá la oportunidad de invertir en la retención de nuestros maestros y en haciendo una decisión bien informada sobre la imposición de un aumento de .75 del “ad valorem levy” impuesto al valor de la propiedad. Los fondos derivados serán usados para compensar a maestros y personal de instrucción como también para mejorar y aumentar la fuerza de seguridad.

Yo tengo plena fe que una vez más, nuestra comunidad dirá presente en apoyar a nuestras escuelas, nuestros maestros y nuestros hijos. Les aseguro que el retorno de esta inversión comunitaria se multiplicara por diez.

Los jóvenes vienen a la escuela con la expectativa de no solamente aprender, sino también de estar seguros e inspirados. No obstante donde ellos nacieron, o como lucen, o que fe ellos practican, sus mentes jóvenes ansían nuevos conocimientos, sus almas anhelan comprensión y su imaginación busca ser despertada. Yo vine a este país sin acompañante como un joven indocumentado, teniendo esa misma expectativa y sed. Yo tuve la fortuna de tener una buena educación y de contar con adultos que creyeron en mí, abriéndome las puertas a un futuro prometedor. Eso es lo que yo quiero para cada estudiante de nuestro distrito escolar de Miami-Dade. Eso requiere una labor de amor inspirada por el corazón.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

 

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