MIAMI.- El retiro de grapas para recuperar la movilidad de las manos, someterse a nuevas cirugías y aplicarse tratamientos para hacer desaparecer las cicatrices en brazos y piernas son parte del largo camino que aún le espera al estudiante venezolano José Víctor Salazar Balza, para borrar los estragos que dejó el fuego en el 72% de su cuerpo.

El pasado 3 de mayo participó en una manifestación en contra del régimen de Nicolás Maduro, en Altamira, al este de Caracas, cuando una persona lanzó un objeto metálico contra una motocicleta, lo que ocasionó una explosión.

El joven de 28 años de edad se convirtió en una tea humana y su fotografía le dio la vuelta al mundo como símbolo de las protestas callejeras que ocurrieron durante más de tres meses en el país caribeño contra el régimen de Maduro y en protesta a la violación de los derechos humanos. José Víctor Salazar forma parte de las decenas de jóvenes que se volcaron a las calles del país para reclamar un cambio de Gobierno durante meses de protestas que dejaron un saldo de más de 100 muertos, centenas de heridos y un sin número de detenidos.

En ese momento recibió atención en el centro de salud público el Hospital Dr. Domingo Luciani; pero ante la gravedad de su situación la solidaridad venezolana se hizo presente y José Víctor fue llevado a un centro médico privado; donde de inmediato fue ingresado en la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica Metropolitana, donde fue sometido a limpiezas, necrectomías e injertos de piel en más de 30 procedimientos quirúrgicos. La clínica asumió los gastos, y la humilde familia de este joven no tuvo que preocuparse de los gastos médicos.

Lamentablemente para José Víctor su sueño de ver un cambio de régimen en Venezuela no ha sido posible, pero ahora debe enfrentar una dolorosa recuperación en un país sumergido en una profunda crisis, donde la falta de medicinas afecta a todos por igual.

Carmen Salazar, su hermana, explicó a DIARIO LAS AMÉRICAS que José Víctor ha respondido muy bien a los tratamientos médicos, por lo que que le dieron de alta el 20 de septiembre.

La familia retornó a su hogar, ubicado en Ciudad Bolívar, capital del estado Bolívar, a 587 kilómetros de la capital. Sin embargo los especialistas requieren hacer seguimiento de la recuperación de José Víctor, además de realizar otros procedimientos quirúrgicos cada 15 días en la Clínica Metropolitana y la Clínica Laser.

Carmen Salazar expresó que la familia no cuenta con recursos económicos para cubrir los gastos de traslados en autobús y taxis, así como de comida y hospedaje, por lo que solicita donaciones y la ayuda de personas solidarias.

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de la cuenta corriente

N° 01910045622145053130
Banco Nacional de Crédito (BNC)
A nombre de Carmen Salazar, CI 20.036.397,
Correo eléctrónico: carmensalazar_eme@hotmail.com.
Teléfono 0424-968.74.93

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