BOGOTÁ.- El domingo 21 de junio Colombia celebra el balotaje presidencial en unos comicios en los que los ciudadanos deciden frente a dos modelos de país.
El presidente Petro e Iván Cepeda “están desesperados” ante la posibilidad de perder el poder en Colombia de manos de Abelardo de la Espriella, dice Santos
BOGOTÁ.- El domingo 21 de junio Colombia celebra el balotaje presidencial en unos comicios en los que los ciudadanos deciden frente a dos modelos de país.
En la primera vuelta del 31 de mayo, se evidenció la polarización del luego de que el derechista Abelardo de la Espriella (Firmes por la Patria) obtuvo el primer lugar con 43.74 %, 10,361,000 votos, frente al senador izquierdista Iván Cepeda (Pacto Histórico), quien se hizo de 40.95%, equivalente a 9,688,000 votos.
En el camino ambos candidatos ganaron alianzas. En el caso del opositor recibió el respaldo inmediato de la senadora Paloma Valencia (Centro Democrático), quien quedó en tercer lugar con 6.9%, así como del expresidente Álvaro Uribe Vélez. A esta campaña se sumaron, entre otras, las organizaciones Salvación Nacional, Cambio Radical, La U y el Partido Conservador. El senador oficialista, por su parte, sumó el apoyo de Alianza Verde, Esperanza Democrática, En Marcha y MAIS.
El analista político Francisco “Pacho” Santos destaca en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS el peso que tiene la segunda vuelta electoral no solo para los próximos cuatros años, sino para el futuro institucional de Colombia.“Aquí lo que está en juego es la democracia y la libertad”, puntualiza.
Añade que el objetivo debe ser que la derecha gane las elecciones “porque sin eso no hay nada”.Dice sentirse “relativamente optimista” porque los errores de la campaña de Iván Cepeda son tan grandes que no han logrado sumar lo que el oficialismo necesita para lograr la victoria.
“Por el contrario, Abelardo de la Espriella ya está recibiendo muchos de los votos. 80% de los votos de Paloma Valencia se fueron para allá, entonces es casi millón y medio de votos que se van a sumar”, indica.Cree que, en la jornada del 31 de mayo, Colombia dio una lección de seriedad. Señala que esto se explica por una conjunción de elementos.
En primer lugar, indica, el anti petrismo es fortísimo. “El presidente Gustavo Petro puede tener entre 30 y 35% de aceptación, pero el otro porcentaje lo detesta”, señala.Expresa que, en segundo lugar, está el miedo, “ya no a Petro sino a decir que Cepeda llega y aquí se acaba esto. Es que sí él gana, va a tener mayoría en la Corte Constitucional, en el Banco de la República, en todos los escenarios donde se respeta la diversidad, ellos no lo hacen y pueden hacer los que les dé la gana en materia judicial y en materia económica. Hay pánico con eso”, acota.
En tercer lugar, subraya Francisco Santos, el candidato Abelardo de la Espriella logró aglutinar respaldos.Asevera que la ciudadanía está muy consciente del peligro que implicaría para Colombia el triunfo de la izquierda.
En su análisis, Santos señala que hay otro elemento fundamental que suma a su optimismo y es que el aspirante derechista es oriundo de la costa colombiana.“En 2022, con Petro, el oficialismo ganó en el pacífico y en la costa. En el pacífico tienen la misma diferencia, pero en la costa tuvieron una diferencia muy pequeña, entonces ya no tienen esa ventaja. Igual en Bogotá, donde eran fortísimos. Les cambiaron dos escenarios que ellos necesitaban para las elecciones”, afirma.
Destaca que la amenaza sobre Colombia es similar a lo que ocurrió en Venezuela con el chavismo. “Es exactamente el mismo libreto de Venezuela. El populismo acaba con las cosas”, apunta.
En el camino al balotaje presidencial, el gobierno de Petro desplegó varias estrategias que, a juicio de Francisco Santos, desnudan la desesperación de la izquierda.
