COSTA RICA.-JOSUÉ BRAVO
Especial
Un tribunal del centro del país condenó a 30 años de cárcel a un cubanoamericano, quien curiosamente asesinó de 7 disparos al jardinero de la propiedad de su padre, cuando intentó robar por enésima vez aprovechando la ausencia de los ocupantes.
COSTA RICA.-JOSUÉ BRAVO
Especial
Un tribunal del centro del país condenó a 30 años de cárcel a un cubanoamericano, quien curiosamente asesinó de 7 disparos al jardinero de la propiedad de su padre, cuando intentó robar por enésima vez aprovechando la ausencia de los ocupantes.
La sentencia la dictó el Tribunal Penal de Alajuela, contra Anthony Novoa por los delitos de homicidio calificado y robo agravado.
Jerónimo Gómez Reyes, un nicaragüense de 55 años que trabajaba como jardinero y peón agrícola, sorprendió a Novoa en el momento que se encontraba en la vivienda, motivo por el cual el cubano le disparó en siete ocasiones; según la Corte.
Gómez murió en el sitio, presentaba heridas en la cabeza, tórax, abdomen y mano izquierda. Aparentemente, el sospechoso huyó del lugar con pertenencias de la víctima y otros bienes.
LEA TAMBIÉN: El Salvador de gala con beatificación de Monseñor Romero
La mañana del 25 de agosto del 2013, Novoa se encontraba en unas cabinas de turismo en el sector de Desamparados de Alajuela y solicitó un servicio de taxi, servicio que le brindó un taxista de apellido Soto.
Una vez que Novoa subió su equipaje, le indicó al taxista que lo llevara al sector de El Coyol, sin embargo de camino lo desvió y luego de unos minutos lo amenazó con arma de fuego para robarle el taxi y bienes del chofer. A Soto lo dejó maniatado y amordazado.
LEA TAMBIÉN: Costa Rica captura a más cubanos que pretendían cruzar a Nicaragua
El cubano cometió los delitos sin tener necesidades económicas, salvo lo desquiciado que estaba por el vicio de la droga. El día del crimen se había robado dos pantallas planas para venderlos y saciar su ansiedad. Antes había sustraído un celular.