“Es impresionante, cuando uno ve la campaña, ellos cambiaron ya todo el programa. El primer programa hablaba del poder constituyente, en cada párrafo durante 400 páginas. Cambian el lenguaje porque necesitan adaptarse y ya en 120 páginas no está la constituyente. A ellos no les interesa la coherencia, solo el poder”, señala.
Añade que aprovechan elementos para buscar victimizarse o ser victimarios frente al otro, como lo trató de hacer Cepeda pidiendo a la justicia que investigue a Abelardo de la Espriella por el tema del paramilitarismo.
“Cepeda lo único que ha hecho en su carrera política es eso, acusar a gente de paramilitarismo y que la justicia le ayude de una manera u otra”, expresa.En su columna para Semana, Santos también calificó como un acto de desespero la propuesta de una congresista del Pacto Histórico, Gloria Arizabaleta, para suspender a Petro por su participación política en las elecciones.
“El hermano de esta congresista formó parte de la lista del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes en el Valle y ella estuvo casada con Roy Barreras, un hombre que, ya sabemos, está con Petro”, dijo.
Por otra parte, el también exvicepresidente colombiano asegura que Petro y Cepeda “tienen un modus operandi que viene de esa cultura inspirada por Cuba, que es la combinación de las formas de lucha, lo legal y lo ilegal”.
Refiere que el domingo 14 de junio, el exfiscal Néstor Martínez señaló en un artículo que, en el plebiscito de paz de 2016, Cepeda se reunió con el Clan del Golfo en busca de ayuda para su aprobación y “les ofreció lo que Petro está ofreciendo a todos ellos que es zona de despeje”, entre otros aspectos.Señala que esta propuesta se parece a del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador que planteó a organizaciones criminales apoyar a su partido, Morena, a cambio de beneficios.
El analista expresa que, en vez de la oferta de abrazos y no balazos en México, en Colombia es la paz total.A su vez, Santos destaca que en el oficialismo colombiano hay desesperación por la posibilidad cierta de perder el poder
.“Las organizaciones criminales ilegales saben que la llegada de Cepeda al poder es un fortalecimiento brutal y van a hacer hasta lo imposible por lograrlo. Entonces, no nos podemos descuidar porque estamos enfrentando un partido político que tiene vasos comunicantes con estas organizaciones”, subraya.
Indica que los narcos, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y todas las organizaciones criminales presionarán a los votantes, como ocurrió para la primera vuelta presidencial.Insiste en que parte de la ilegalidad de la izquierda consiste en deslegitimar las instituciones. “Ellos estaban probando en primera vuelta, sobre todo Petro, de no aceptar los resultados. Creo que en segunda vuelta va a ser mucho más duro”, acota.
Añade que informes de inteligencia reportan que hay hackers listos para penetrar la Registraduría Nacional de Colombia: “Yo creo que ya tienen el código fuente para que no se pueda transmitir la información de las actas de lo que cuentan en las mesas y entonces no se pueda consolidar”.“Eso lo van a intentar hacer y por eso se necesita tener las fotos de todas las actas para que haya pruebas del triunfo de Abelardo”, indica.
En ese contexto, Santos resalta el apoyo de Estados Unidos en la lucha contra esta criminalidad política.Considera contundente la advertencia del subsecretario de Estado, Christopher Landau, de que cualquier persona involucrada en compra de votos, fraude electoral o manipulaciones del proceso democrático colombiano podría enfrentar la cancelación o negación de su visa estadounidense. La medida se extiende a familiares.
“Creo que esa advertencia de Estados Unidos es una barrera gigantesca y yo creo que más de uno se está cuidando de una manera brutal para ver cómo van a manejar eso”, sostiene.
El presidente estadounidense, Donald Trump, escribió el 10 de junio: "Los resultados de estas elecciones son cruciales para el futuro de Colombia y su relación con Estados Unidos, país que, si Abelardo gana, gracias a su competencia y amor por su país, contará con el apoyo y la fuerza total de Estados Unidos".
@snederr
FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS/AFP
